El Siglo

Los recuerdos inspiran, la actualidad indigna

Este viernes se celebraron varios acontecimientos importantes simultáneamente don Edmundo – irrumpió sin mayor protocolo mi amigo don Historio El Verdadero, siempre presente cuando de corregir en detalle hechos que se consolidan con relatos diferentes y que teniendo verdades y mentiras o medio mentiras y medio verdades, como todo en la vida, se van fijando en la memoria popular, con grandes lagunas de certeza y veracidad.

El 23 de marzo de mil novecientos ochenta y dos fue una fecha de gran contenido histórico que suma finalmente una serie de relatos, que construyen la génesis y conclusión de un proceso que sumó voluntades, sacrificios y heroicidades. Linaje común a todo hito histórico, que se consolidan, por su trascendencia, en la vida de los pueblos- construyó una seria introducción

–Como un tren con muchos vagones, en cada uno de ellos suceden acontecimientos ciertos para sus pasajeros, que si se subieron en la última estación, no podrían contar jamás el viaje completo.

Y la historia de ese 23 de marzo de 1982, es de esas conformadas por muchos vagones don Edmundo – afirmó con certeza don Historio.

Y sin el ánimo de aguarle el recuerdo a nadie, en esta oportunidad, sólo quiero dejar constancia de una premisa fundamental en ese movimiento, que resumió en la fecha de su consumación, una serie de eventos que se fueron consolidando desde meses atrás –  prosiguió con su relato

– como todo proceso…nada se da por generación espontánea…y hoy sólo quiero confirmarle… porque se ha contado muchas veces, durante estos treinta y seis años… que una verdad incontrovertible de esa fecha… que se ha tratado de diluir con el tiempo… es que se trató de una movimiento que tuvo un componente sobresaliente en su esencia… su  composición, inspiración y desarrollo… en la que se debe destacar su construcción cívico-militar- señaló un hecho histórico- que sabido- agregó- se ha querido borrar de su verdadera historia- señaló con firmeza

-Su referente más próximo por similitud originaria- reiteró – lo enarbola como rasgo  particular, la revolución del 20 de octubre de 1944 – hizo el paralelismo

-Pero quiero afirmarle don Edmundo – volvió a insistir con la mirada firme- lo valioso de ese movimiento de marzo, fue su propia historia- insistió- que logró hacer coincidir voluntad y sacrificio patriótico de civiles dispuestos a morir por la causa y militares que reaccionando a un llamado de profunda responsabilidad y compromiso histórico, lo hicieron realidad en la madrugada del 23 de marzo del 82 – recordó con gesto hidalgo

-La manga de la camisa arremangada, como santo y seña visual aquella madrugada- hizo mención a un hecho interesante – unió en una sola voluntad, a civiles y militares, dándoles el valor y la energía que reclamaba un cambio impostergable… – lo justificó

-La vida y la muerte caminando tomadas de la mano – ilustró imaginariamente el momento –  se permitieron convivir al mismo tiempo, en instantes cruciales, en que a cada paso, una y otra tropezaban entre sí, sin reparar si sería la vida o la muerte la que alcanzaría a dar el paso final – certificó la imagen

-Lo único que le puedo decir es que finalmente en el gobierno que surgió del movimiento – no estuvieron todos los que lo hicieron… ni lo hicieron todos los que gobernaron. ¡Cosas de la política! Don Edmundo – certificó el breve recuerdo

Le prometo contarlo de nuevo en una próxima oportunidad… don Edmundo… Porque contado está… y escrito… también… pero a veces recordar generosidades patrióticas, revueltas con mezquindades humanas… es molesto y no muy constructivo como ejemplo  don Edmundo… y resulta hasta ingrato con la fecha…Pero tendremos que hacerlo de nuevo… y procuraremos que los héroes lo sigan siendo… porque si sus acciones los definen como tales… tienen legítimo derecho a blasonar ese capítulo de su vida… Pero no hay que olvidar que todo cuerpo consta de cabeza, tronco y extremidades… y en el boxeo sin el puño contundente que provoca la caída del adversario, no existiría el exitoso final de aquel combate… pero sin el tronco que le dio la firmeza al cuerpo tampoco  y fundamentalmente sin la cabeza que planeó y diseñó la estrategia de la pelea… no se hubiera dado la satisfacción del triunfo – agregó anticipando ecuanimidad a su futuro relato.

