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Los bonos de carbono (Tercera y última parte)

#ItzaBal

Al lado de La casa de las columnas, en la calzada central de la Zona Arqueológica de Tulum, Estado de Quintana Roo en México, los mayas nos dejaron un mensaje que estoy seguro tiene íntima relación con el medio ambiente y el futuro de nuestro planeta; la inscripción dice: “El camino de Tulum en el mar, se abrirá en algún momento y el mundo cambiará”.

Tulum es la única ciudad maya construida a la orilla del mar, y como sabemos fue la deforestación, el agotamiento de los recursos naturales, los incendios, la agricultura, y el desgaste de la tierra con un uso desmedido que causo el declive de la civilización maya, esa ambición sin límites de poder y exceso en el consumo y uso de recursos no renovables.

Los viajeros del tiempo, como también se les conocía a los Mayas provocaron cambios similares a los que hoy estamos nuevamente provocándole al medio ambiente, con la única diferencia que esta vez, el daño es a una escala global que afectará a todo ser que habite este planeta vivamos.

¿A dónde iremos?

“Incluso los que afirman que no podemos cambiar nuestro destino, giran su cabeza antes de cruzar la calle. ¨Stephen Hawking”, por tal motivo no es válida la respuesta que no podemos hacer nada.

En las dos columnas anteriores hemos tratado el tema de los mecanismos implementados por el Protocolo de Kioto, con el objeto de reducir la emisión de gases de efecto invernadero vertidos a la atmosfera, de esa cuenta hablamos que aquellos países que produzcan menos gases de efecto invernadero a las cuotas autorizadas, o reduzcan sus emisiones en mayor medida que lo comprometido, podrán vender los certificados de emisión sobrantes a los países o empresas que no hayan podido alcanzar su compromiso de reducción.

Sin embargo, existe falta de regulación para normar el mercado de carbono, no hay regulación para el tema MDL (Mecanismo de Desarrollo Limpio), en el caso de Guatemala, solicité información vía telefónica al Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, (departamento de Relaciones Públicas) pero quedaron de devolverme la llamada y nunca lo hicieron.

Respecto al tema del financiamiento, es muy difícil que un banco al momento de dar un crédito pueda incluir como parte del flujo de fondos del solicitante su proyección de bonos de carbono, y para que un proyecto pueda ser partícipe del mercado de bonos de carbono debe tener una rentabilidad retornable no mayor al 12%, ya que si es superior a eso se entiende que es un proyecto que se sustenta por si solo y no necesita del financiamiento de los bonos. (en otras palabras debe demostrar que el proyecto no es atractivo financieramente para poder participar en el mercado de bonos de carbono)

Tipos de Mercado de Carbono:

Existe un mercado regulado y un mercado voluntario, el primero es utilizado por empresas y gobiernos de países desarrollados que tienen un límite en la cantidad de emisiones de dióxido de carbono que pueden emitir a la atmósfera y por ende deben rendir cuentas de sus emisiones de gases de efecto invernadero, por eso se dice que es un mercado regulado u obligatorio, y puede ser nacional, regional o internacional. Como es un mercado regulado, los proyectos que participan en este mercado deben seguir reglas y procedimientos a fin de lograr la emisión de Certificados de Emisiones Reducidas (CER), tales certificados se obtienen a través de la Junta Ejecutiva dentro de marcos formales creados en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

El segundo mercado es de tipo voluntario, y se produce voluntariamente (es facultativo), no se origina de una obligación sino que responde a motivaciones diversas (responsabilidad social, responsabilidad corporativa, o simplemente con ánimo de lucro, es decir que se pueden colocar bonos de carbono e efecto de revenderlos para obtener ganancias, también puede ser por filantropía). Los principales compradores en este tipo de mercado suelen ser empresas no sujetas a regulación de carbono, organizaciones no gubernamentales, universidades o personas que buscan compensar sus emisiones de Gases de efecto invernadero a la atmosfera. En este mercado se ponen en práctica la ley de la oferta y la demanda y la volatilidad en los precios por lo general ante la falta de regularización es más baja que en el mercado regulado.

Requisitos de un proyecto MDL

Según la Fundación Huella Ecológica en su sitio Web, cualquier proyecto de Reducción de emisiones de GEI, que forme parte del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) debe cumplir los siguientes requisitos: Participación Voluntaria, Contribuir al desarrollo sostenible del país, reducir alguno de los gases de efecto invernadero indicados en el Anexo A del Protocolo de Kyoto, reducir emisiones consideradas adicionales a las que se producirían en ausencia de la actividad del proyecto, demostrar tener beneficios reales, mensurables y de largo plazo en relación con la mitigación de los gases efecto invernadero y ser desarrollado en un país que haya ratificado el Protocolo de Kyoto y que posea una Autoridad Nacional Designada para el MDL.

El caso de Guatemala.

En toda Latinoamérica, Guatemala es quien más créditos de carbono genera, sin embargo ese potencial es está mail aprovechando debido entre otras razones a la falta de regulación legal y políticas públicas. En el país la autoridad competente en el tema considero sería el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap), quien es el que debería generar los mecanismos para la colocación en el mercado de este tipo de bonos.

Debido a la falta de regulación, los proyectos privados únicamente pueden cotizar en el mercado voluntario, y es allí donde los precios son más bajos ya que este mercado se rige por la ley de la oferta y la demanda. En el departamento de Petén, Izabal y las Verapaces es donde actualmente dese aproximadamente el año 2009 se han desarrollado proyectos de este tipo con el apoyo de entidades sin fines de lucro como FUNDAECO, Defensores de la Naturaleza, o entidades privadas como Guatecarbón que reducen la deforestación en la reserva de la biosfera maya.

Como hemos dicho antes el precio de los bonos de carbono en el mercado voluntario en volátil, oscilando entre los 2 y 10 Euros, lo cual representaría para Guatemala millones de Euros en bonos de carbono solo con definir un mecanismo financiero y los procedimientos para esos mercados. Países como Estados Unidos, Alemania, y los miembros de la Unión Europea general gases de efecto invernadero, mientras que países en vías de desarrollo como el caso de Guatemala generan Oxígeno y es allí donde se encuentra el nicho de mercado para este tipo de bonos.

Es muy prematuro determinar si este tipo de instrumentos puede cambiar sustantivamente la emisión de gases de efecto invernadero en el planeta, dado que iniciativas como esta necesitan del involucramiento, aprobación y ratificación de cada uno de los países, especialmente los países involucrados, y a la fecha países como Canadá, Estados Unidos, China y Rusia no han hecho compromisos serios en este tipo de proyectos, incluso aún no han ratificado el protocolo de Kioto y en el caso de algunos hasta lo han abandonado.

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