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Paridad de género: ¿Que puede América Latina aprender de África?

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La paridad es un concepto que procura una participación equilibrada de mujeres y hombres en el acceso a las posiciones de poder y los procesos de toma de decisiones. En la actualidad, la paridad como un fin a lograr, es considerado un indicador de la calidad democrática de los países y es contemplada como un factor importante en las mediciones que realizan los organismos internacionales.

Hoy se habla de democracia paritaria como la forma de organización política y social donde existe igualdad de género y las voces tradicionalmente subrepresentadas son escuchadas cuando se trata de tomar decisiones. Un ejemplo interesante lo encontramos en Canadá con el gobierno de Justin Trudeau quien ha podido exhibir la diversidad de Canadá con la conformación de su gabinete de gobierno. Hace unos años, cuando el Primer Ministro fue preguntado sobre la razón para equilibrar su equipo de esa manera, respondió: “Porque estamos en 2015”. Su gabinete no solo cuenta con el 50% conformado por mujeres, sino que también considera la diversidad étnica de Canadá.

En la Francia de Francois Hollande soplaron vientos fuertes de paridad, pues el presidente galo cumplió una promesa de campaña al nombrar 17 ministras y 17 ministros al inicio de su gobierno, convirtiéndose en el primer gobierno francés donde la paridad entre hombres y mujeres se respetó al 100% cuando se realizaron los nombramientos en números paritarios. En 2017, el Palacio del Eliseo tuvo un nuevo inquilino, Emmanuel Macron, quien conformó un gobierno donde las mujeres ocupan la mitad de las 22 posiciones prometidas.

Está demostrado que cuando las mujeres progresan todos progresamos, la democracia se fortalece y el espíritu de optimismo e inclusión puede lograr incluso que países con gobiernos paritarios su suerte les lleve a ganar la Copa Mundial de Futbol, irónicamente un evento deportivo enfocado en atletas hombres. Alemania era el campeón hasta el 2018, un país dirigido por una mujer, la Dama de Hierro del siglo XXI, Ángela Merkel.  En 2018, Francia ganó la Copa con un equipo formado en su mayoría por una gran diversidad étnica que desnuda la fortaleza y riqueza cultural que brinda la in/migración de los pueblos. El bicampeón de la Copa Mundial, Croacia, es un país dirigido por una mujer, Kolinda Grabar Kitarovi. (Perdonen, no pude evitar traer el tema de la Copa).

En cuanto a América Latina, la Dra. Flavia Freidenberg, investigadora experta en democracias paritarias de la UNAM, señala que “ las transformaciones recientes del gobierno español y el gobierno costarricense creando gobiernos paritarios y la elección masiva de mujeres tras las reformas electorales que se hicieron en México y  las elecciones de julio son un cambio sustantivo en esto que estamos llamando una revolución silenciosa que se está haciendo en América Latina, pero también fuera de la región y es la construcción de democracia paritarias, democracias incluyentes”.

En once países del continente africano, las mujeres ostentan cerca de una tercera parte de los escaños en los parlamentos, destacándose Ruanda por tener el mayor número de mujeres parlamentarias en todo el planeta. Por otra parte, el rostro más empobrecido de África, la África Subsahariana, cuenta con la actividad empresarial femenina más activa del mundo, teniendo a las mujeres propietarias en un tercio de las empresas del continente. Con todos los desafíos que enfrenta África en términos de desarrollo y más específicamente, en cuanto a la seguridad alimentaria, África podría lograr un crecimiento inclusivo si continúa contando con el apoyo de la cooperación internacional y la instalación de capacidades a través de la asistencia técnica. Como lo ha dicho Naciones Unidas, se aspira a un África “cuyo desarrollo es impulsado por las personas, basándose en el potencial de la población africana, especialmente de sus mujeres y jóvenes, y en el cuidado de los niños”.

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