El Siglo

Desarrollo rural y pobreza

#TanmiTnam

Las intenciones del desarrollo rural consisten en evitar el sufrimiento de un gran porcentaje de la población guatemalteca que padece hambre, desnutrición, minifundismo, analfabetismo y grandes problemas de salud.  El desarrollo rural se propone fortalecer los medios de vida con que cuentan las familias para asegurar en primer lugar la comida de todo el año, dedicar algo del tiempo para priorizar los problemas de la comunidad que necesitan de soluciones urgentes para todos los que viven en áreas rurales o en los barrios marginales donde generalmente están los de bajos recursos económicos.  El desarrollo rural debe  evitar que las familias emigren a las ciudades al interior del país o hacia otros países.

En muchos casos el desarrollo rural se planifica y se ejecuta desde la visión de burócratas de oficina que se imaginan proyectos de todo tipo que generalmente no apuntan a solucionar los grandes problemas que viven los pobres de siempre. Así encontramos programas de distribución de fertilizantes, proyectos de crianza de animales domésticos o de siembra de alguna verdura de la región.  Es de reconocer que varios proyectos se ejecutan y se da por entendido que ya han llevado el desarrollo esperado y no hay un componente que se responsabiliza de la continuidad o de la sostenibilidad bajo la participación de los miembros de la comunidad y de actores del sector oficial.

Por ejemplo, el caso de un municipio donde los indicadores de desarrollo reflejan que es uno de los más pobres del occidente de Guatemala,  abunda la pobreza y extrema pobreza, desnutrición, pocos años de formación escolar, alimentación deficiente, baja cobertura educativa, varias comunidades sin agua potable, ausencia de fuentes de trabajo y falta de vivienda adecuada para que los miembros de las familias vivan adecuadamente. Para una familia empobrecida todo queda lejos o simplemente no existe.

Las y los pobres no tienen oportunidades de participar en las decisiones estatales que tienen como objetivo llevar servicios públicos relacionados con la disminución de la pobreza como el apoyo tecnológico a los cultivos ancestrales, el mercadeo de los productos locales, la organización de los productores ante la voracidad de los intermediarios, el fomento de la agricultura orgánica y el uso racional de los elementos del medio ambiente.  Por otra parte, los productos que obtienen las familias del campo con sus cultivos son los más baratos y no hay instancia que apoye la organización de esfuerzos para decidir el precio adecuado de lo que se produce en las localidades.

Una de las prácticas lamentables es que los pobres y su pobreza son contenidos de los discursos de candidatas y candidatos a puestos de elección popular a través de los partidos políticos y toda vez que llegan a disfrutar el poder se olvidan de las promesas hechas durante la campaña.  Por el momento, la población pobre solamente es útil para depositar su voto a cambio de regalías que puede ser un machete, un azadón o un rastrillo.

Necesitamos el desarrollo rural que disminuya la pobreza a través de cobertura educativa en todos los niveles, fuentes de trabajo, apoyo técnico a las actividades agrícolas según las regiones que conforman el país, servicios públicos de salud en comunidades locales, agua potable para todas las familias, programas de atención diferenciados para mujeres y jóvenes, mercadeo de productos locales, carreras técnicas en la educación del ciclo diversificado. Con el desarrollo rural, el país  detiene la migración de sus habitantes tanto dentro como fuera del territorio nacional.

.
.