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Administración pública y nepotismo

#TanmiTnam

Muchos puestos de trabajo en la administración pública se asignan por influencia de actores que están dentro o fuera de las mismas instituciones públicas y este hecho hace que las plazas disponibles se asignan a familiares y amigos cercanos de funcionarios, aunque no reúnan los requisitos legales establecidos para la función señalada. Hacen nepotismo algunos alcaldes municipales, diputados y funcionarios de alto nivel que se preocupan más por temas familiares y no por el bienestar de las y los guatemaltecos. El nepotismo no selecciona a los empleados públicos con base a la competencia técnica o profesional, no sigue las normas establecidas para un proceso de selección y nombramiento en el marco de la transparencia. Para fundamentar la práctica del nepotismo los funcionarios recurren a argumentar que necesitan tener en los puestos públicos a personal de confianza y por lo mismo aprovechan asignar oportunidades a familiares cercanos.

El nepotismo limita el acceso a puestos públicos de trabajo a profesionales con alto perfil técnico y especializado en áreas de administración, finanzas, planificación, desarrollo rural, educación escolar, salud, calidad de atención al público y el fortalecimiento de las instituciones que están al servicio de los guatemaltecos en general.  En las entidades donde el nepotismo es común no es fácil llevar a cabo evaluación del cumplimiento de las responsabilidades asignadas porque los miembros de las familias insertadas al interior se comunican limitando la concreción de objetivos que buscan mejorar la competencia del personal en busca de la eficiencia y eficacia en los servicios públicos. Hay instituciones públicas donde la atención al público es pésimo y los procesos administrativos tardan meses o años pues el asunto es en familia.

Asignar puestos de trabajo a familiares y amigos cercanos se condena el buen funcionamiento de las instituciones públicas, se mantienen los puestos para el bienestar de pocas familias, las organizaciones de trabajadores piden aumento salarial cada cierto tiempo y nada de esfuerzos para que los servicios públicos sean planificados y ejecutados con responsabilidad en atención de las necesidades y aspiraciones de la población guatemalteca. Cuando se habla de evaluación de la competencia de los trabajadores públicos inmediatamente accionan las relaciones familiares y las organizaciones cuyos objetivos se enmarcan en el hacer poco y por lo mismo no se aprovechan los pocos recursos destinados al desarrollo de mejores condiciones de vida.

Las instituciones públicas que practican el nepotismo no necesitan de un proceso de selección de trabajadores, basta con ser familiar de un funcionario que trafica con sus influencias, se imponen los vínculos familiares y se obvian los criterios de responsabilidad, conocimientos especializados, experiencia comprobada y el uso de valores en el desempeño laboral. Como consecuencia del nepotismo se encuentran en instituciones públicas esposa y esposo, hijos y padres, yernos y suegros, suegra y nuera, amigos de infancia y otras relaciones familiares a la vista del público.

La población guatemalteca, las instituciones democráticas y las que se dedican a proteger y fortalecer la vigencia de los derechos humanos, deben insistir en que las entidades oficiales asuman el proceso legal y transparente establecido para la selección de profesionales en las funciones públicas en busca del mejoramiento de condiciones de vida de los guatemaltecos y el fortalecimiento de las instituciones en la entrega de servicios públicos de alta calidad.

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