Home > Vida > Cocina > Cocina al Desnudo > ¡No claudiques!

¡No claudiques!

#CocinaAlDesnudo

.

La mayor parte de las personas que tienen un trabajo de 8 a 5, y que no conocen lo que significa ser emprendedor o empresario, creen que nuestra vida es de color de rosa. Pero déjenme decirles que no siempre es así.

Los emprendedores y los empresarios habitualmente trabajamos más de 10 horas diarias, con desvelos, a veces lágrimas, y grandes esfuerzos para sacar adelante nuestros negocios. Y lo tenemos que hacer con alegría, amor y pasión, para contagiar de entusiasmo a nuestro equipo, a nuestros clientes y proveedores. Debemos comportarnos siempre como líderes.

A menudo debemos superar obstáculos que no preveíamos en nuestro plan de vida o de negocios. Haciéndolo con determinación y firmeza es como se forma el carácter.

En las últimas dos semanas se me han presentado retos que me han hecho descubrir que la pasión que tengo por la cocina es aún mayor de lo que creía. Esa pasión me permite sacar fuerzas de flaqueza para seguir adelante.

Es por eso que hoy me doy una tregua, y solo quiero compartir con ustedes una reflexión que me enseñó mi padre, Raúl Quintana Y Moreno.

Mi padre era un ser humano carismático, cariñoso, y un emprendedor empedernido, que creó su última empresa a los 75 años.

Él tenía en su escritorio un poema que le regalaron en un restaurante de New Orleans en los años cuarenta, y cuando cualquier miembro de la familia o de su equipo flaqueaba ante las adversidades, únicamente nos llamaba, lo leíamos juntos, y nos hacía reflexionar.

Eso es lo que pretendo hoy contigo. No importa qué tipo de vida llevas, si eres colaborador de una empresa o un emprendedor, siempre date un respiro para disfrutar de la vida y recuerda que estamos aquí para ser felices.

NO CLAUDIQUES

Autor: Rudyard Kipling

Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir,
cuando ofrezca tu camino solo cuestas que subir,
cuando tengas poco haber pero mucho que pagar,
y precises sonreír aun teniendo que llorar,
cuando ya el dolor te agobie y no puedas ya sufrir,
descansar acaso debes, pero nunca desistir.
Tras las sombras de la duda,
ya plateadas ya sombrías,
puede bien surgir el triunfo,
no el fracaso que temías,
y no es dable a tu ignorancia figurarse cuán cercano
puede estar el bien que anhelas y que juzgas tan lejano, lucha
pues, por más que en la brega tengas que sufrir.
¡Cuando todo esté peor, más debemos insistir!
Si en la lucha el destino te derriba,
si todo en tu camino es cuesta arriba,
si tu sonrisa es ansia satisfecha,
si hay faena excesiva y vil cosecha,
si a tu caudal se contraponen diques,

Date una tregua, ¡pero no claudiques!

Esta es mi reflexión el día de hoy: no importa cuántos retos tengas en tu vida personal, en tu relación amorosa o en tu trabajo. Respira hondo, descubre que estás aquí para ser feliz, rodéate de personas que sumen a tu vida.

Redescúbrete, reencuéntrate, reinvéntate, ámate, valórate.

Date una tregua ¡pero no claudiques!

Sé firme en tus convicciones y en tu forma de vivir. Sé coherente contigo mismo y con tus creencias, solamente así serás plenamente feliz.

TEXTO PARA COLUMNISTA

 

.
.