El Siglo

Los partidos políticos y la paz

#TanmiTnam

Muchos son los conflictos que sufren los pueblos en el mundo y particularmente donde escasean condiciones de vida. Hay conflictos políticos porque algunos necesitan conservar el poder en detrimento de la existencia minusvalorada de grupos, sectores y pueblos enteros.  En Guatemala, los partidos políticos deben  contar entre sus principios, estrategias y acciones que benefician a la justicia y a la democracia que permite a todos sentirse apreciados y ser parte de los esfuerzos por contar con un proyecto político que facilite la participación y representación de todos. El poder es sano toda vez que se pueda compartir entre distintas fuerzas, sectores y pueblos de manera que su ejercicio signifique servicio, bienestar de todos e igualdad ante los poderes que integran el Estado. Cuando por mantener el poder los partidos políticos colaboran y hacen alianzas con fuerzas que presionan a los pueblos simplemente propician hechos que generan violencia y alejan las aspiraciones por vivir en armonía y paz.  Es necesario reconocer que las autoridades y funcionarios de todos los niveles llegan  ejercer el poder con el apoyo de partidos políticos y en este contexto deben de tener presente que sus esfuerzos se orienten a mantener la tranquilidad, la justicia y la paz entre las personas, instituciones y pueblos. Toda autoridad o funcionario debe ser modelo de principios y valores que orienten los caminos donde estén ausentes la violencia, la persecución, la confrontación, el odio, el egoísmo y el mal manejo de los recursos públicos.

Los partidos políticos y sus acciones a través de sus integrantes vinculados con el quehacer económico tienen la oportunidad de orientar sus esfuerzos porque se disminuyen los conflictos que genera la pobreza y la miseria. Es cuestión de que sus planteamientos y alternativas de solución en el campo económico identifique los componentes necesarios que lleve alivio a quienes sufren hambre, desnutrición, analfabetismo, enfermedades y olvido por parte de las instituciones cuyas funciones tienen vínculos con alcanzar mejores condiciones de vida. Un país cuyos habitantes gozan de los recursos suficientes para la sobrevivencia mantiene la calma y se da el lujo de que la ciudadanía en general aparte algún tiempo para reflexionar junto a sus autoridades por la búsqueda de más desarrollo económico, pero un país cuyos habitantes están sumidos en pobreza se expone a variedad de problemas y conflictos. Un país lleno de conflictos tiene dificultades de crear y mantener fuentes de trabajo por lo que es sano hacer todos los esfuerzos de construir la paz con el esfuerzo de todos.  Nuestro país y los pueblos que lo integran tienen experiencia en reflexionar e identificar las medidas económicas y políticas que lleve satisfacción y comida para todos. Es saludable revisar e identificar aquello que no se ha hecho acerca de los contenidos de los Acuerdos de Paz porque permitiría avanzar en la dirección correcta. Nuestro país es bello, con gente trabajadora, con suficientes valores que orientan pensamientos y actitudes que conduzcan a la paz. No más partidos políticos que nos llevan al pasado violento, lleno de odio, racismo, persecución y muerte.

Los partidos políticos a través de sus representantes en el Congreso deben proponer leyes que orientan la administración de la justicia para resolver conflictos entre personas, familias, instituciones y pueblos. Guatemala, necesita partidos políticos que practiquen diálogo y acuerdos hacia la vivencia de la democracia y de la justicia que ayuden a construir la paz para todos.

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