El Siglo

Magníficos vientos de cambio

En Estados Unidos desde el estamento político en la era Trump se ha procurado muy bien manejar una relación cordial con el cristianismo, especialmente con el catolicismo. Desde el año pasado que el presidente Trump visitó la Santa Sede acompañado de su esposa, la primera Dama Melania Trump pudo observarse una devoción e inclinación a poder mejorar la relación diplomática entre ambos Estados, todo indica que miembros del gobierno estadounidense al igual que el presidente del Congreso Norteamericano son católicos practicantes lo cual es alentador.

Durante esta semana se llevó a cabo el décimo cuarto desayuno católico nacional de oración en Estados Unidos, asistieron congresistas republicanos, miembros de la conferencia episcopal, congregaciones religiosas, así como también el presidente del Congreso Ryan. Dicho evento lo preside una junta directiva multidisciplinaria conformada por miembros de organizaciones no gubernamentales, caballeros de la Orden de Malta, personal de universidades católicas en Estados Unidos.

Sorprendió a muchos que Ryan citara a Madre Teresa de Calcuta en su discurso, con el objetivo de concientizar a los congresistas a tomar ejemplo de ella en la caridad, en lograr ser buenas personas para con los ciudadanos que los han elegido; a decir verdad, es algo que no se sabía ni se veía en Estados Unidos desde hace décadas, los últimos registros de que un presidente estadounidense fuese tan apegado con la Iglesia Católica universal eran Kennedy y Reagan. La cercanía de San Juan XXIII con Kennedy fue muy positiva para la política internacional de la década de 1960, en el caso de Reagan con San Juan Pablo II, que también, fue muy importante para ponerle punto final a la guerra fría.

En El Salvador en el contexto de la sesión plenaria celebrada esta semana los Heraldos del Evangelio, que son muy conocidos en nuestros países, fueron organizadores de una misa dentro de las instalaciones de la Asamblea Legislativa (en otros países llamado Congreso) y se tuvo como invitada especial a la Virgen de Fátima, muy celebrada en este mes de Mayo a nivel mundial.

Vientos de cambio, vientos de justicia, vientos de amor, vientos de apertura a Dios por los gobernantes de hoy. ¡Centroamérica aprende! ¡Toma ejemplo de lo bueno, de lo que nos hace mejores cristianos y ciudadanos!

Sandra Hernandez | Siglo.21
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