Home > Columnas > QUICHE significa verdad… La CICIG una mentira que vino a manipular

QUICHE significa verdad… La CICIG una mentira que vino a manipular

#Desde Mi Trinchera

Es un parque en el occidente del país, de un departamento pintoresco del altiplano nacional, los puestos del mercado solitos, llenos de olores y colores llenan de esperanza a los habitantes del municipio de Santa Cruz del Quiche.

El 2018 si bien ha sido un año de incertidubre y psicosis política, también se convirtió en un tiempo donde muchos tiraron las caretas, la hipocresía y el “cuero” salieron a relucir, y los apátridas del “club de la traición” gastan sus últimos cartuchos o mejor dicho los millones de dólares y euros con la intención de cumplir con la misión de cambiar Guatemala, de la “tasita de plata” a la “Venezuela de la eterna miseria”

La mejor explicación y salida objetiva a esta crisis política la podemos encontrar principalmente en nuestra Constitución, en nuestras leyes ordinarias, convenios y tratados internacionales. La manipulación y desinformación que generan algunos medios tradicionales han llegado al borde del descaro, condimentado con la estupidez, el dinero a fluido y se ha convertido en la inspiración de muchos conspiradores y terroristas, donde sus deseos bizarros por la toma del poder estatal ahogan nuestra Guatemala en odios y divisiones.

Resulta fácil identificar y encuadrar a los personajes y grupos con intereses personales e ideológicos que se encargan de ser los “choleros” bien pagados del crimen internacional, todos aquellos que escudándose en una “lucha contra la corrupción” persiguen y desacreditan a quién ose pensar de una forma diferente a ellos, o peor aún quién tenga intereses políticos contrarios a lo que dispone la “Comisión Internacional Contra la Impunidad (CICIG) “.

Cuando existe y se aplica una legítima defensa constitucional los argumentos y acciones van inspirados y ejecutados con un poco más que con el hígado, se resume a tomar acciones basadas en Derecho y del irrestricto apego y cumplimiento de nuestra Constitución Política.

Afirmar y creer que la única arma que va a terminar con los demonios que azotan a nuestra patria es la intervención extranjera, lejos de ser el camino y la verdad es solamente un engaño de la misma corrupción, de un infierno que nos lo venden como el paraíso.

Justamente aquí en el occidente de nuestro país, en el departamento del Quiche vengo a descubrir la verdad, la verdad que no la pueden brindar los medios de información tradicional, esos que le cumplen al dios de los dólares y los euros, la verdad que le señala el camino no como una esperanza, si no como una legítima realidad, veo a la juventud estudiantil expresarse con criterio y objetividad, lejos de la manipulación y mentira con la que diputados como Leocadio Jurancán despreciablemente quieren llegar a controlar al pueblo digno, trabajador y campesino, al comprarles su dignidad e integridad, aprovechándose de sus carencias y pobrezas por la bastarda cantidad de Q 200.00, almuerzo y refacción, con el fin de movilizarlos para cometer actos reñidos contra la ley y la voluntad de la mayoría de guatemaltecos, cómo quedó demostrado cuando una periodista de un medio de noticias de El Salvador, al entrevistar a un líder campesino que participaría en los bloqueos, dejo al descubierto la manera  de como esté diputado del partido minoritario Convergencia atenta contra la paz e institucionalidad de nuestro Estado.

Que me digan que no existen guatemaltecos que puedan hacer que nuestra patria sea una grande y esplendorosa, me causa ira y rabia, la mayor parte de ciudadanos somos gente sencilla, honesta, trabajadora, con principios morales y no corruptos, que podemos hacer de Guatemala una gran nación.

Entre un cielo limpio condecorado con luminosas estrellas y un frio sobrio que incita a meditar, escucho las palabras de un joven trabajador profesional, digno descendiente de un rey Quiche… lo escucho decir que el desarrollo del departamento no será posible hasta que la población se libere de líderes nefastos que obstaculizan el progreso de sus municipios, de esos terroristas que solo por el momento mantienen escondidas las armas con que masacraron a nuestra gente, a nuestro pueblo, esos que a la inversión y el desarrollo promovido por la iniciativa privada sabotean, quitándole el pan de la mesa a las familias más necesitadas.

Guatemala es mucho más que una pequeña y falsa “sociedad civil”, Guatemala somos todos los guatemaltecos, somos los ciudadanos libres e independientes, que no necesitan ni de españoles, ni de ticos, ni de colombianos, ni tampoco canchitos nórdicos.

Primero vivo y muero por Guatemala, y luego vuelvo a nacer y vuelvo a morir por Guatemala.

TEXTO PARA COLUMNISTA
.
.