El Siglo

Red vial en crisis por baja ejecución presupuestaria

#Perspectivas

Cada invierno, las condiciones de la red vial de Guatemala se convierte en un tema controvertible y de gran preocupación para los habitantes y algunos sectores del país por su notable deterioro, lo que en el presente año se empeora por la tragedia del Volcán de Fuego.  En el ciclo 2017, se calculó por expertos de la Cámara Guatemalteca de la Construcción que reparar nuestras carreteras equivale a realizar una inversión de cinco a siete veces mayor a la que correspondió efectuarse en el año 2012, que es el año en el cual se dejó de brindarles un efectivo mantenimiento.

Las rutas guatemaltecas tienen un déficit de inversión que nos sitúan a nivel mundial, en el puesto 92 de 138 sobre calidad de carreteras.  El deplorable estado de las mismas, se acredita al recorrer algunas calles de las cercanías de la ciudad, pero hay lugares en los cuales ese menoscabo tiene límites insostenibles porque los accesos se encuentran totalmente destruidos, como lo es la región suroccidental, que en lugar de existir baches hay verdaderos cráteres que ponen en peligro la vida de quienes transitan en esas vías.

La frase favorita de las autoridades de turno para justificar el mal estado de la red vial, es manifestar que es consecuencia de la baja ejecución del presupuesto, porque “existen muchos candados fiscales, lo que dificulta el gasto y que impacta en los tiempos”,   lo cual en cierta medida viene a perjudicar, pero se estima que no es toda la causa principal.

Para colocar en contexto y referente a obra gris (proyectos de infraestructura), los Consejos Departamentales para el Desarrollo Urbano (Codede), que son entes coordinadores departamentales de planificación, reportan que al mes de julio de 2018 hubo una ejecución del gasto de tan sólo el 4%, incluso hay algunos departamentos del país con el 0%.  Esta cifra tan baja, deja sin ejecutar el 96% del gasto de lo que va del año, y que comparado al mes de julio del 2017, donde el nivel de ejecución aproximada fue del  8.49%, obtiene como resultado que este ciclo hay una ejecución menor.

Ésta baja ejecución presupuestaria, es una tendencia que marca el presente período, porque la mayoría de departamentos y ministerios de Estado, reflejan una pobre ejecución presupuestaria y el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, no es la excepción, ya que de enero a abril del presente año, sólo ejecutó el 16.12%. Esta circunstancia posiblemente, es producto de la poca preparación académica y experiencia que poseen las autoridades al mando de la administración pública, quienes por la impericia desconocen cómo agilizar los trámites y procesos para ejecutar el gasto.

En definitiva, es complicado priorizar el gasto para que sea de calidad dentro de la administración pública, más por el hecho que se tienen proyectos de años anteriores aplazados, pero tampoco es secreto que la mayoría de los gastos desarrollados se consuman por interés político, resultado de las negociaciones que se hacen bajo la mesa, dirigidas en la mayoría de ocasiones a enriquecer a los funcionarios públicos y no para beneficiar a la comunidad.

Con esta ineficiencia de administración pública parece que nos quedaremos con muchos “deseos” que las carreteras sean de mejor calidad, porque realmente si no observamos voluntad, creatividad y empoderamiento por parte de quienes son los encargados de ejecutar el presupuesto o bien se formalice un giro en las estrategias de planificación y ejecución desde una perspectiva integral para este rubro, nunca veremos mayores avances.

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