El Siglo

La justicia como piedra angular de la democracia

Cuando ingresé a la Universidad a estudiar derecho, no imaginaba la importancia de la justicia en su sentido estricto, es decir como la Constitución Política, así como el conjunto de leyes y regulaciones que ha creado el ser humano, puedan servir para mantener un orden en la sociedad y asegurar el bienestar común para todos a través del establecimiento de una normativa que nos otorga derechos y nos impone obligaciones en nuestra forma de actuar en sociedad, como pueblo también tenemos  que aprender que, para que la justicia pueda cumplir con sus fines y objetivos, ser pronta y cumplida, los ciudadanos tenemos que aprender a respetar y cumplir la ley y enseñar en nuestro hogar a que esta se respete, pero también exigir a las autoridades que esta se cumpla.

La historia de la justicia reciente en nuestro país ha revelado una lucha interna en la  que, como sociedad, estamos confrontados y más preocupados por imponer nuestros criterios políticos ideológicos que exigir que se cumpla con la ley con objetividad e imparcialidad, por lo que algunos grupos tratan de imponer esos criterios políticos, válidos o no, a costa de lo que sea, aun pasando por encima de la propia ley y de sus procedimientos; los tribunales de justicia pareciese ser que se han vuelto el terreno fértil para solventar luchas políticas en el país desde los juzgados de paz hasta la Corte de Constitucionalidad; es vital para que el país salga adelante, que tanto jueces, magistrados y fiscales cumplan a cabalidad con lo que establece la Constitución Política de la República y las leyes del país, se comprometan con la justicia y no con ideología alguna y así poder hacer viable la convivencia en sociedad.

Considero que efectivamente en los años venideros es vital que se produzca una reforma constitucional, que transforme la Administración de Justicia en general y no solo considere cambios en el Organismo Judicial, ya que la administración de justicia como un sistema está constituida de manera integrada por múltiples entes, y la falla de una de sus dependencias, repercute en todos los entes que la constituyen; de allí que, cuando se vuelva a plantear  una reforma constitucional en materia de justicia, esta debe  hacerse de manera integrada, considerando: El Organismo Judicial, el Ministerio Publico, el Departamento de investigaciones criminales de la Policía Nacional Civil, la  Defensa Publica Penal, el Instituto Nacional de Ciencias Forenses y el Sistema Penitenciario, de no pensarse en una reforma integrada, estaríamos nuevamente arando en el agua, no debemos solo pensar en apagar el incendio, lo que no debemos  permitir es que se vuelva a repetir.

La justicia es la piedra angular que sostiene la democracia, si falla la justicia el daño repercute en la sociedad y en la democracia como un sistema político y un sistema de vida, los guatemaltecos debemos preocuparnos porque el sistema de justicia sea objetivo e imparcial y que enmarque sus actuaciones dentro de lo que establece la Constitución Política y las leyes del país, es a lo mínimo que debemos de aspirar.

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