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Mes patrio y la construcción de un mejor país

#Perspectivas

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Han pasado ya 197 años de ese grito el 15 de septiembre de 1821 ¡Viva la Independencia! un movimiento llevado a cabo por los Próceres de nuestra patria, un grupo selecto de criollos con la intención formal de desligarnos del dominio español y tener la capacidad de buscar nuestras oportunidades y la libertad de nuestra Nación.

A lo largo de nuestra vida educativa se nos enseñó cuales fueron las motivaciones reales por las cuales se originó la independencia de la corona española: había mucho descontento por el trato que los españoles daban a los criollos, especialmente porque estos no poseían la opción de ocupar cargos importantes en el país y que la mayoría de plazas eran destinadas para españoles.

El deseo de  desligarnos del dominio español, no parecía ser una decisión que involucrara a la mayoría de la población guatemalteca, más bien parece ser que fue un movimiento producido por una sola clase social, y que la cuestión no era asuntos de independencia sino cuestión de celos, y que por eso nunca existió una intención honesta de buscar la libertad de los pueblos, el verdadero motivo parecía ser la ambición y búsqueda de poder.

Sin embargo, aquel período significó un importante proceso de búsqueda institucional a partir de la autonomía, día que se desató una alegría inmensa al declararnos como una nación independiente y que buscaba el reconocimiento de los demás países. Los guatemaltecos consideraron que la tiranía se terminaría y se abriría paso entonces a la libertad y la igualdad para todos los que habitaban el territorio nacional.

En el desarrollo de nuestra historia, comprobamos que esos ideales nunca existieron en quienes originaron la firma de la independencia, porque la tan afanada libertad nunca llegó para los pueblos históricamente discriminados y la igualdad nunca fue posible para todos.

Ligado a esta línea histórica, actualmente la situación política que se vive en el país es complicada, es el resultado del descontento por no obtener la libertad e igualdad.  A la fecha estamos cada vez más divididos, fragmentados y confrontados.

Ahora, muchos guatemaltecos están en desacuerdo por decisiones que ha tomado el gobierno de turno.  El caso de la no renovación al mandato de la Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICIG), ha generado una fuerte tensión entre el  mandatario y el Secretario General de la Organización de la Naciones Unidas (ONU) sobre la persona designada para dirigir la Comisión y por último el descontento generalizado que esta decisión generó en la población, porque se estima que provoca que se perpetúe la corrupción en la clase política que se ha mantenido a lo largo de la historia.

La corrupción es un mal que ha estado enraizado en nuestra sociedad que genera inequidad, la que a la vez es fuente de otros males, el primero de ellos la pobreza extrema y por eso ha sido un tema destacado en obras literarias.   Nuestro Premio Nobel de la Literatura, Miguel Ángel Asturias, en su obra el Señor Presidente, se refirió a ésta de la forma siguiente: “Debía de explicarle como era eso de robar y no ser ladrón”.  El autor hacía referencia de cómo la clase política aprovechaba su influencia y poder para robar al pueblo de forma legal y que eso algún día ocasionaría descontento.

Ahora vemos esas palabras hechas realidad, hay una sociedad guatemalteca descontenta.  Observamos que los fundamentos formales que motivaron la independencia nunca han sido alcanzados, no obstante a ello, estimo que nunca es tarde para hacerlos realidad, aún tenemos la oportunidad para construir un mejor país, más equitativo y con oportunidades iguales para todos.  Debemos esforzarnos para conseguirlo, es necesario  fomentar el respeto al estado de derecho, a los derechos humanos, la unión y la solidaridad que trascienda toda frontera política, religiosa o cultural.

Pongamos nuestro granito de arena para el desarrollo de nuestro país, cumpliendo nuestras responsabilidades, cuidando nuestro entorno natural, participando activamente en el desarrollo de la comunidad, cultivando valores cívicos, siendo tolerantes con nuestro prójimo, respetando sus creencias y opiniones.  Para conseguir el país deseado, también es necesario la preparación académica para formar un mejor futuro.

Recordemos que Guatemala, es un país hermoso y privilegiado, que se distingue  por sus tradiciones y costumbres, su cultura, su comida, sus lugares paradisíacos, y especialmente por su gente.  Este bello país de la eterna primavera, merece ser celebrado  y honrado cada día con acciones positivas.

Celebremos a Guatemala y seamos buenos guatemaltecos.

TEXTO PARA COLUMNISTA
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