El Siglo

Urge expulsar a Iván Velásquez del país

#Kidon

El día viernes de la semana recién pasada, el Presidente de la República haciendo uso de la autoridad que los administrados le conferimos, comunicó al pueblo de Guatemala y a la comunidad internacional, que el mandato de la Comisión Internacional Contra la Impunidad no sería renovado.

Por ser una decisión de estado, en defensa de la soberanía nacional acompañaron al comandante general del Ejército, los ministros del interior y de la defensa, así como varios elementos de las fuerzas de seguridad del estado, dando el debido cumplimiento a la formalidad del evento.

La decisión presidencial causó alegría en los guatemaltecos, quienes de inmediato festejamos en varios puntos de la República al ver como el Jefe de Estado, encabezaba la primera línea en la defensa de la institucionalidad del país e imponía autoridad.

Sin embargo, a la declaratoria de no renovación del mandato de la CICIG le hizo falta fijar un plazo en horas para que el extranjero Iván Velásquez Gómez abandonara el país, bajo el apercibimiento de localizarlo y expulsarlo por medio de la fuerza pública si se negaba a ello.

Esa omisión, pone en serio peligro la institucionalidad y el orden jurídico de la nación, pues permitirá que los enemigos de la libertad que apoyan al Comisionado puedan a través de acciones ilegitimas, utilizar de nuevo los servicios de la Corte de Constitucionalidad para conseguir el otorgamiento de acciones constitucionales de amparo, que tiendan a obligar la continuidad de ese experimento, así como la del Comisionado.

Desde luego, que esas ordenes manifiestamente ilegales no obligarían al mandatario ni otro funcionario público a cumplirlas y ejecutarlas, pero sin duda ocasionarían un desgaste gubernamental innecesario o una protesta social ilegitima, que fácilmente se podrían evitar tomando la prudente decisión de expulsar de una vez por todas al comisionado y a todos los demás extranjeros que le acompañan.

Ya la Fiscal General de la República y Jefa del Ministerio Público María Consuelo Porras manifestó su respaldo a la decisión presidencial, ratificando públicamente que estará vigilante de que se respete el orden constitucional y que no tolerará manifestaciones violentas ni actos vandálicos que pretendan alterar el orden jurídico del país. De la misma forma la embajadora de Washington ante las Naciones Unidas Nikky Haley y el secretario de Estado Mike Pompeo, fueron contestes en apoyar la institucionalidad y la decisión soberana del gobierno de Guatemala de no renovar el mandato de la CICIG; al igual que el embajador obamista de ese país Luis Arriaga, quien se vio obligado a recular su postura personal, para apoyar la postura de su gobierno ante la decisión tomada por la República de Guatemala.

Por ello, Presidente Morales por su propio bien y el de la institucional del país, ordene la inmediata expulsión del Comisionado Iván Velásquez Gómez, girando las debidas instrucciones a la fuerza pública para que den la debida ejecución y acompañamiento hasta el aeropuerto internacional la Aurora, para que desde allí sea conducido hacia su lugar de origen.

Recuerde que el éxito de las operaciones y gestiones gubernamentales radica en el valor de terminar lo que se empieza. Por supuesto, que esa decisión soberana será apoyada por todos los guatemaltecos que amamos este país, pues, estará fundamentada en el bien común. En caso contrario, es decir que Usted señor Presidente continúe inerte ante esa obligación gubernamental que le corresponde y permita o consienta la permanencia de ese individuo en el país, será el único responsable de la situación político-jurídica que se desencadenará un grave conflicto social, incluso de trascendencia internacional que afectará los intereses de nuestros vecinos del norte.  En sus manos está que sigamos apoyando su gestión.

#PresidenteMoralesLeTocaExpulsarAIván.

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