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Corrupción: con peras y manzanas

#Desde Mi Trinchera

Existente diferentes tipos de costumbres, a la comodidad, al orden, a los malos hábitos, aquella costumbre que supera al amor, y la costumbre de la política conspirativa y mal intencionada. Guatemala es un país donde salir de un “problema” y crear uno nuevo para entretener, controlar a las mayorías y de esa manera lograr fines políticos se ha vuelto una costumbre tan enraizada como lo es tomar café por las mañanas.

Los medios de comunicación convencionales y ahora uno más poderoso, el de las redes sociales embrujan y cautivan envolviendo a los que, en busca de la información, sin sentirlo caen esclavizados en esa peligrosa costumbre, la de formar parte del ejército de autómatas, sin poder de análisis, que los dirigen los amos titiriteros de la política negra y oportunista. ¡Pero no hay de que avergonzarse es fácil caer en este infierno de manipulación en medio de esta mala costumbre! Mi amiga “Eva” con certeras palabras me saca del bunker y me trae de nuevo a la realidad, “porque todos nosotros nos dedicamos a atacar, a confrontar y caer en ese juego del “boomerang” sin ofrecer una explicación sin ideologías y de la forma más objetiva y ordenada”. Tratare por medio de preguntas y separaciones explicar la situación política, de justicia e injusticia actual.

La corrupción es un flagelo  mundial que no solo azota Guatemala, sino también a la mayoría de países, de esos hasta algunos que nos señalan de ser un “pueblo corrupto” como lo afirmo Suecia por medio de su embajador; la mayoría de habitantes de esta tierra del quetzal somos dignos,  personas humildes, con moral, honrada y trabajadora, y donde unos pocos sinvergüenzas han copado el control del Estado y de espacios aduciendo representar a las “sociedad civil” cuando carecen de representatividad y que desde hace varias décadas nos han sumido en la miseria, el desempleo e inseguridad y falta de oportunidad; la lucha contra la corrupción tiene dos caras como la moneda, una legítima y la otra con propósitos políticos y económicos, al prestarle  atención a un solo lado,  caemos en la “mala costumbre” de la manipulación, la división y el enfrentamiento entre hermanos.

Somos un pueblo con libertad de pensamiento, con el derecho de emitir opiniones diferentes, y eso no nos convierte en malos, afirmar que todo aquel que apoye a los cuatro vientos a la CICIG es probo y santo resulta ser una irresponsabilidad, al igual que señalar y tachar a todo aquel que no comparta la actuación de CICIG y su comisionado sea un corrupto o ladrón. Luchar contra la corrupción significa erradicarla sin motivos personales o políticos, es combatirla de una forma imparcial, no se puede llamar justicia cuando corruptos persiguen a corruptos, no se le puede llamar justicia real y sería cuando se hace acompañar de circos romanos  al presentar casos violando derechos y con tintes políticos, y que no existan condenas por la carente o inexistentes pruebas científicas y se aferren a la palabra de gánster que luego terminan gozando con total impunidad riquezas mal habidas, que el Estado no pueda tampoco recuperar todos los millones de los que se ha hablado, terminar con la corrupción significa también terminar con privilegios, que los juzgados dictaminen medidas apegadas al derecho y no por presiones políticas o personales, significa impedir que se emitan resoluciones irracionales que violenten el debido proceso y la presunción de inocencia.

