El Siglo

La Nueve

#DiviFilius

Sin duda, Hollywood distorsiona la realidad.  Esto es clarísimo, particularmente con respecto a hechos históricos de trascendencia cómo la Segunda Guerra Mundial.  Los estadounidenses han querido monopolizar la responsabilidad de momentos clave cómo la liberación de París o la toma de Berlín  Con respecto a lo segundo, poco se dice en relación a que los primeros en entrar al bastión del nazismo fueron los soviéticos.  En su  trayectoria hacia Berlín, los soviéticos liberaron los primeros campos de exterminio masivo. En julio de 1944 fueron los primeros en encontrar un campo nazi: Majdanek cerca de Lublin, Polonia y  en enero de 1945 los soviéticos liberaron Auschwitz, el campo de exterminio y concentración más grande.  Es cierto que los soviéticos cometieron toda suerte de abusos y vejaciones contra la población civil étnica alemana (esto fue mucho más marcado al ingresar a Berlín) pero esto no quita un reconocimiento honesto:  Qué sin los ´rojos´ el fascismo no hubiera sido vencido.

Ahora bien, con respecto a la liberación de París, Hollywood ha vendido la falsa idea con respecto a que las primeras columnas de batallones aliados que ingresaron fueron las ´americanas´. También se ha exacerbado la aparente pasividad francesa frente a la ocupación nazi.  Pero no fue así.  El 24 de agosto de 1944, luego de casi una semana de movilización general y de lucha, la población parisina que se levantó en armas contra los alemanes recibía el apoyo de “La Nueve”, la primera compañía militar aliada que entró en el París ocupado. Esta compañía estaba conformada por republicanos españoles.

En los actos de aniversario que se llevaron a cabo durante el día sábado en toda Francia, la bandera Republicana ondeaba junto a la bandera francesa, la estadounidense, la británica y tantas otras.  Pero si la bandera Republicana se despliega libremente en cualquier calle de España, la situación no está libre de controversia pero esto es la triste verdad: Fuera de España el legado de los republicanos es reconocido, en su gesta contra el fascismo o en el impulso de las artes y las letras en América Latina.  Pero dentro de España, no son otra cosa más que los represaliados que perdieron la guerra. Hay que decir las cosas como son: Aunque Franco esté enterrado,  el franquismo sigue muy vivo. Prueba de esto es que  ante la iniciativa del PSOE por exhumar los restos de Franco se han llevado a cabo infinidad de actos de protesta por toda España en los cuales no han faltado los saludos fascistas.  En Alemania,  es penado por ley realizar el saludo nazi y aunque existan aún monumentos originales de la época nazi,  están allí para no olvidar el pasado pero no para motivar a los simpatizantes del fascismo.  En España las cosas son muy diferentes: Ni un solo arresto por apología del odio y la violencia.

Es triste que año con año se celebre la derrota del fascismo y el triunfo del mundo libre sobre la ambición totalitaria.  Pero su esencia de racismo sigue viva y muy presente por cierto, en Estados Unidos donde la presidencia de Trump, con su racismo disfrazado de nacionalismo xenofóbico ha empoderado a los grupos de supremacía blanca. Lo que antes eran expresiones limitadas ´a las sombras´  de la esfera privada ahora se han transformado en cotidianas expresiones en el espacio público. Desde el inicio de la presidencia de Trump los crímenes basados en motivaciones racistas se han elevado 12% en 38 de las grandes ciudades estadounidenses.  Los estadounidenses parecen limitarse a esperar que las instituciones resuelvan el conflicto y las expresiones de resistencia han sido pocas.  A Europa le costó mucho liberarse del fascismo pero aún existen graves residuos. Las derechas nacionalistas europeas están muy presentes y esto también se le debe al efecto Trump.

Los estadounidenses se burlan de los franceses con respecto a su actitud pasiva durante la etapa del nazismo pero sin duda ´los gringos´ han sido muy pasivos – sino más- ante la desgracia global de su impresentable,  misógino, xenófobo, racista y mitómano presidente.

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