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El Congreso, la CICIG y los “guatemaltecos en el país de las hipocresías”

#DesdeMiTrinchera

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La tarde avanza y la lluvia se precipita moderadamente refrescando la tierra, que últimamente ha sido presa de una fuerte sequía, producto de un fenómeno climático llamado “canícula”.  El cielo pinta un nostálgico gris, entre ese momento romántico y nostálgico, desfiles de imágenes pululan por las calles y avenidas de mi congestionada pero dedicada comprensión y paciencia en búsqueda de la “verdad verdadera”, sustituyendo a la “verdad manipulada y traicionera”. Es muy probable que el escritor inglés Charles Lutwidge Dodson, quien allá por el siglo XIX creara el famoso cuento de “Alicia en el país de las maravillas”  se hubiese convertido en millonario, usando esa imaginación exorbitante en nuestros tiempos, escribiendo rutas de conspiración y engaño al servicio de CICIG, con un objetivo siniestro, la destrucción de nuestro legítimo Estado de Derecho y crear, conspiraciones, miles de utópicas fantasías y de muchísimas más desgracias, pobreza, muerte y dolor para los “guatemaltecos en el país de las de las hipocresías”

Los principios elementales de la estructura del Estado y de su relación con el individuo son los pilares de un “legítimo Estado de Derecho” y están basados exclusivamente en nuestra Constitución Política de la República, su esencia radica en la subordinación del poder al derecho; esa frase muy repetida frecuentemente en torno a sucesos y toma de decisiones políticas y que pese a ello la mayoría de personas desconocen su significado real, pero así la pregonan y exigen su cumplimiento por los cuatro puntos cardinales, unos con la esperanza de que respetando el mismo se nos garantice una convivencia aceptable en condiciones de vida justas y objetivas para todos los ciudadanos, otros simplemente la mencionan como un frase sin valor repetida cual graciosos loritos.

El Congreso de la República si bien no ha sido la cuna de la honestidad y pureza dentro de nuestro sistema político, no ha dejado de ser la pieza clave en las decisiones de Estado, que han dirigido el rumbo de Guatemala. Si prestamos atención para nuestros graves problemas como son la seguridad, salud, educación, justicia, y desarrollo sabremos que es aquí en el Organismo Legislativo donde podemos fabricar las medicinas para ello, pero de la misma manera mortales venenos; por lo mismo es el  interés de muchos personajes, así como de organizaciones que promueven con vehemencia su destrucción como Poder legítimo del Estado ante la opinión pública, con el fin de tomar el poder de la nación de una forma ilegítima, ante la falta de aceptación y respaldo de parte de la mayoría de ciudadanos, que jamás han compartido sistemas políticos de corte socialistas y que ahora cobardemente disfrazan sus verdaderas intenciones con banderas fantasiosas y manipuladoras, como la lucha a favor de los derechos humanos, la igualdad de género y sobre todo la “lucha contra la corrupción”.

Para destruir el Poder Legislativo la CICIG ha designado hábilmente desde hace un buen tiempo a sus “operadores” políticos, en buen chapín sus “choleros”, para continuar con su estrategia de fabricar leyes a medida de los intereses de su estructura criminal integrada por diputados, jueces, magistrados, fiscales, Procurador de Derechos Humanos, medios de comunicación, periodistas y “analistas políticos nacionales e internacionales”, abogados, ongs, fundaciones, empresarios, colectivos, y grupos terroristas armados que generan caos y desinformación.

