Home > Columnas > Índice de Pobreza Multidimensional (Parte III)

Índice de Pobreza Multidimensional (Parte III)

///
Comments are Off

#CrisolLiterario

.

En la entrega II del 12-09-2018 con el título: “Hacia un Estado promoviendo el Desarrollo Humano”, vimos que el Índice de Pobreza Multidimensional OPHI-Oxford del Reino Unido, es una metodología multifactorial actualizable en el tiempo que integra en su estructura de proceso dimensiones, indicadores, pesos y factores  acordes a cada realidad en la medición de pobreza o bienestar de una población. Por sus siglas en inglés este índice es abreviado MPI = Multidimensional Poverty Index que traducido al español sería IPM. Permite “entre otras características de planificación” inyectar información cuantitativa facilitando a los formuladores de políticas evaluar técnicas en la medición, seguimiento y monitoreo de los Indicadores de Desarrollo Humano -IDH- en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible -ODS- 2030.

Un número creciente de líderes está recurriendo a la medición multifactorial IPM-País, vía la metodología Alkire-Foster de OPHI-Oxford, para la comprensión de la pobreza: incidencia, intensidad y composición de la misma. México, Colombia, Chile, Ecuador, La República Dominicana y Costa Rica han oficializado esta metodología a manera de complemento del método “tradicional y unidimensional” de medición de pobreza, el Índice: Pobreza por Ingreso económico. La semana  pasada en Panamá «uniéndose a países latinoamericanos que adoptan la metodología Alkire-Foster» se realizó el lanzamiento nacional del IPM-País, evento acompañado de la presencia del profesor John Hammock cofundador, junto a Sabina Alkire y James Foster, de la Iniciativa OPHI-Oxford en 2007.

En el año 2010, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo -PNUD- adopta el Índice de Pobreza Multidimensional -IPM- bajo el concepto que éste, se sustenta en una metodología amplia, práctica y flexible en términos de sistematización en la medición de la pobreza o el bienestar, de una población. Por lo que, OPHI-Oxford y PNUD oficializan un acuerdo conjunto para trabajar la metodología Alkire-Foster en los países miembros contribuyendo en la comprensión multidimensional de la pobreza.

Debido a la adopción del IPM por parte del PNUD, los objetivos ODS-2030 de las Naciones Unidas relacionados con la pobreza, el hambre y el crecimiento económico; logran, con el IPM, un argumento metodológico que les permitirá monitorear y evaluar el comportamiento de los indicadores sociales que miden las privaciones en el hogar [hogar = unidad experimental]. Cada país asume el IPM-Global conforme a sus realidades convirtiéndolo en el IPM-País. Para el caso de Guatemala se llama: IPM-Guatemala = IPM -Gt.  Actualmente se trabajan mesas técnicas en la construcción del IPM -Gt, con el apoyo de los programas PNUD, UNICEF y OPHI-Oxford.

Guatemala, como parte de las Naciones Unidas, tiene el compromiso de desarrollar y responder a los Objetivos de Desarrollo Sostenible -ODS-. Cumplir con todos, desde luego. Pero principalmente aquellos relacionados con la pobreza, el hambre y el desarrollo socioeconómico. Objetivos 1, 2 y 8 respectivamente. En ese esfuerzo conjunto del PNUD, UNICEF y OPHI-Oxford de acercar el IPM al país;  bien hace Guatemala, apropiarse del IPM adoptándolo y ajustándolo a su propia realidad convirtiéndolo en el  IPM-Gt. Una segunda razón que hace ingente la integración del IPM en las políticas públicas sectoriales y de compensación social, es que somos el único país que ha venido registrando, delante de las Naciones Unidas, cifras en rojo respecto del Desarrollo Humano, IDH.

Finalmente, una tercera razón de la importancia de la adopción del IPM es que ha llegado a Guatemala en un momento de inflexión tanto de crisis como de oportunidades. Las oportunidades radican en el censo de población y vivienda que actualmente se realiza. ¿Por qué? Porque la metodología Alkire-Foster de OPHI Oxford, requiere de dimensiones: salud, educación y bienestar socioeconómico y ambiental; como también de indicadores, pesos y factores. Entonces, para ir con resultados, las estadísticas se hacen necesarias en la instrumentalización del proceso de construcción. En este sentido, el nuevo censo de población y vivienda será fundamental complementando y validando el IPM-Gt.

Dentro de las oportunidades, otro factor estructural clave de la importancia de adopción del IPM en Guatemala es la reformulación del procedimiento para el cálculo del crecimiento económico del país. La Junta Monetaria -JM- ha autorizado, para el primer cuatrimestre del 2019, rediseñar el proceso de construcción cambiando el año base, ahora será el 2013 y ya no el año 2001. En el mismo orden de ideas, está previsto dentro del proceso incluir la variable: Empleo Informal. Todo esto representa un costo de oportunidad inteligente para el mejor desempeño del IPM-Gt.  No estamos sugiriendo, ni siquiera acercando la idea, que estas cifras estadísticas sustituyan la propia construcción metodológica del IPM-Gt. Antes bien, que puedan ser de utilidad complementaria de validación, llegado el momento en que se necesite reforzar y validar el proceso de resultados. Continuará.

TEXTO PARA COLUMNISTA
.
.