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Sistema Penitenciario: una vergüenza

Nuestro sistema de justicia sigue siendo un desastre. Personas que deberían estar libres porque terminó su condena siguen en la cárcel esperando su salida. Personas que no deberían estar en la cárcel porque sus delitos no lo ameritan en otras partes del mundo pero aquí sí, están condenadas. Personas que esperan juicio están encerradas y mientras podían gozar de medidas sustitutivas se les priva totalmente de su libertad, aunque luego resulten inocentes.

Todo esto ha fomentado que las cárceles estén sobrepobladas.  Algunas hasta en un 1,000% de su capacidad, según reportes oficiales recientes. Y reos que han cometido delitos menores se mezclan con quienes han cometido asesinato y violaciones. Imagínese que a Ud. lo meten a la cárcel por error, por un malentendido y para en uno de estos centros abarrotados de toda clase de personas.  Ud. vivirá un infierno verdadero en esta vida.

El Gobierno es el principal responsable de la seguridad y justicia del país. Esto incluye el desastroso sistema penitenciario.  Un sistema que más que corregir para luego reinsertar a la sociedad a algún criminal, lo que termina es doctorándolo en el crimen organizado.

Creo que muchos de los delitos que hoy tienen cárcel no deberían tenerlo. Bastaría con resarcir el daño hecho y posiblemente algún otro tipo de sanción, pero no creo que la cárcel sea una solución. Tampoco creo que deberían penalizarse o criminalizarse algunas de las actuaciones libres del ser humano. El caso de las drogas es un ejemplo claro. El que se quiera drogar y no dañe a terceros no comete ningún crimen. Sin embargo, resulta que hay cárcel si te atrapan con cierta cantidad de droga. Y esta gente, que no hace daño a nadie, termina entrando a una cárcel donde corre peligro su vida, es extorsionado, debe pagar por su cama, por su espacio, comida, seguridad, y todo, a grupos internos que se han organizado para darle protección a cambio de dinero. Y cuando menos cuenta te das, puedes parar convirtiéndote en uno de ellos.

Con pocos policías, instalaciones defectuosas que ni siquiera tienen agua entubada, y condiciones que ni los reos deberían padecer, las cárceles en Guatemala son una verdadera vergüenza. Ni los gobiernos anteriores ni este parecen querer resolver el problema.  El sistema está colapsado y es parte de ese sistema de justicia insuficiente que tenemos, que es lento y que al final es injusto, contrario a su misión.

¿Qué hacer? De inmediato liberar a todos los presos que no deberían estar ahí. Ya comenté que hay muchos que deberían salir porque ya venció su condena, pero por problemas administrativos siguen estando en las cárceles. Esto es verdaderamente ridículo.  Liberar a todos aquellos que por delitos menores también están ahí y en vez de cárcel imponerles alguna sanción que implique el resarcimiento del daño causado. Separar las cárceles por tipos de delito. No puedes meter a un asesino con alguien que tuvo un accidente donde fallecieron algunas personas, ni a quienes están en una mara con los de la otra mara o gente que tiene delitos menores.

Aquí no termina todo; las cárceles deben tener diferentes grados de seguridad. Las de máxima seguridad deben estar en realidad bien controladas y administradas. No que los reos sean quienes controlen, como ha sido hasta ahora. Que no hay suficientes fondos, que no alcanza el presupuesto. Pueden haber muchas excusas menos esa, ya que lo concerniente a justicia y seguridad, incluyendo el sistema penitenciario, es prioritario. Esperamos un cambio pronto.

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