Es de reconocer que muchos diputados han visto el Congreso como el centro de negocios sucios, que su tarea legislativa y de representación del pueblo ha sido vergonzosa y en unos casos rayando el descaro al puntear la corrupción; pero eso no significa que nosotros como ciudadanos no tengamos responsabilidad, ya que con nuestro voto elegimos a nuestros diputados cada cuatro años, nuestra responsabilidad pesa aún mucho más que cuanta reforma a una ley con carácter constitucional como lo es la Ley Electoral y de Partidos Políticos. Tenemos diputados que quieren darse baños de pureza, fingiendo demencia al integrar grupos parlamentarios que engañan al pueblo aparentando ser “diputados dignos anticorrupción” cuando son la crema y nata de la misma, esos mismos seleccionados por la “corte infernal” de Todd D. Robinson, Dionisio Gutiérrez, Iván Velásquez, Thelma Aldana y Helen Mack, que les ofrecieron protección e impunidad ante cualquiera de sus posibles “actos criminales”   y continuar con cuotas de poder,  a cambio de legislar conforme a su “propia agenda”, condenando a Guatemala a ser parte del Socialismo del Siglo XXI; sus representantes han quedado al descubierto al impulsar “reformas a nuestra Constitución” en contra de la voluntad popular, fabricadas por CICIG y que fue demostrado al declararlo públicamente la diputada “camperito” Nineth Montenegro en el pleno del Congreso en medio de los debates por las reformas a la Constitución, diputada dinosaurio que se mantiene mamando de la teta del Congreso desde hace 28 años, tampoco podría faltar el oportunista de Mario Taracena, responsable de la crisis legislativa actual, al manipular, presionar y engañar en su paso por la Presidencia del Congreso para aprobar iniciativas de ley que son parte de un “plan maestro” para la toma de poder por parte de la “corte infernal”.

La destrucción de partidos políticos, líderes y diputados que no se alinearon a los intereses de CICIG y Thelma Aldana para reformar la Constitución no se hicieron esperar, actualmente están pagando la factura; partidos políticos cancelados, diputados y opositores políticos perseguidos, encarcelados y hasta probablemente “asesinados” con el fin de dejar el camino limpio a partidos oscuros que han mantenido el poder y que fueron beneficiados con la protección e impunidad que solo pudieron asegurarse con la CICIG y el Ministerio Público,  de la mano de la ahora sin tanta “paja” candidata Presidencial Thelma Aldana, la “ungida” del corrupto de corruptos Dionisio Gutiérrez.

En sucia maniobra en el pleno del Congreso mientras fungía como Presidente del mismo Mario Taracena, violo la ley Orgánica del Congreso y los procedimientos legislativos al impulsar reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos al excluir un párrafo del artículo 205 Ter. sobre el transfuguismo, por medio de una moción privilegiada sin cumplir con los votos para la misma, pese a que la misma Corte de Constitucionalidad había resuelto con anterioridad “improcedente” la solicitud de emisión de dictamen favorable sobre la mencionada iniciativa de ley, lo cual deja sin legitimidad de procedimiento, al no proporcionar certeza en el cumplimiento de los elementos esenciales en los actos del Congreso de la República. Ahora manipulando la opinión pública, los sectores oscuros queriendo hacer creer que se quiere reformar nuevamente el artículo “favoreciendo a los diputados tránsfugas”, no cuentan el “cuento” completo… y dicen que dichas reformas nacieron con el ánimo de dejar fuera del Congreso a la mayor cantidad de diputados que no pertenecen a la UNE, o las bandas minoritarias de izquierda.  Ahora buscan limitar el derecho constitucional de los legisladores de enmendar y corregir el “Artículo 205 Ter.” una ley constitucional que fue reformada de una manera oscura y que viola derechos Constitucionales como lo son el de libertad e igualdad, el derecho de asociación, el de elegir y ser electo; resulta violatorio e inconstitucional el haber aprobado la reforma al artículo 205 violentando la Constitución en su artículo 162 el cual establece claramente los requisitos para optar al cargo de diputado.

Los diputados no serán “pobres angelitos” pero están representando la voluntad del pueblo reflejada por medio de elecciones libres, nuestro sistema de gobierno democrático establece un Poder Legislativo, el cual es parte de un legítimo Estado de Derecho, nos corresponde respetar, defender su independencia y jamás permitir que sus decisiones giren al gusto “selectivo” de una Comisión Internacional, o partidos políticos específicos que sueñan en cooptar el  Congreso de la República y convertir a “Guatemala en el país de las de las hipocresías”. Por el momento seguiré disfrutando de esta poética tarde gris y compartiendo un párrafo de un poema con sabor a justicia…

Podría ser un poema más, pero es el primero

interpuesto ante usted señora juez, cómo tal

Recurso para reescribirlo en toda su piel…

TEXTO PARA COLUMNISTA
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