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La explotación de recursos naturales y la conciencia humana

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La riqueza verde que el hombre destruye inmisericorde, explotación de riquezas minerales y autodestrucción de la dignidad humana

Mientras que los humanos se empeñan en exterminar la clorofila que mediante la fotosíntesis incansablemente produce el oxígeno vital para la vida humana, que actualmente sufre su destrucción por la tala inmoderada de árboles, que se hace en forma directa o de manera indirecta cuando  provocan los incendios forestales; por carecer de guardianes forestales, como existieron en su momento, y cuando ya se dio el fenómeno  que no logran controlar por no contar con recursos financieros, logísticos y humanos para sancionar a los  depredadores que rondan la muerte de los seres vivos.

La destrucción de los bosques, que cercenan la vegetación que embellece y genera el oxígeno que da vida a infinidad de especies; además de  ser los encargados de atrapar las moléculas de agua, convirtiéndolas en el líquido que es capturado en los macro ciclos para convertirlos en  nacimientos del líquido vital que nos brinda la naturaleza, que después son contaminadas sin consideración por el mismo hombre después de servirse de ella, que los humanos usamos para satisfacer nuestras necesidades y que  devolvemos plagada de desechos contaminantes sin ver el mal que causamos a la misma naturaleza y el mismo género humano, siendo aquí donde la conciencia ambiental debe florecer para adquirir la obligación  de trabajar para evitar ese deterioro ambiental que tanto mal causa al planeta, para hacer valer los convenios de organizaciones mundiales han validado para demandar a  los gobiernos locales que cumplan con la obligación de hacer partícipes a los grupos sociales para devolver limpio el líquido vital.

En los objetivos del milenio hay retos concretos que no se cumplieron y posteriormente en los objetivos de desarrollo sostenible nuevamente endosan la responsabilidad a las municipalidades que no aceptan el reto de proceder a la construcción de plantas de tratamiento para devolver el beneficio del uso del agua con al menos un 95% de purificación del agua usada que ese divino proceso de purificar el agua de la cual nos hemos servido.

Si agregamos a lo anteriormente mencionado se debe considerar la contaminación de la basura que en cantidades significativas se lanza a las calles para convertirlas en enemigo primordial para la contaminación de las fuentes hídricas, además debe considerarse  el uso exagerado y mal administrado de  agroquímicos, del abuso desmedido del agua de empresas y sobre todo el descuido de devolver el agua para que otros la utilicen, lo que ha causado que un 85% de las fuentes hídricas estén contaminadas, exterminando la flora y fauna de los ecosistemas que terminaran con muchas especies que son fundamentales para la convivencia equilibrada de la vida en el planeta.

Sumemos además el uso  de la explotación minera que termina con los recursos naturales a costa de la explotación de los mismas estructuras  que abusan de la destrucción de los bosques, de la contaminación del agua dejando en la pobreza económica y de recursos que lamentablemente se despreocupan de capacitar al recurso humano por parte de la academia, para utilizar los recursos en beneficios de las comunidades en donde se encuentran esos recursos y ser explotados en beneficio de ellos mismos, mediante una planificación territorial técnica y científica.

Finalmente se está terminando con la conciencia humana, cuando se le niegan  los servicios de educación, salud, vivienda, trabajo;  bloqueando el desarrollo humano de los distintos grupos culturales y razas para desarrollarse moral e intelectualmente para la convivencia pacífica; principalmente negando una educación de calidad y una alfabetización que permita una reflexión consiente para hacer hombres libres, propiciando los elementos que carcomen la conciencia; alineando a la ciudadanía a procesos que convierten a los seres humanos dependientes de las decisiones de políticos que hasta la saciedad se ha descubiertos que están impregnados de corrupción.

Por lo que necesitan tener bloqueada la conciencia para que los seres humanos vivan en la ignorancia y seguir gozando de prebendas a costa de la destrucción humana.  Es momento de reflexionar sobre la destrucción de los bosques, la explotación minera y la destrucción de la conciencia humana que se han convertido en el caldo de cultivo perfecto para destruir el planeta. Bendita naturaleza y especialmente a los productores de oxígeno, en el olvidado día del Árbol.

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