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El programa del partido

#Sueños…

En un enjundioso artículo: Las veleidades de la política, el destacado intelectual Olmedo España nos convoca a reflexionar sobre la construcción de una propuesta política socialdemócrata que pueda devolver el sueño en un mañana mejor a los guatemaltecos. Más que eso, nos reta a cooperar en la construcción de una alternativa que en forma real pueda construir una nación del siglo XXI, basada en una sociedad libre, democrática, participativa y generosa con la naturaleza.

Queremos superar la visión minimalista de que la política es la ciencia de lo posible. Al contrario, queremos construir una nueva nación, una nueva sociedad que remonte su vuelo desde los últimos lugares del desarrollo humano en América hasta convertirse en uno de los primeros países desarrollados de la región. Esto solamente se podrá realizar sí todo el pueblo, si los distintos grupos que componen esta sociedad tan abigarrada y compleja, y reconocen que todas las ideologías, todas las formas de ser y de pensar tienen que existir y tienen que manifestarse.

Para reconstruir la política y devolver la ilusión al pueblo, y para generar el fundamento de una sociedad unida y democrática se necesita reconstruir el partido, los partidos. Yo abogaría por una visión socialdemócrata, es decir una visión estratégica de promover la disensión más amplia, en una sociedad dividida como todas, es indispensable que surjan muchos partidos con visiones ideológicas encontradas, que permitan generar una amplia discusión y tener alternativas. Tenemos que abandonar la forma de pensar mesiánica. Creer que cada uno de nosotros tiene la solución. Eso no existe, la solución solo puede ser construida por el pueblo, y el pueblo está dividido y necesita vías para encontrar consensos sociales.

Una de las visiones necesarias es la visión de una integración social, que permita volver al fortalecimiento de la inversión en educación, salud y empleos modernos para todos, sin distinción. Para encontrar las visiones nacionales que compartimos todos, que es una de las claves para vivir juntos. Luego promover la defensa de los recursos naturales e históricos, que le dan una esencia diferente al ser chapín. La sociedad está en mutuación perpetua, todo cambia y cada vez más aceleradamente. La visión socialdemócrata al ser reconstruida tiene que encontrar vías para generar un sistema económico eficiente y competitivo, que permita la protección del ambiente, la inversión social y el fortalecimiento de la democracia, como forma de convivencia pacífica y creativa.

¿Cuáles son los pilares de la democracia en nuestra región? La protección del ambiente, la dotación de educación y salud de calidad para todas las personas de la nación, la generación de un sistema económico competitivo basado en la distribución de la tierra en pequeñas unidades productivas, así como la generación de empleo de pequeñas empresas que permitan una sociedad con prosperidad generalizada. Guatemala desde sus inicios es una sociedad compleja. La guerra de conquistas, el sistema hegemónico de la colonia, y luego los embates de la guerra fría generaron en la nación una cultura de guerra, discusión eterna, solución de controversias por la fuerza y el insulto racista o machista. Eso tiene que ser una tarea del programa del partido, de los partidos, que devuelvan la discusión hacia las fuentes del desarrollo. O socialistas (socialdemócratas, socialcristianos, socialistas), o liberales (neo, liberal demócratas, etc.). pero, conviviendo en paz.

En una sociedad dividida, hasta el FMI, reconoce que es indispensable rescatar el principio de inclusión para generar sociedades que puedan sobrevivir a los graves problemas que nos amenazan.

Hay que diseñar un proyecto de educación nacional, con objetivos claros que permitan que el 80% de la población termine la educación secundaria, que adquieran habilidades blandas para enfrentar un mundo de servicios y telecomunicaciones de alta calidad. Se tiene que invertir el 10% del PIB en educación, y ampliar el sistema para hacer bilingües al 40% de los guatemaltecos (trilingües en el caso de las naciones indígenas).

La inclusión de todos es la base del progreso de una nación, educación, trabajo de calidad, salarios altos para promover mercados internos que eviten la migración masiva es la solución. Hay que atacar la cultura machista y racista. Es indispensable la inclusión de la mujer con los mismos derechos del hombre. Hay que combatir la discriminación y la violencia de género. El FMI nos recomienda que la política fiscal del país sea una de las fuentes para atacar la desigualdad. Es a través de programas de gasto en salud, educación y protección social como se asegura fundar una nueva nación.

Los sistemas tributarios tienen que ser progresivos, fundamos en la idea de la cooperación y la convivencia social. Como diría el conejo de Alicia, ya no hay tiempo, el pozo es en verdad profundo, nuestra sociedad ha caído muy despacio, porque mientras descendía, tuvo tiempo sobrado para mirar a su alrededor y para preguntarse qué iba a suceder después.

TEXTO PARA COLUMNISTA
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