El Siglo

El origen de la familia la propiedad privada y el estado…Otra versión

#MirillaIndiscreta

Mire don Edmundo – me dijo Carlos Enrique Lemus, joven oriundo del municipio de Pasaco, sano y de profundas convicciones.

Aquí desde chiquitos, por muchas ganas que tengamos de servir a nuestro pueblo, los recursos personales siempre son pocos para ayudar a la gente. Llenos de necesidades, lejanas nuestras autoridades…lo único que tenemos el voto para vengarnos cuando no sirven y nuestro dinerito para ayudarnos, cuando nos sobra un poco

Por eso las municipalidades son el azadón del pueblo para las primeras tareas de la jornada del desarrollo don Edmundo – razonó sabiamente – disponer los arbitrios y lo que les da el gobierno para atender nuestras necesidades.

Con lenguaje sencillo pero correcto aquel joven robusto, moreno y fuerte por el trabajo agrícola me explicó sin recovecos teóricos, la razón de ser del municipio.

Esa cadena ascendente y primaria, desde hace siglos…”la comuna” y sus primeras formas de organización política y social encontraba la clave de la solución de los problemas comunes.

Una proyección ampliada de la familia como núcleo primario, donde la procreación y protección consanguínea (de la misma sangre) dio sentido y consistencia al origen de la sociedad ampliada.

El concepto de la Familia aunque parece obvio y de fácil explicación exige estudio.

Bachofen, autor alemán, nos remonta al análisis de su origen y evolución: Desde el matriarcado (jefatura de la mujer) y la explicación de su poder, naturalmente aceptado, por ser fuente biológica de la vida, con una autoridad originaria incuestionable.

Bachofen y MacLennan desarrollan, en el siglo diecinueve, exhaustivos estudios históricos al respecto.

MacLennan, analiza ya, el tránsito del poder de la mujer al hombre, ambos citados por Federico Engels, compañero de Carlos Marx, en su obra:  El origen de la familia, la Propiedad Privada y el Estado.

Pero nadie puede negar que ya sea con el centro del poder en la mujer como paridora de vida y su Poliandría (muchos hombres en relaciones aceptadas como naturales con una mujer, la jefa),que daba lugar a reconocerla como única responsable de la identificación de la prole, ya que se sabía con certeza quién era la madre, no el padre, hasta el tránsito a la autoridad del hombre, sustentada en la monogamia, relación permanente entre un hombre y una mujer, que no obstante esa nueva forma en la relación, permitía aún, que durante cierto tiempo, los hombres tuvieran como derecho ancestral el de tener relaciones sexuales con la mujer de quién al tenerla como su pareja exclusiva les privaba de su propio derecho, reconocido en la sociedad matriarcal, donde la mujer por su propia hegemonía y autoridad era promiscua, relaciones con cualquiera, dando como resultado lo que se denominó endogamia o relaciones entre la misma familia. Y la Exogamia, que surgió cuando el varón de un grupo emigraba y robaba a las mujeres de otra tribu ampliando la reproducción familiar originaria.

En nuestro idioma guatemalteco, esa nueva  costumbre llega a nuestros tiempos, cuando era común en algunos pueblos, escuchar que fulano se había robado a la menganita de otra familia, llevándosela en la madrugada en las ancas de su caballo, para obligar al reconocimiento de la relación, darle padre al producto del amor y poder iniciar una familia.

Hablar de la familia, es en consecuencia, cosa seria, y desde luego no se concibe el crecimiento de la sociedad sin considerar este factor inicial e imprescindible de las relaciones humanas.

Las Relaciones Sociales de Producción, como les llama Marx, al esfuerzo productivo de la sociedad y cualquier enfoque que trate de explicar el desarrollo de la humanidad no puede prescindir de la familia.

No me importa, si la insolencia humana llegue al extremo de negar a Dios para explicar la vida y la reduzca a un hecho esencialmente físico de orden material. Lo que resulta imperdonable.

Y ahora, también en su insolencia, quiera transformar el orden social y natural de las cosas, atribuyéndose como facultad humana, la de sustituir a la familia en su esencia, falsificando su integración.

O también, como cosa natural, atentar en contra del derecho a la vida, de los seres humanos, aceptando legalmente el aborto.

No objetan la adopción, para que dos hombres, o dos mujeres, sientan la satisfacción de ser padres, sustituyendo con un ser extraño, su incapacidad reproductiva. Sin ponerse a pensar que el adoptado, por circunstancias milagrosas, se salvo de ser asesinado antes de nacer. ¡Bienvenido el vivo! ¡Autorizado el sanguinariamente desaparecido!

Las preferencias sexuales, las respeto por convicción y respaldo las leyes que cubren ampliamente sus derechos, contenidos como parte fundamental de las normas constitucionales que señalan como inaceptable cualquier tipo de discriminación genérica, sin referencias específicas que las harían contradictoriamente discriminatorias burlando el principio de igualdad ante la ley.

Por esa razón impugno, que pretendan imponer como política de Estado, que segmenten a la población por estratos que niegan la universalidad de los preceptos que tienen los mismos derechos y obligaciones para todos y prescriben como delitos aquellas conductas que violen los derechos consagrados a toda la población.

En otros países donde la relajación de la perversión se transforma en ley, se ha llegado a legalizar, estableciendo vínculos jurídicos resguardados por la exótica ley, las relaciones entre humanos y animales.

