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Corrupción es crear una ley que asesine “LEGALMENTE” inocentes

#DesdeMiTrinchera

En el basurero que se ubica en la esquina del Mercado Central de la ciudad de Guatemala, me detuve unos minutos a contemplar una perra que apresuradamente sacaba uno a uno sus cachorros que probablemente habría parido días atrás, la llegada del camión municipal con los trabajadores que recogen los desechos del mismo la había alertado, con destreza y demostrando que eso abstracto e invisible que el ser humano le llama amor, no es un sentimiento exclusivo de esta especie animal racional, que como inteligente y noble…también puede llegar a ser diabólicamente perversa y malvada.

Me encanta abrir mi Constitución Política de la República de Guatemala y leer que la tercera palabra escrita en la misma es DIOS, ya que su prólogo textualmente dice “INVOCANDO EL NOMBRE DE DIOS”, seguido de confirmar que la esencia y primacía es la persona y que los valores primordiales en que se organiza jurídica y políticamente el Estado guatemalteco van de la mano con la seguridad, justicia, igualdad, libertad, paz, y que dentro de ese mismo orden constitucional gobernados y gobernantes sus actuaciones y desenvolvimiento deberán estar regidas y apegadas al Derecho.

Me resulta incomprensible e inaceptable que en para este siglo XXI los “patos le tiren a las escopetas”, que sea vergüenza proclamar el nombre de Dios por temor de ofender a las minorías contrarias a la fe en cualquiera de sus religiones, donde la moral es clasificada como imposición ideológica o simplemente la quieran hacer parecer como una violación a sus derechos individuales y humanos, donde se exija tolerancia, pero al mismo tiempo sean tiranos al intentar someter a su sabor sus caprichos, intereses económicos , o desenfrenados placeres sexuales, y lo que es peor…al gusto de asesinar un ser inocente en la etapa de gestación, que sin importar la manera  o condiciones por la que fue engendrado jamás pidió venir al mundo para ser sacrificado y desechado como si fuese una sucia rata.

El Estado de Guatemala garantiza y protege la vida humana desde su CONCEPCIÓN, como lo indica el artículo 3° de nuestra Constitución Política, y ese ser, esa vida es parte esencial en la conformación de una familia, la cual el mismo Estado está obligado a protegerla social, económica y jurídicamente.

Solo la acción de presentar ante el pleno del Congreso de la República de Guatemala una iniciativa que atente contra lo preceptuado por nuestra Constitución constituye un delito al intentar crear disposiciones violatorias a la misma. La iniciativa número 5376 que pretende otorgarle una calidad legal al asesinato llamado aborto, impulsada por la diputada Sandra Morán, ex guerrillera del partido de izquierda Convergencia, atenta contra la vida misma, contra la salud psicológica de la mujer, impulsa la deshumanización y el crimen disfrazándolo como un “derecho” y una protección contra la “salud de la mujer”, es inaudito que diputados de bancadas como a la que representa la diputada antes mencionada, quieran aplicar la pena de muerte a un inocente por medio del aborto y se opongan rotundamente a la aplicación de la pena de muerte  a un criminal , asesino o violador…doble moral.

El aborto es un negocio lucrativo, genera millones de dólares para las industrias farmacéuticas, sobre todo las europeas, y es en algunos países europeos desde donde esa cultura criminal se expande como cáncer en los países latinoamericanos como el nuestro; todo esto con un disfraz que esconde intenciones económicas, e ideológicas.

Podrán querer argumentar exponiendo los casos de embarazo resultado de una violación, como excusa para consumar el aborto y que si bien es cierto existen, más no representan la mayor causa de abortos clandestinos practicados por carniceros con títulos de doctores, la mayor parte de los abortos son resultado de la irresponsabilidad de hombres y mujeres ante un embarazo no deseado, sin importar condición social, muchas de esas mujeres casadas y con hijos que escogen esta salida fácil por “x” o “y” razón, pero injustificable por moral y ante la ley.

El Estado con el apoyo de la iniciativa privada, deben trabajar en conjunto creando iniciativas de ley que garanticen y protejan tanto a la madre como al niño en proceso de gestación, y así poder buscar soluciones que contribuyan a la salud mental y física de la madre.  Ejemplo sería crear una institución que le brinde toda la ayuda profesional, psicológica y médica a lo largo de los nueve meses del embarazo y que puedan optar entre ejercer su maternidad conservando a su hijo o cederlo para que se realice un proceso de adopción apegado a la ley.  En el caso de mujeres víctimas de violación y que resultado de la misma hayan quedado embarazadas, resulta inaceptable, que ya de por si lleven encima una carga emocional y la secuela imborrable de este crimen, para que se le agregue otra más como lo es quitarle la vida a un inocente.

Si una perrita como la que en el basurero del mercado central protege y cuida a sus cachorros, es imperdonable que nosotros como sociedad civilizada optemos por crear salidas fáciles y criminales para no asumir responsabilidades. El deber como padres es la educación y disciplina desde el mismo ceno del hogar, y el Estado reafirmar esa educación y principios al cumplir con sus deberes constitucionales.

Que nos quede claro también:  Es corrupción en su modo más bajo atentar contra las leyes constitucionales y pretender disfrazar un crimen con leyes retorcidas e ideologizadas.

TEXTO PARA COLUMNISTA
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