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Cáncer es sinónimo de “Lucha” no de “Muerte”

#Emunah

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Enterarse que usted o un ser querido tiene cáncer, es una noticia impresionante que genera una gama de emociones perjudiciales: negación, enojo, impotencia, temor, tristeza, ansiedad o precauciones excesivas que pueden llevarlo a la depresión.

Sin embargo, los avances científicos y el acceso a información ilimitada que educa sobre sus posibles causas, prevención y tratamiento, ha incrementado las tasas de supervivencia en los últimos años. Según expertos, en los años 70 los sobrevivientes promediaban el 24%, mientras que hoy alcanza el 50 %.

Ante un futuro diagnóstico de cáncer, se tiene la posibilidad de cambiar la historia. La lucha inicia con la educación y concientización, para reducir sus probabilidades de padecerlo, porque la detección temprana, salva vidas.

Si es paciente, debe tener presente que la actitud positiva cuenta y puede hacer la diferencia en morir o ser un superviviente de cáncer, porque cáncer es sinónimo de lucha, y no de muerte, por lo tanto no decida pelear ésta enfermedad silenciosa con una mano atada atrás de su espalda, ataque el cáncer con todo lo que tenga, porque es una batalla que no debe perder, no bromee con algo que podría llevarlo a la tumba.

Infórmese, investigue y conozca todo lo relacionado con la enfermedad que le aqueja. Una vez que comprenda los diferentes tipos, las causas, los riesgos, y las opciones de tratamiento, entonces tendrá más posibilidades de vencer el cáncer. Sea positivo, aguerrido y luchador. Concentre su esfuerzo y energía en las cosas más importantes: Dios, familia, amigos, propósitos, entre otros. A pesar de ese diagnóstico, enfóquese en lograr las metas que lo llevarán a estar en tranquilidad y lo impulsarán a mejorar su salud.

Alimente su fe, porque la fe lo puede todo y no busque culpables. ¿De qué le sirve quejarse o buscar culpables? Eso sólo impide avanzar, drena energías, llena de negatividad y  no permite buscar soluciones. La Biblia indica que mientras hay vida hay esperanza, y que la fe en Dios y en sus promesas producen una paz que sobrepasa todo entendimiento.

Dalai Lama expresa que “La tragedia debe ser utilizada como fuente de fortaleza”. Y concluye diciendo que no importa cuáles sean las dificultades, o qué tan dolorosa sea una experiencia: si se pierde la esperanza, ese es nuestro verdadero desastre. Theodore Roosevelt dijo “coraje no es tener la fortaleza de seguir adelante; es seguir adelante cuando no tienes la fuerza.”

Rick Warren enseña que la tragedia más terrible no es morir, sino vivir sin propósito y que la esperanza es tan esencial para tu vida como el aire y el agua. Así mismo comenta que el Dr. Bernie Siegel descubrió cuál de sus pacientes con cáncer podía sentir cierto alivio en el rigor de su enfermedad al preguntarle: “¿Quisiera vivir y llegar a los cien años?” Los que tenían un propósito claro y definido respondían afirmativamente y eran los que tenían más probabilidades de sobrevivir; porque el resultado de tener un propósito produce esperanza.

Si se ha sentido desmoralizado, ¡Déjeme decirle que hay un mañana! Confíe en Dios y que sus planes son perfectos, llénese de fe y de esperanza a través de su palabra. Dios dice: “Porque yo sé los planes que tengo para ustedes, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.”

Recordemos que la fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. Abraham, José, Moisés, David, y Job, superaron pruebas muy difíciles, pero por su fe, pasaron a formar parte del Salón de los Héroes de la fe. Además, muchos de esos héroes fueron torturados, encarcelados, y algunos sufrieron muertes crueles, pero pusieron su fe y esperanza en una vida mejor después de la resurrección, porque la Biblia indica que morir en Cristo, es ganancia.

En la vida siempre hay adversidades. Stephen Covey, plantea que el 10% de la vida es lo que le sucede, el restante 90% es el resultado de su reacción. Usted decidirá si toma las adversidades como una bendición para fortalecer su carácter y crecer como ser humano, o las toma como una maldición, llenándose de amargura y rencor.

Quizás sienta que está encarando una situación imposible o injusta con un dictamen de cáncer, más la Biblia dice: “Bienaventurado el hombre que pone su confianza en Jehová. Porque será como árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en época de sequía no se fatigará, y nunca dejará de dar fruto.”

¡Así que ánimo! Si algo no sale de la manera que desea, esfuércese y siga adelante creyendo firmemente que vienen días mejores, antes de gastar energía y tiempo sintiéndose víctima. La Biblia relata que Job se regocijó en Dios en medio de un dolor inquebrantable, a pesar de sentirse solo y derrotado por haber perdido familia, riquezas y salud. Despójese de todo lo negativo y celebre la vida y la victoria porque todo lo puede en Cristo que le fortalece.

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