Home > Columnas > Muchos otros expresidentes estarían con Otto… (II)

Muchos otros expresidentes estarían con Otto… (II)

NUEVO

El señor Arzú llegó a la Presidencia con una agenda bastante particular, si bien siguiendo los lineamientos del Consenso de Washington, con una polémica privatización de la telefonía estatal. Sabemos que la privatización sí trajo beneficios al darnos un escenario bastante competitivo en tema de telecomunicaciones, pero la forma en que se hizo está cargada de neblina y críticas. Entre tanto, seguramente si la CICIG hubiera existido en esta época, hubiera develado anomalías en el proceso de la privatización, con negocios paralelos que sin duda, a más de alguno favorecieron. Otro motivo para que asista a Misa regularmente y prenda quince velitas diariamente, por haber salido invicto de un proceso que en otros tiempos hubiera puesto a varios en evidencia.

En fin. Portillo, ni hablar. De no tener un centavo pasó a comer yuca con chicharrón, pero en la zona catorce. Este recordado y polémico ex presidente no salió tan victorioso del caso. Pero con él, no fue la CICIG ni la coyuntura del país, sino fue que muy inocentemente se metió a jugar con grandes ligas, depositando su “dinerito” en bancos del sistema estadounidense. No entiendo qué estaba pensando para realizar tal estupidez, pero ya cumplió su condena y ahora dícese ser reformado y rehabilitado. Ay Pollo Ronco… Berger debería de comprar por toneladas las velitas para agradecerle a los Santos de que su aeropuerto no fuera investigado por la CICIG. Una obra que, literalmente está filtrada con elegantes goteras que reciben a nuestros turistas, la segunda fuente de ingresos más importante del país.

Es increíble, pero desde su gobierno, el aire acondicionado y las goteras persisten y pareciera que todo el dinero del presupuesto nacional no alcanza para poder representarnos con dignidad en la entrada del país. Colom y su elegante ex Señora deberían de irse hincados desde Guatemala hasta la Basílica de Guadalupe, para dar gracias eternas por haber salido ilesos de su desgobierno. Un gobierno que estuvo a punto de colapsar por la crisis que trajera el Caso Rosenberg y un mal recordado Castresana a la hora de explicar los hechos. En ese gobierno, si Thelma Aldana junto a esta CICIG hubieran trabajado de la misma forma que lo hicieron con el Patriota, sobradamente se puede decir que las cárceles hubieran tenido que ampliarse a nivel de estadio nacional, para dar cabida a todos los saqueadores que gozaron de dinero que no es de ellos. Aunque hay algunos esperanzados a que la justicia toque la puerta de la UNE, pareciera que una vez más lograrán salirse con la suya.

Con tanta vela prendida para dar gracias, cierro esta columna solo recordándole a nuestro estimado Presidente y su equipo que se vayan con cuidado, porque el tema de corrupción y enriquecimiento ilícito anda de mecha corta, con una ciudadanía BASTANTE vigilante. Casos como el de su hijo y hermano solo nos recuerdan que la distancia es corta para que cualquier Presidente se las vuelva a ver cara a cara con el pueblo de Guatemala. Y ya sabemos quién gana.

Lea también: 

Muchos otros expresidentes estarían con Otto… (I)

.
.

Leave a Reply