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Somos mucho pueblo para estos políticos

Guatemala es uno de los países que más sufren los acomodamientos de la corteza terrestre, nuestro país está colocado entre las plataformas continentales del norte y el caribe, en el mismo borde del llamado cinturón de fuego, y solo era cuestión de tiempo para que una catástrofe de esa magnitud sucediera. ¡El volcán de fuego atacó, y esta vez su ataque fue de muerte y destrucción!

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El pasado tres de junio, una de las catástrofes más grandes de los últimos tiempos nuevamente ha vuelto a enlutarnos a todos los guatemaltecos y a causar dolor en lo más profundo del alma de todos aquellos que tuvimos que ver ese páramo desolado y gris donde solo quedó muerte y destrucción; he visto ancianas que claman por sus nietos, madres y padres que claman por sus hijos, gente de todas las edades llorando por la tragedia; mientras tanto, todos aquellos que tuvimos la suerte de no estar allí al momento de la erupción, nos sentimos impotentes y quisiéramos tener Super poderes para hacer algo fuera de nuestras fuerzas, pero al percatarnos que no podemos, nuevamente volvemos a sentir ese dolor y esa angustia por nuestros hermanos.

Conforme pasa el tiempo he visto a este gran pueblo unirse a pesar del dolor y de la angustia, los guatemaltecos hemos demostrado que no necesitamos de los actuales políticos para tener la iniciativa suficiente y querer apoyar incondicionalmente a las víctimas; he podido observar desde el primer instante de la tragedia gente haciendo un llamado por cualquier medio posible, invitando a brindar el mayor apoyo; he visto gente llorar y sufrir por sus semejantes sin perder las esperanzas de verles nuevamente restaurados; una vez más ante la tragedia, Guatemala demuestra ser un país REPLETO de gente con gran amor hacia su prójimo y con un corazón enorme.

Para nadie es un secreto que la riqueza más grande de este país es su gente, y la tragedia del domingo pasado ha demostrado que aquí, somos solidarios, que aquí, ante el dolor no hacemos distinción de personas, ni de razas, color, etnia u origen, que aquí, todos somos iguales, todos somos voluntarios, ver a nuestros bomberos, socorristas, rescatistas, doctores, enfermeros, ingenieros, a nuestro ejército y nuestras fuerzas de seguridad, así como a muchas otras personas más; es ver a todo el pueblo reflejado en esos héroes anónimos, que son punta de lanza con paso firme en el lugar del siniestro, dispuestos incluso a ofrendar sus propias vidas por amor a sus semejantes; ricos y pobres han dicho esta boca es mía y aquí estoy ¡en qué puedo ayudar!, sin importar lo mucho o lo poco que podamos dar, porque los guatemaltecos somos fuertes, somos solidarios y unidos podemos levantar Guatemala, unidos podemos demostrarle a la clase política de hoy, que ¨don pueblo es quien tiene el poder¨, y que ellos simplemente son nuestros servidores.

No siendo suficiente la angustia en que nos encontramos, hemos tenido que soportar el oportunismo de muchos políticos y algunos comunicadores interesados en desestabilizar al país, y vieron en este desastre el momento oportuno para lograr sus propósitos perversos, bien dice el dicho ¨mientras unos en la pena, otros en la pepena¨, sino fuera así ¿dígame usted cuántas veces previo al desastre usted vio algún diputado de la bancada UNE interpelando a los altos mandos de la CONRED o del Insivumeh?; ¿Acaso no es un secreto a voces que miles de guatemaltecos viven en lugares vulnerables por la falta de un lugar adecuado para vivir?; ¿No es a causa del mal manejo político que ha tenido el país, que nuestros hermanos vivan en condiciones de pobreza que los obligan a estar en lugares vulnerables?, ¡Jamás señores!, que no vengan ahora a querer buscar culpables cuando todos sabemos muy bien que en Guatemala miles por no decir millones viven en lugares propensos a cualquier desastre natural, y por si fuera poco, no es culpa de ellos sino de los politiqueros tradicionales, a esos que con cada catástrofe quieren salir rasgándose las vestiduras por el pueblo; sepan que el pueblo es consciente de ello y les pasará la factura; este no es tiempo de hacer campaña política, ni promocionar sus nombres o su imagen, este es tiempo de solidaridad, de hermandad y compañía, de apoyar y amar al prójimo sin esperar nada a cambio.

¡Fuerza Guatemala! Recuerda tus orígenes, tus antepasados jamás claudicaron y nuestra generación no será la excepción, no nos podemos dar el lujo de bajar la guardia en estos momentos, más ahora que hemos emprendido una lucha frontal contra la corrupción. ¡SOMOS MUCHO PUEBLO PARA ESTOS POLÍTICOS!

TEXTO PARA COLUMNISTA
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