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¿Inclemencia o justicia natural?

#Perspectivas

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Hoy en día vivimos a nivel mundial, una de las más fuertes olas de calor de la historia, y es que este reciente despunte de calor ha dejado varias víctimas. En Japón se registra la cifra oficial de 44 personas fallecidas y 80 en Grecia producto de los incendios registrados.

Las temperaturas oscilan de los 36°C hasta los 40°C. En países de Asia, estas altas temperaturas han estimulado incendios y daños materiales. En América experimentamos sequías y altas temperaturas lo que impacta en la actividad económica y en la salud de las personas; pero ¿son éstas altas temperaturas producto de la inclemencia de la naturaleza? o simplemente ¿Es la justicia natural por el poco interés que la humanidad le brinda al cuidado  ambiental?

En mi opinión, los seres humanos somos los grandes responsables del deterioro del medio ambiente, por lo tanto lo que sucede es producto de la justicia natural.

Ejemplo claro de esta negligencia del hombre, es el caso de Guatemala, que no tenemos una cultura de cuidado ambiental y tampoco se impulsa una transformación,  lo que acredita que al Estado, el tema medio ambiental y la conservación de los recursos naturales, no le interesan ni son una prioridad.  No existen regulaciones para que las empresas desarrollen su actividad empresarial de forma sostenible con el medio ambiente y que pretendan armonizar la actividad de producción con el contorno, sino que al contrario, la normativa es complaciente para que algunas empresas sólo exploten nuestras riquezas naturales con prácticas lesivas a nuestro entorno, y no se les deduzcan responsabilidades administrativas y penales.

Tampoco se garantiza que los centros educativos nacionales, cumplan efectivamente con el plan de estudios, y en la que se privilegia la educación medio ambiental.

Otro ejemplo del desinterés por parte del Estado y de la irresponsabilidad empresarial, sólo que en el plano jurídico, es el asunto del ecocidio del Río La Pasión en Petén, que en el año 2015 dejó gran cantidad de peces muertos, producto de la actividad industrial que insensiblemente contaminó el Río, y que hasta el día de hoy, judicialmente no hay sentencia condenatoria y ningún responsable, aunque todos estemos al corriente de quienes fueron los implicados.

Las actividades industriales desarrolladas irresponsablemente ocasionan una serie de problemas ambientales, entre ellas, la contaminación, cambio climático, destrucción de ecosistemas y de la flora y fauna natural.  El cambio climático nos hace experimentar de sequías, escases de agua, inundaciones, bajas y altas temperaturas, es por eso que definitivamente el cambio se refleja en los extremos, como ésta ola de calor.

En las noticias podemos constatar como cada vez más se producen desastres naturales derivado del deterioro medio ambiental, sin embargo no pierdo la esperanza que esto se transfigure para bien, ahora que se aprecian los efectos del cambio climático, para que las empresas demuestren un compromiso de cambio, para salvar nuestros recursos naturales.

Seguramente muchas empresas que anteponen sus intereses por encima de los colectivos, seguirán en su terquedad, por lo que la actitud d de los consumidores será determinante para someter a esas empresas ¿Cómo podemos exigir que se comprometan a producir de una forma eficiente y auto sostenible con el contorno natural?  Primero hay que investigar qué empresas reducen las emisiones de carbono, los residuos y la contaminación, para preferirlas al momento de comprar un producto y rechazar las mercancías de aquellas que no están comprometidas con la protección y conservación del medio ambiente.

¡Procurar una cultura de cuidado al medio ambiente, es una tarea de todos!

TEXTO PARA COLUMNISTA
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