La impunidad no se puede combatir con impunidad, ¿si la ONU y países “amigos” desean ayudar de una forma desinteresada, porqué les tenemos que conceder y dejar que estén por encima de nuestras leyes ordinarias y constitucionales? Seamos conscientes y revisemos el mandato de la CICIG, su inmunidad diplomática los convierte en intocables he impunes, tienen la capacidad de emitir opinión y acción con la garantía de que si es falsa o delictiva no se les pueda procesar penalmente, ¿eso es justicia?, pregúntese hubo justicia en el caso de Rodrigo Rosemberg?, ¿hubo justicia ante la brutal golpiza en la que miembros uruguayos de CICIG hirieron de gravedad a un joven guatemalteco?, pregúntese cuantos de los capturados por los diferentes casos que han llevado están libres por diferentes motivos?, porqué mientras usted y yo nos odiamos por defender o rechazar la CICIG los delincuentes que pasaron a llamarse dulcemente “colaboradores eficaces” están libres y gastando todo el dinero producto de sus fechorías en Miami, mientras que el pueblo no ha obtenido ningún beneficio directo, solo se nos ha dado show mediático para entretenimiento de masas, pregúntese porqué hacen que la opinión pública y medios de comunicación tradicionales despellejen al hijo del Presidente, y suceda lo contrario con empresarios que están involucrados en “aparentes” actos delictivos que involucran cantidades millonarias y que con un simple perdón, el MP y CICIG los exculpa con la excusa de que actuaron de buena fe, e inmediatamente promueven su libertad con medidas a su favor tan flexibles y llenas de libertad, acaso eso es justicia? Álvaro Colom y su ex ministro de finanzas Fuentes Knigth libres, pese a estar involucrados por actos de corrupción de millones de quetzales que defraudaron al Estado?, yo no miro que eso sea un combate justo y objetivo en la guerra contra la corrupción.

Pongamos atención a los tiempos y momentos en que se ataca la figura presidencial, de una manera objetiva y sin el ánimo de defender, pero es tan marcado que la artillería le apunta de inmediato cuando existe un momento clave en que puede salir afectado el comisionado Iván Velásquez, claro ejemplo que durante la visita del Presidente de la República a la ONU y enterarse de la posibilidad de que el motivo del viaje fuese el pedir su remoción como comisionado, empiezan a desarrollar la persecución penal y política contra el Presidente, de igual manera al aproximarse la elección del nuevo Fiscal General fue sometido a un nuevo ataque,  ahora a unos meses en que el poder Ejecutivo tendrá en sus manos, nos parezca o no la responsabilidad y el derecho Constitucional de decidir sobre la continuidad de CICIG por otros dos años más o darla por terminado,  se lanzan en un ataque desorganizado y sin mayores argumentos por medio de un personaje oscuro y siniestro, un amo de  las marionetas como lo es Edgar Gutiérrez al  verter veneno y afirmar que existen casos de violación y faltas contra el honor de muchas mujeres por parte del Presidente de la República, pero curiosamente hasta el momento no existe denuncia alguna ante el Ministerio Público y aun si aparecieran como hormigas por todos lados las “imaginarias victimas” que credibilidad podrían tener y como no mezclarlo con intereses políticos;  meditemos cuanto puede valer la palabra de Edgar Gutiérrez que siendo un exfuncionario de inteligencia de Alfonso Portillo, lo cubrió y no se sabe aún si pudo participar de los robos descarados de este ladrón juzgado y encontrado culpable, ya que como director de inteligencia estratégica sería imposible que no estuviese informado, cuanto puede valer la palabra de un  Edgar Gutiérrez que dice preocuparse por delitos contra las mujeres por parte del mandatario, cuando le encantaba cerrar prostíbulos enteros para él y sus amigos degustando de increíbles juergas y excesos…no creo que se le pueda acreditar solvencia moral  al vivo ejemplo de la inmoralidad, tal extremo de un audio que circula por redes sociales donde mujer de origen colombiano  sexoservidora sufrió  presuntos vejámenes de parte de este señor.

Resulta bastante extenso y difícil de resumir diversos casos y momentos en que se ha desvirtuado la verdadera y legitima lucha contra la corrupción, de la que estamos cansados todos los guatemaltecos, y dejare para una segunda oportunidad continuar con otros detalles y casos donde la costumbre a la manipulación no nos ha dejado ver la verdad con la claridad que nos merecemos. Así que ha petición de mi amiga “Eva” las manzanitas y peras seguirán apareciendo en el menú de los que necesitamos una justicia real y objetiva.

TEXTO PARA COLUMNISTA
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