El Siglo

Los socios de la OPEP respaldan el acuerdo para aumentar la producción

Tras una semana de tensiones por las reticencias de Irán, los socios petroleros de la OPEP, incluida Rusia, respaldaron este sábado la decisión del cártel de aumentar su producción de crudo en cerca de un millón de barriles diarios.

“Llegamos a la conclusión de que se necesita otro millón más de barriles diarios” en el mercado, dijo el ministro saudita de Energía, Khaled Al Falí, en una rueda de prensa en Viena tras una semana de reuniones.

Sin embargo varios analistas apuntan a qué el acuerdo es demasiado impreciso y quizás no tenga el efecto esperado de hacer bajar los precios. “Los inversores esperaban una medida más agresiva”, con cifras precisas en el texto del acuerdo, lo que no es el caso, indicó Pablo Shah, un analista de CEBR.

El pacto, aprobado el viernes por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y ratificado este sábado por el resto de países, llega tras una semana de tensiones entre Arabia Saudita y Rusia, favorables al aumento, e Irán, que abogaba por mantener el nivel actual.

La llamada OPEP+ es un grupo de 25 países: los ahora 15 miembros de la OPEP –uno más tras la entrada de República del Congo, anunciada el viernes– a los que se suman otras diez naciones, entre ellos Rusia y México.

En total representan cerca del 50% de la producción mundial.

Desde 2016 habían acordado limitar su producción en 1,8 millones barriles diarios, una estrategia que dio sus frutos e hizo subir los precios. Pero el contexto ha cambiado y tanto sauditas como rusos pedían aumentar la producción para hacer frente a la demanda creciente que prevén en los últimos meses del año.

El giro es también una reacción a la caída de producción en Irán, bajo sanciones internacionales, y también Venezuela, con una industria petrolera en dificultades.

El pacto de 2016 establecía recortar la producción en 1,8 millones de barriles diarios (mbd). Pero en realidad las dificultades de Venezuela e Irán llevaron esa cifra en los últimos meses a casi 2,8 mbd reales de recorte, de ahí el temor a una posible escasez.

El acuerdo avalado este sábado se limita a pedir a los países que no recorten más de lo establecido en 2016 (lo que en la práctica supone un aumento total de la producción de un millón de barriles, asegura la OPEP), y es también una manera de salvar las formas de cara a los países más reacios.

El acuerdo tampoco establece cuotas de recorte por país para satisfacer a los que no pueden aumentar por el momento la producción.

El cambio de rumbo del cártel también se explica por las presiones de Estados Unidos, cuyo presidente Donald Trump, volvió a culpar el viernes a la OPEP de los precios altos, una cuestión muy sensible a pocos meses de las elecciones legislativas de noviembre.

“Espero que la OPEP aumentará su producción de manera sustancial. ¡Necesitamos mantener los precios bajos!” escribió en Twitter.

Sin embargo el ministro saudita quiso restarle importancia. “Los tuits del presidente Trump son el reflejo de su preocupación por los consumidores estadounidenses”, indicó. “Usamos distintos instrumentos para tomar nuestras decisiones y Twitter no es uno de ellos”, sentenció por su parte el ministro ruso de Energía, Alexander Novak, en una rueda de prensa junto a su par saudita.

En el caso de Venezuela, la producción está a niveles históricamente bajos, según datos de la propia OPEP, con unos 1,5 millones de barriles diarios frente a los más de dos millones de 2016. La Agencia Internacional de la Energía advirtió además que la producción podría caer a menos de un millón este año.

Sin embargo el presidente venezolano Nicolás Maduro y su ministro del petróleo, Manuel Quevedo, que también dirige la petrolera estatal PDVSA, se han fijado el ambicioso objetivo de producir un millón de barriles más en 2018. “Es una meta bastante exigente para PDVSA (…) Sabemos que es un reto”, reconoció el viernes Quevedo en Viena.

Con información de AFP

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