El Siglo

Venganzas del pasado…Intereses del presente

#DesdeMiTrinchera

Meses han transcurrido desde un pasado septiembre y el pulso por el control del poder político en Guatemala no ha tenido un descanso mucho menos un final, donde los guatemaltecos podamos respirar un ambiente de seguridad política y certeza jurídica que nos indique que él Estado de Derecho aún existe.

Pero este aparente momento político realmente no es solo “un momento”, es la puesta en marcha de un plan siniestro estrictamente llevado y ejecutado quirúrgicamente por parte de la izquierda mercantilista, uno que inicia desde hace muchas décadas atrás, concebido en los salones y bares de hoteles 5 estrellas de México y Europa al mismo tiempo que entre hermanos guatemaltecos nos enfrascábamos en un conflicto armado sangriento propiciado por terroristas queriendo imponer su estéril y totalitario sistema político; pasado el tiempo, pese que se firmó una paz “mágica y mentirosa” la sangre de ciudadanos dignos y valientes que soñaron por un país mejor sigue siendo derramada por los mismos terroristas, ahora con disfraces sofisticados de casimires, corbatas, amparos y comisiones extranjeras invasoras.

Cuando pensamos que “el tiempo borra las heridas” en el caso de Guatemala no caza este dicho, y no porque la mayoría de los guatemaltecos deseen vivir en un eterno país con resentimiento y venganza infinita, es que un flujo desbordante de extranjeros perfilaron a nuestra patria, como una mina de oro para poder expandir conceptos ideológicos caducos, actividades y modos de vida inmorales, lejanos a costumbres y valores conservadores que hasta el día de hoy permanecen enraizados en nuestras familias y sociedad en general; agreguemos  además la forma ideal e impune de ingresar y lavar dólares y euros por la vía de la confidencialidad diplomática, ya que en sus países europeos y los Estados Unidos se les haría imposible hacerlo, de la misma manera utilizan como fachada el financiamiento de grupos terroristas disfrazados de organizaciones civiles y sociales, defensoras de derechos humanos, capacitadoras que se autonombraron “sociedad civil”, robándose la tarjeta de presentación y la voz de la mayoría de ciudadanos que nada tenemos que ver con las exigencias de esos grupos radicales e ideológicos, puñado de parásitos que miran al Estado guatemalteco, como una fuente mágica para hacerse millonarios sin trabajar, lucrando del dolor y la raza de los ciudadanos incautos, aprovechándose de su ingenuidad y miseria.

En todos lados se cuecen habas, quién puede asegurar hoy en día la corrupción no existe en países como Suecia, Noruega, Holanda, Suiza, España, Dinamarca, EEUU etc.?,  al menos yo no lo haría, sin embargo muchos extranjeros pintan a Guatemala como un país habitado por gente indecente y corrupta, donde somos incapaces de sostener un Estado sano y libre, por lo cual la “comunidad internacional”  se atribuyó la “responsabilidad” y “obligación” de reformar nuestro país  por medio de un experimento nacido de los más sucios laboratorios de la ONU… un “Frankenstein” llamado CICIG, esa Comisión que para invadirnos descaradamente no tuvo necesidad de aviones, misiles o tanques; su arma estratégica fue una guerra política silenciosa, psicológica letal, manipulando inteligentemente y maliciosamente las necesidades de justicia real que aspiramos todos los guatemaltecos, utilizado y retorciendo nuestros derechos constitucionales que garantizan procesos judiciales y penales objetivos, basados en derecho. Hoy tenemos por primera vez en la historia de nuestro país DOS PRESIDENTES, uno legítimamente electo, que aunque a muchos no les parezca  como dirige o “intenta” dirigir la nación ocupa ese cargo por decisión popular y democrática, el segundo “presidente” uno extranjero, que vino con la tarea de “divide y vencerás”, utilizando al pie de la letra aquella frase de Joseph Goebbels  “Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá” , además con la ambición de ser millonario al ocupar un cargo que termino siendo uno de carácter dictatorial y violatorio a los derechos elementales de un país soberano e independiente, escupiendo y burlándose de nuestra dignidad y soberanía, donde nuestra constitución le vale un gorro, donde su visión de “país libre de corrupción”  nace en la misma cuna de la guerrilla más antigua y sanguinaria de Latinoamérica las FARC, donde su “intachable reputación” se edificó en base de llevar a  la cárcel  a diferentes personajes colombianos inocentes, usando testigos falsos,  misma táctica que utiliza hoy en nuestro país en contubernio de un Ministerio Público cooptado por la izquierda, estableciendo una justicia selectiva e ideológica nunca antes vista, de una Procuraduría de los Derechos Humanos que raya en lo ridícula y estúpida, con un “magistrado de conciencia” que funciona como él güizache del colombiano Iván Velázquez y que cuando hace “click” con su hermanos gemelos de la Corte de Constitucionalidad convierten nuestra Carta Magna en un rollo de papel higiénico.

Extorsiones, chantajes legislativos, imposición de autoridades y funcionarios ideológicos jamás considerados ni tomados en cuenta por la mayoría de guatemaltecos, injerencia e influencia en los fallos emitidos por jueces y magistrados de las Cortes de Justicia y Constitucionalidad, violación y usurpación de funciones en los Poderes legítimos de nuestro Estado, conspiraciones y planes oscuros, financiados por la izquierda socialista internacional, con el fin de propiciar un golpe de Estado y volver a Guatemala en el primer país internacional de la ONU, en la ramera mundial donde puedan saquear y experimentar con sus habitantes a su gusto y antojo… ¿qué más?, ¿acaso no abra un momento para reflexionar y quitarnos la venda antes de que sea demasiado tarde y nos convirtamos en la mísera y triste Venezuela de Centro América?

Al igual que muchos guatemaltecos ya estamos hartos, cansados de esperar y soportar cada semana shows mediáticos que rayan en un cinismo estúpido y crudo, que fabrican los verdaderos grupos oscuros que tratan de tomar el control del Estado. Ya estamos cansados, pero nunca VENCIDOS y utilizaremos cada recurso legal, cada recurso moral, y cada palabra que con dignidad nos enseñaron nuestros padres y maestros al entonar el Glorioso Himno Nacional de Guatemala… “SI MAÑANA TU SUELO SAGRADO LO AMENAZA INVASIÓN EXTRAJERA, LIBRE AL VIENTO TU HERMOSA BANDERA A VENCER O A MORIR LLAMARÁ” … tómenlo en cuenta.

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