El Siglo

Ennio Flaiano: Genial Aforista

De Ennio Flaiano (1910-1972), uno de los autores más influyentes y admirados en Italia, dice Iñigo Domínguez: “la realidad le superaba, la sensación de la inutilidad de todo, y apenas aspiraba a pillar alguna esencia con frases certeras que, esas sí, son pequeñas obras maestras. En Italia es el genio del aforismo”. Un amigo suyo lo resumió con una frase que podía haber sido suya: “El fracaso se le ha subido a la cabeza”. Les comparto algunos de sus pensamientos.

Sobre los italianos: “La situación es grave pero no seria”; “Los italianos siempre acuden en auxilio del vencedor”; “En Italia nunca habrá una revolución porque nos conocemos todos”; “El italiano tiene un solo verdadero enemigo: el árbitro de los partidos de fútbol, porque emite un juicio”.

Sobre la ética del trabajo: “Decidió cambiar de vida, aprovechar la mañana. Se levantó a las seis, se duchó, se afeitó, se vistió, disfrutó el desayuno, fumó un par de cigarrillos, se sentó en la mesa de trabajo y se despertó al mediodía”.

Sobre la sociedad: “Afectado por un complejo de paridad. No se siente inferior a nadie”; “En cada minoría inteligente hay una mayoría de imbéciles”; “Si los pueblos se conocieran mejor se odiarían más”;  “Cuando la vanidad se aplaca, el hombre está listo para morir y empieza a pensar en ello”; “La homosexualidad para la clase pobre no es un vicio sino un modo de acceder a las clases superiores”; “Cuando el hombre ya no tiene frío, hambre y miedo está descontento”; “Hoy he dejado mi familia porque estaba cansado de sentirme solo”; “Hoy los cretinos están especializados”; “Desde que el hombre ya no cree en el infierno ha transformado su vida en algo que se parece al infierno. ¡No puede prescindir de él!”; “El viejo S. quiere comprar muebles nuevos para su comedor. “¿Justo ahora que está a punto de morirse?”, observa la criada.”; “En Nueva York todos sienten la necesidad de ser iguales, porque la igualdad es una seguridad que excluye la fraternidad y la libertad”; “El psicoanálisis, querida señora, es una pseudo-ciencia inventada por un judío para convencer a los protestantes de que se comportaran como católicos”; ”La estupidez de los demás me fascina, pero prefiero la mía”.

.
.