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Ni pueblos ni hombres respetan a quien no se da a respetar

-El crimen de no razonar nos va a terminar cobrando una factura que difícilmente vamos a querer pagar cuando sea inevitable hacerlo- inició terminante el doctor Chávez.

-Desde luego razonar implica el esfuerzo supremo de apelar a nuestra inteligencia y forzarla a encontrar la claridad que nos niegan de manera sistemática las poderosas maquinarias de formación de opinión pública-quiso justificar lo difícil de lograrlo

-Su opinión, la mía y la de todos, constituye en la época que vivimos, el bien más preciado y perseguido por los profesionales de la manipulación, para lograr el control social y la imposición de los sistemas más poderosos de la tierra- sentenció.

-En esas circunstancias sobrevivir a la masificación contradictoria e inexplicable de lo que piensa la gente, como consecuencia de esa presión aplastante y cotidiana por anular nuestro criterio es casi imposible – concluyó.

“En este mundo traidor / Nada es verdad ni mentira / todo es según el color / del cristal con que se mira / nos enseña la llamada Ley de Campoamor, del exquisito poeta don Ramón de Campoamor y Campoosorio (1817-1901) que en otra de sus citas también nos advierte “La Libertad no consiste en hacer lo que se quiere, sino en hacer lo que se debe”.

117 años después, pareciera que el reto de las actuales generaciones vendría a ser el mismo: ¿Qué es verdad? ¿Qué es mentira? o ¿De quién es el cristal con que se mira? para unirla parafraseada a la otra admonición: ¿El concepto de Libertad que nos están imponiendo con evidente propósito de arrebatárnosla es la que queremos o la que tenemos que aceptar? -formuló las interrogantes-.

Nos aconsejan los reduccionistas del ejercicio de pensar que están maliciosamente de moda, que con aprender 100 palabras de cualquier idioma es suficiente para comunicarnos.

Pero el ilustre poeta mexicano Carlos Fuentes también nos advirtió a tiempo “Quién no conoce su idioma, no puede pensar” recordó al mexicano universal

Y las dos afirmaciones son ciertas: Con 100 palabras seguramente evitarás quedarte mudo en cualquier país. Pero también: Si uno piensa en su idioma, ¿cómo podría expresar su pensamiento, sus sueños, sus ideales si no lo conoce?  – volvió a las preguntas-.

-Pero el problema no es ese don Edmundo- me afirmó el Doctor Carlos Chávez inquieto galeno, además de muy buen médico y que transita por las redes sociales de la Costa Sur, captando la atención de quienes aprecian los retos intelectuales que les sugiere como tarea en todos sus escritos y continuó

Nos obligan cada día a pensar menos y con la certeza de que han logrado nuestra confusión, nos invitan a opinar más –mi apreciado don Edmundo- midiendo rigurosamente el efecto real de esa manipulación del pensamiento que nos transforma en masa borrega -afirmó-.

-La manipulación ha llegado al extremo que una cadena internacional, de esas que inducen la consigna y la transforman, primero en tendencia y después en objetivo alcanzado se atreve a referirse a sus conductores como “los mejores Líderes del Pensamiento “.  Locutores profesionales y capaces en su campo, que leen lo que les dicen que pueden leer y siguen la línea política e ideológica que imponen los dueños de la cadena o si no los despiden… transformados en “Pensadores…” sustituyendo por otra calidad no acreditada, el honroso trabajo de conductores de programas de opinión de la televisión internacional- hizo la pertinente observación

…- Son los mismos que sacaban una manzana y un banano y afirmaban que una manzana era una manzana y que quién le dijera que era un banano le estaba mintiendo porque seguiría siendo una manzana… lo grave es que en el caso de Guatemala, como voceros permanentes de los interventores, haciendo burla de la incredulidad, paciencia e indignación de quienes tolerando con impotencia sus mentiras han visto claramente el banano promovido como manzana por ellos y sus imperdonables compinches nacionales – señaló con enojo

-Ya mis otros amigos que escuchaban al doctor Chávez con especial atención manifestaban con gestos su aprobación a lo que expresaba.

Esta semana especialmente, se ha desatado con fuerza una corriente cada vez más evidente de repudio a todos lo que signifique  oficializar y consolidar la intervención que ha pretendido anular cualquier signo de independencia nacional y que le marque límites a nuestro derecho soberano de ejercer un gobierno propio.