Pretender que una opción sexual respetada por la ley, se transforme en una opción obligada e inducida al resto de la sociedad, como política de Estado constituye una forma de quebrar principios y valores instalados en la sociedad, para dar paso a una ocupación progresiva de nuestra quebradiza moral pública, que implique, como está sucediendo, renuncia a nuestra identidad, soberanía y libertad como parte de esta compleja forma de someter a estos pueblos con vocación de esclavos.

Invocar oficialmente a Sodoma y Gomorra nos dibuja como pueblos primitivos sin capacidad de acceder a las ventajas cualitativas de la sociedad del futuro.

Planeado por los poderosos, para garantizar esa estúpida teoría que conlleva la extinción de los estúpidos, como finalidad discriminadora, anticipa su certeza, que la vida artificial nos pueda sustituir en el futuro incierto.

Más triste sería, y lo sospecho, que fuera, en nuestro caso, atribuible a una calentura física, de moda, aún sabiendo que ha sido conocida y tolerada a lo largo de la existencia misma de la humanidad.

Absurdo, proclamar como revolucionarias y civilizadas, relaciones antinaturales, frente a la creación misma, de la vida misma.

Desde los primeros tiempos, la familia constituyó el origen primario y fundamental de la vida y la sociedad. Imponer su falsificación, constituye… Ese sí, un crimen inaudito y sin precedentes de lesa-humanidad.

Inicialmente: Madre. Padre. Hijos. Hermanos. Abuelos. Tíos y Primos, cómo célula primaria consanguínea, de la misma sangre, denominadas endogámicas.

Que evolucionaron a las exogámicas, cuando se buscó la pareja en otra tribu para finalmente y producto de la evolución cultural de esa infinita historia, política, económica y social llegar hasta nuestros días, cuando la economía y sus distintas teorías parecieran conducir, como factor único, aunque lo nieguen los manipuladores del capital, las llamadas Relaciones Sociales de Producción, que dominan al mundo.

Este fenómeno que nos destruye y confunde, genera, una aparente Revolución de las Relaciones de Género.

La sustitución del concepto natural y lógico de la familia, es tan contradictorio, que privilegia la adopción, entre seres del mismo sexo pero proclaman el derecho a matar a quienes no han nacido.

Niegan los derechos de los no nacidos, una negación a la maternidad, pero exigen legalizar el matrimonio… haciendo caso omiso que la palabra misma tiene su origen en la palabra madre.

La evolución y modernidad, no significa negación de una traumática evolución, que ha costado, siglos, sacrificio, guerras infinitas, transiciones infames.

Considerar, en contradicción con lo que afirma Engels mentor adjunto de los marxistas, que no es motivo de lucha de clases y conflictos a la familia, que es el origen de su propio análisis. Es la confirmación de su infinita ignorancia y fanatismo.

El Materialismo Histórico inmutable (que no acepta cambios) que genera el Determinismo Histórico (la historia como fuente de la contradicción y lucha eterna) forjó la esencia del Manifiesto del Partido Comunista de 1848, que es el fundamento teórico de sus gestores internacionales y los traidores socios nacionales, que nos tienen metidos en todo este lío irracional, que garantiza, de no pararse, el retorno a la violencia.

… debieran entender que Marx y Engels ya no pudieron presenciar el avance cultural y tecnológico que nos deparó la consolidación de la familia y el Talento que proveyó Dios al ser humano, para alcanzar y buscar siempre la convivencia pacífica y la felicidad colectiva.

Quienes crecen en la anarquía imponiendo métodos inaceptables y abusivos, creyéndonos a todos cobardes o imbéciles, provocan nuestra rebeldía y rechazo, animando la búsqueda de una solución rápida y definitiva.

Tanto cobarde disfrazado, anarquista, entreguista y retrógrado, que no entienden ni por asomo, que es La Familia, La propiedad privada y el Estado, como tituló Engels a su obra, como punto de partida de su concepción ideológica, quieren retroceder a la sociedad cavernícola, donde la promiscuidad permitida, el salvajismo y represión legalizada por la fuerza, como forma de gobierno, imperó.

Continuar siendo el eterno experimento y desagüe de intereses extranjeros, al mando abusivo de extranjeros, como estos retrógrados pretenden, no creo que dure mucho tiempo sin explotar.

La sencillez de aquel Dirigente de Pasaco que me abordó al principio, me conmovió de tal manera, que me indujo a pensar, incluso con cólera, todos lo conversado.

Una moto a la par de un palo, con la llave puesta me llamó la atención. –

-Está al servicio de quién la necesita- respondió a mi pregunta, dándome una lección de la solidaridad que deseamos todos los guatemaltecos.

-Se la llevan para sus emergencias y siempre la regresan y la ponen junto al palo…Sirve hasta de ambulancia para llevar a la parturienta para que la atiendan y siempre la regresan…

Mi compromiso – me dijo – ponerle gasolina y dejar la llave puesta… – ¿y No se la roban…? pregunté-

…la gente no lo permitiría… porque les sirve…y la verdad don Edmundo – concluyó – Es de Todos

Me fui conmovido y también muy emocionado por la lección recibida y pensé para mis adentros Este Carlos Enrique Lemus, sería un gran Alcalde de su pueblo.

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