El Siglo

Dietas para mejorar la calidad de vida de nuestra mascota

Somos lo que comemos. Esta máxima define a la perfección la alimentación que debemos seguir y que, por consiguiente, nuestras mascotas deben mantener. Hablamos pues, de las conocidas como dietas terapéuticas, las cuales son dietas que incluyen una variedad de alimentos que, en unas determinadas cantidades, ayudan a controlar e incluso tratar una enfermedad.

Destacar que en esta dieta no entra ningún tipo de fármaco pero intenta hacer que nuestro animal mejore su calidad de vida, aportando lo que le beneficie y evitando lo que le perjudique.

Obviamente, cada animal es un mundo y tiene patologías o rasgos (peso, edad, complexión…) muy distintos, por ello, si decides incluir estos menús para mejorar el bienestar y la vida media de tu mascota, es recomendable que consultes a un experto para que atienda las necesidades de tu animal y sepa concretamente que puede mejorarle.

El objetivo de esta alimentación es que el animal se alimente sin por ello alimentar a la enfermedad y aunque la tesis es sencilla, se necesita un ejercicio de confianza entre el veterinario y el dueño para la administración de estos alimentos sin recurrir a productos químicos.

Tras ciertos estudios e investigaciones, se ha llegado a la conclusión de que ciertos alimentos y nutrientes pueden ser beneficiosos en determinadas dolencias de nuestros perros y gatos, logrando una mejoría, e incluso en algunos casos una curación completa.

Son recetas y preparaciones que, normalmente, y de forma muy recomendable, nos preparan en centros veterinarios (aunque algunas, bajo supervisión experta se puedan preparar en casa) para que de esta manera nos sea beneficiosa para la salud de la mascota.

Hablamos tanto de dolencias estomacales hasta problemas de movilidad. Estas dietas son muy recomendables también cuando nuestro compañero acaba de salir de algún tipo de postoperatorio y requiere de una recuperación especial.

Es importante decir que cuando la patología o la enfermedad desaparezca, será necesario prescindir de estas dietas y suministrarle una que sea normal y a la que el animal esté acostumbrado.

Si quieres conocer todo lo relacionado con este tipo de dietas terapéuticas, sus beneficios y su eficacia continúa leyendo.

¿En qué consisten?

Es un programa nutricional que incluye una variedad de alimentos con unos aportes vitamínicos o proteicos distintos que, en cantidades adecuadas, está encaminado a controlar una enfermedad o dolencia.

¿Qué se debe tener en cuenta para esta dieta?

Se debe tener en cuenta la opinión de un experto, conocimiento de la patología del animal y consideración de los factores específicos del animal y de la dieta.

Factores específicos del animal

Incluyen la edad, estado fisiológico y actividad de la mascota. En ellos también se incluye la patología e incluso la genética de la propia mascota.

Factores específicos de la dieta

Incluyen la seguridad e idoneidad de la dieta con la que se alimenta al animal en cuestión, para ello se incluye todo un control y seguimiento de las dolencias o patologías del animal.

¿Qué debe hacer el profesional?

Es muy importante que el profesional tenga conocimiento de todo el historial clínico del animal, si es posible incluso de su genética, que haga un estudio y pueda acabar haciendo una evaluación nutricional.

¿Las dietas terapéuticas son eficaces?

Varios estudios e investigaciones avalan su eficacia pero, como con cualquier tratamiento, su efectividad depende en gran medida de que se diagnostique correctamente la patología en cuestión, de que la dieta terapéutica se incluya correctamente en el resto del tratamiento y de que se sigan a rajatabla las directrices del veterinario.

Dieta recomendada para obesidad y diabetes

La obesidad es una enfermedad crónica que conlleva serias alteraciones de las distintas funciones corporales y limita la longevidad de los animales. Con frecuencia, puede estar asociada a enfermedades endocrinas como la diabetes. Estas patologías pueden ser mejoradas con este tipo de dietas. Por el contrario, si no ayudamos a nuestro animal podría tener otras patologías crónicas como ceguera provocada por la diabetes.

Mejora trastornos de la movilidad articulatoria

Los trastornos de la movilidad articular son típicos en perros y gatos, principalmente cuando ya tienen una edad avanzada. La incorporación de una dieta con ciertos nutrientes específicos como glucosamina o calcio preparan y mejoran notablemente la vida de los pacientes.

¿Recomendada para trastornos gastrointestinales?

Totalmente, muchas patologías (como la colitis, por ejemplo) pueden ser mejoradas con una alimentación equilibrada y ajustada que normalice la movilidad del colon y la flora bacteriana.

Positiva para trastornos urinarios

Los trastornos urinarios de nuestras mascotas, sobre todo cuando ya tienen cierta edad, pueden ser una molestia frecuente que puede mejorar siguiendo este tipo de dieta.

Trastornos renales ¿eficaz?

Una de las patologías donde mejores resultados se han demostrado es en el entorno de los trastornos renales. Esta alimentación mejora la calidad de vida de los pacientes, aportándoles un respiro para las dolencias e incluso ralentizando o evitando un fallo renal (depende del estado en el que se encuentre el animal).

Y… ¿en trastornos cardiacos?

La ingesta controlada de ciertos alimentos con una serie de vitaminas pueden ayudar a su ritmo cardíaco notablemente, de esa manera se reducen otras patologías que, externamente, pueden dañar al corazón de nuestras mascotas.

¿Qué favorecen?

Estas dietas favorecen la calidad de vida de nuestro animal si tiene algún tipo de patología o enfermedad, aportándole un bienestar y de esa manera ayudando a su cuerpo a que mejore su estado favoreciendo la fase general del animal al evitar ingredientes o nutrientes que podrían perjudicarlo.

¿Otros casos donde esta dieta sea beneficiosa?

En los posoperatorios de las mascotas, así como en la cirugía.

Precaución: no abusar

Las dietas terapéuticas tienen ciertos objetivos y están pensadas para necesidades muy concretas de una enfermedad, por ello, debe ser usada con una temporalidad limitada y un gran seguimiento. Cuando la enfermedad desaparece y el animal está recuperado, debemos retomar su dieta de siempre teniendo en cuenta factores como la edad o la actividad ya que, de lo contrario, la mascota podría tener carencias alimenticias.