La reacción en cadena frente a los cambios de conducción en las instituciones que pueden retornar a nuestro país a un marco de respeto constitucional, apresuró acciones increíbles de abierta promoción a buscar el relevo presidencial por cualquier vía.

La prensa comprometida, en semejante desatino, orientó todos sus esfuerzos a uniformar la opinión de quienes con desapego por la patria se apuntan a ofrecerla en trágica subasta.

El inocultable enfrentamiento entre Naciones Unidas y una facción del gobierno estadunidense que en abierta pugna y con intereses encontrados casi en todo, coinciden en no ceder, lo que se refiera al control absoluto del país, después de haberlo logrado gratuitamente.

Seguramente muy pronto unos y otros entenderán que sus contradicciones les llevarán, por lo menos durante el gobierno del Presidente Trump, por caminos diferentes.

Los intereses de los Estados Unidos, están íntimamente ligados a su seguridad nacional, lejanos por su propia vocación de imperio, a la pretensión de Naciones Unidas de imponer un gobierno mundial de funcionarios internacionales fuera de control y dimensión política.

Igual que durante la década de los años 80 los Estados Unidos bajo la dirección del Presidente Reagan comprendió que la paz centroamericana y su desarrollo económico era la mejor propuesta para asentar su población y evitar la migración por necesidades políticas o económicas, sabiamente terminó aceptando con los presidentes de la época los acuerdos de Esquipulas I y II , desistiendo providencialmente de la invasión a Nicaragua utilizando su base de Palmerola en Honduras, que era una decisión tomada y hubiera constituido una auténtica tragedia.

A tiempo Reagan y los Presidentes de la Región transformaron aquella amenaza, en un alentador período de paz, que parece se está olvidando aprovechando el desconocimiento de las nuevas generaciones, y está alentando de nuevo desarticular mediante la sedición interna la siempre agredida integración centroamericana.

Ojalá con un nuevo liderazgo producto de procesos electorales democráticos y libres, el llamado Triángulo Norte, sofisticada pero inevitable forma de desunir a Centro América, creyendo garantizar su seguridad por la vía del control irreductible e incondicional, se pueda convencer de nuevo al Imperio, que la atomización centroamericana, no es la mejor fórmula de convivencia estratégica ni del desarrollo que transforme a la región en un socio fiable y próspero.

Con la absurda e ilegítima dictadura de los funcionarios internacionales no puede haber trato.

La sumisión absoluta sobre la base de ceder la soberanía constitucional a un ordenamiento abusivo que no tiene soporte democrático ni legítimo, es una exigencia que reclama indignidad y sometimiento inmoral.

La negociación decorosa y conveniente tiene que ser con los Estados Unidos de América con quienes los intereses de su seguridad pueden y deben coincidir plenamente con la siempre abortada pretensión de nuestra agredida región de constituirse en una zona de paz y desarrollo.

La presión orquestada por los malinches locales y las cadenas que hacen pensadores de sus locutores y manzanas de torcidos bananos afirmando cínicamente que son manzanas, están avanzando en la parcelización total de Centroamérica y la pérdida de la soberanía de nuestros hermanos y de uno de sus países insignias… Guatemala.

A un año y meses de elegir un nuevo gobierno la principal preocupación de los guatemaltecos debe ser mantener el ordenamiento constitucional, llegar a las elecciones, transitar por el relevo democrático y en paz de la conducción del país.

Envueltos en esta especie de conversación colegiada en la cual indistintamente agregábamos ideas todos los presentes… se nos fugó que la conducción de la plática la llevaba el doctor Chávez, quién inquieto hacía gestos claros por retomar la conversación.

-Los nuevos funcionarios tienen una gran responsabilidad para devolvernos la tranquilidad y la paz don Edmundo – nos interrumpió con energía.

Pero también quienes tienen la obligación de retomar sus posiciones de mando legítimo -don Edmundo – haciendo clara alusión a los más altos dignatarios del país.

-Ya lo decía José Martí – evocó al prócer cubano – ese sí… Pensador y reconocido líder de América agregó con orgullo:

NI PUEBLOS NI HOMBRES RESPETAN A QUIEN NO SE DA A RESPETAR.

TEXTO PARA COLUMNISTA
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