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De tragedias y fantasías animadas.

Idealizar la anarquía es muy bonito.  Pero basta con darse cuenta como son las cosas en un país como Guatemala para descartar el sentimiento anterior.  Y esta condición, precisamente de anomia social, genera todo un set de apreciaciones distorsionadas.

´Los guatemaltecos son solidarios ante la tragedia´. En efecto, como también resulta que lo son otros colectivos nacionales, como los mexicanos, cómo los japoneses (que mostraron un comportamiento increíble luego del tsunami dado que no hubo un solo caso de saqueo o robo) ó como tantos otros contextos en donde simplemente lo que aflora es la solidaridad humana.  No se trata de nacionalidades sino de un aspecto de la condición humana que aparece durante los momentos de crisis existencial.  Hablando, precisamente de esas expresiones no racionales que surgen en momentos ´límite´ no se puede dejar de mencionar el realismo mágico que caracteriza a Guatemala.  Esto simplemente desata un nido de ´contradicciones´ lógicas.  Si el país es bendito por ´amar a Israel´, luego de trasladar la embajada a Jerusalén lo lógico hubiera sido que el buen ´Yawhe´ desatara una epidemia de gorgojo en las plantaciones de café de Brasil o Costa Rica.  Pero un país tan ´especial y bendito´ sufre de tantas desgracias.  Luego, no falta la teología de cajita de cereal:  ´el volcán es castigo´…´el volcán es una prueba´….  Entonces es fácil entender la razón por la cual estamos cómo estamos.  Otro de los ´slogans´ torpes que han aflorado es el siguiente: ´ Este pueblo tan solidario no merece el gobierno que tiene´ Que un colectivo humano sea solidario durante un momento de crisis es mucho más fácil, a que una ciudadanía sea racional, inteligente y crítica al momento de elegir autoridades políticas.

Una sociedad será solidaria por dos semanas, pero esa misma sociedad no tuvo ningún problema en tolerar los asentamientos irregulares a las faldas del volcán, situación que aplica además a los asentamientos humanos debajo de los puentes, a las orillas de las barrancas etc.…  Normalizar este tipo de realidades es la diferencia entre el ´primer mundo´ y ´el cuarto mundo´.   Más de alguien dirá que esta situación es producto de un abandono de tipo ´estructural´ y que, además, la gente común y corriente poco puede hacer al respecto.  Lo cual es muy cierto, pero si hay eventos recientes que deberían hacer estallar la indignación ciudadana.

El Estado reaccionó tarde sin darle importancia a los primeros dos boletines del INSIVUMEH, la declaración de calamidad pública se hizo el domingo 3 de junio por la tarde-noche, pero el parlamento la ratificó hasta el día Lunes 4 por la tarde y la solicitud de ayuda internacional se hizo 4 días luego de iniciada la tragedia.  La prueba de esto es lo siguiente: El día Miércoles 06 de junio la misma intendencia de aduanas informó en un comunicado oficial que el gobierno de la República (por vía de Cancillería) aún no había realizado la solicitud de ayuda internacional.  La cosa se pone mejor:  El director de CONRED no llena los requisitos para ocupar el puesto,  allegados al presidente Morales desplazaron a cuadros técnicos en la institución y el gobierno insiste en canalizar la ayuda por vía del Ejército, una institución que carece de cultura de transparencia así cómo de mecanismos internos de confiabilidad.  Si los arsenales militares se pierden,  ¿Donde terminará la ayuda canalizada que pueda venderse?

Si en el pasado se discutía la necesidad de darle paso al antejuicio contra el presidente Morales para terminar así con la ´orgía de corrupción´, la gestión durante la crisis es un reflejo completo de su administración.

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