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Objetivo-CICIG: Robarse las elecciones

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RAUL FALLA

#Kidon

Estamos a tan solo cinco meses de que arranque el proceso electoral en Guatemala y la situación política del país no marcha nada bien; pues, el Tribunal Supremo Electoral, está cooptado por la Comisión Internacional Contra la Impunidad, para favorecer al candidato que represente los intereses de la extrema izquierda.

Y es que el plan orquestado por estos enemigos de la libertad para robarse las elecciones del país, se basa en cinco ejes de operación: primero, tomar por completo el control del Tribunal Supremo Electoral, para desde allí realizar todas las gestiones que sean necesarias para cancelar a cuanto partido político les resulte incomodo a sus intereses, impidiendo la participación de cualquier candidato que no sea de su agrado, hasta limitar la cobertura mediática en los diferentes medios de comunicación de uno o varios candidatos a elección popular.

Segundo, apoyar a una candidata presidencial sobre quien pesan graves sindicaciones de corrupción,  lo cual les permitirá manipularla convenientemente tal y como ya lo hicieron cuando ocupó la fiscalía general; utilizando para lograr el fin, una plataforma política conformada en su mayoría por evasores fiscales, ex guerrilleros y sus descendientes, chavistas, castristas, ladrones de energía eléctrica, usurpadores de fincas, ex funcionarios públicos investigados por corrupción y toda una gama de grupúsculos pro aborto, pro matrimonio igualitario, pro CICIG, anti Israel, etc.

Tercero, contar con los sucios servicios de los Magistrados que integran la Corte de Constitucionalidad, para resolver así de forma exprés e ilegal cuanto amparo sea presentado por sus allegados ideológicos, a efecto de impedir la candidatura de cualquier opositor político o peor aún, defenestrar a quien resulte legítimamente electo si no es afín a sus intereses.

Cuarto, utilizar los aparatos de investigación penal, para perseguir y descalificar maliciosamente a cualquier rival político, incluso a sus propios aliados ideológicos, aquellos a quienes en el pasado favorecieron encubriendo sus crímenes.

Quinto, mantener el apoyo del embajador Obamista Luis Arreaga, así como del departamento de Estado de ese país, quienes, engañando a su presidente y pueblo, pretenden apoyar la candidatura presidencial de una corrupta solapada, aliada de exmilitantes terroristas, que en el pasado de forma violenta pretendieron romper el orden institucional y arrebatarnos la libertad individual.

De concretarse el plan orquestado por la CICIG para robarse las elecciones, los guatemaltecos seremos testigos de cómo se desata un caos de dimensiones espeluznantes como el que se vive en Venezuela y Nicaragua, donde no solo se perderá el control del Estado, sino que también las buenas relaciones de Guatemala con la comunidad internacional y en especial con nuestros vecinos del norte, quienes al final verán impotentes como ese desorden institucional que hoy fomentan, aumentará el flujo de migrantes, armas, drogas y cualquier otro alijo con destino a esa nación.

Para evitar que el país caiga en manos de estos enemigos de la libertad, se hace necesario primero, que el gobierno de los Estados Unidos de América se informe por medio de sus agencias de investigación acreditadas en el país, sobre el verdadero perfil de todos los que apoyan a la CICIG y su candidata oficial, para que tomen nota y estén sabidos del problema que deberán afrontar de llegarse a concretar el robo electoral; segundo, expulsar cuanto antes del país al extranjero Velásquez, para garantizar así de forma plena un ambiente electoral transparente y legitimo, que tenga por objeto elegir de manera soberana a nuestras próximas autoridades de gobierno.

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