-Yo estuve allí- afirmó con certeza don Historio – y le puedo decir como orgulloso recuerdo que si el movimiento hubiera fracasado… para los militares habría sido más sencillo bajarse de nuevo la manga y uniformar su apariencia de nuevo…los alzados con los no comprometidos – hizo la pertinente observación

– Bajar la manga de mi camisa, poca utilidad hubiera representado para evitar pagar el precio del desprendimiento por la vida que reclamó la osadía que afortunadamente se bañó de gloría aquella memorable madrugada… – hizo conciencia sin mayor histrionismo.

-Entenderá don Edmundo… la indignación que provoca que teniendo en nuestra historia  hechos como esos y muchos otros más, que en su momento, tuvieron el propósito liberador de regímenes dictatoriales, permitamos hoy, sin asomo de vergüenza ni dignidad que esa energía patriótica desaparezca frente al atropello de una grosera intervención extranjera que con repugnantes  complicidades nacionales han entregado el país al control y decisión de poderes que nos son ajenos y que con sus actos ofenden la dignidad de los guatemaltecos, incluyendo a los que no se dan cuenta, que los han hecho perder la certeza de pertenecer al país que acredita su nacionalidad y al que están obligados, por decencia y vergüenza ciudadana, a reclamar como su patrimonio más importante don Edmundo – masculló, apretando los músculos faciales que al cerrar la boca le hacían resaltar los dos recios maceteros de sus mandíbulas.

-Infames apátridas que defienden y entregan el país como empleados menores de los interventores y verdugos de sus conciudadanos… envolviendo y justificando su cobardía en banderas poderosas o enjutando sus miserables humanidades en posición de encorvados y sumisos servidores de los verdugos mayores, que jamás pensaron…que jamás soñaron, como dijo el General Ponce Vaides al sustituir al General Ubico, que tendrían tanto poder en tierra ajena… más que en la propia… ya que ni volviendo a nacer lo podrían replicar en toda su existencia – señaló lo que todos reclaman en voz baja

– Serviles, nuestros lacayos,  han facilitado y prostituido con cinismo y desfachatez, la entrega de todos los valores democráticos que nos permiten reclamar una identidad geopolítica frente a la comunidad internacional- apuntó un factor importante

– Ahora ya como supuesta nación soberana e independiente… cada vez menos, y lo digo con profunda tristeza don Edmundo – enfatizó frunciendo el seño y haciendo más penetrante su mirada

– Con menos margen nuestros dignatarios de ejercer sus cargos: Presidente, legisladores, jueces y magistrados del Organismo Judicial… y desde luego –agregó- de sentirse representantes legítimos de sus cargos, en alguna etapa de nuestra historia se reconoció como país – afirmó con marcado sarcasmo

– De personajes electos por el pueblo  a reducidos administradores de oficinas sin ninguna incidencia en las grandes decisiones del país… funciones para las que fueron electos o designados respondiendo a fórmulas constitucionales con sueldo pero sin funciones fundamentales- reiteró de nuevo

-Desacreditados por la acción sistemática de una comprometida y orgánica maquinaria divulgativa, los oficializaron como delincuentes y los mantienen sometidos por implacable presión mediática, para el convencimiento de la masa, en proceso de ser exhibidos y reconocidos como delincuentes… sin derecho a decidir nada… que vaya más allá de mantener sus posiciones aunque no sirvan para nada – afirmó entrañando un fuerte reclamo

Esta irrespetuosa intervención extranjera, es aún más grosera y ofensiva a nuestra nación, nuestra soberanía y nuestra historia, que las miserias acumuladas por la acción de apátridas que se hicieron del poder en distintas etapas de nuestra accidentada historia y que provocaron en su tiempo, como ahora lo hacen los interventores, ofensas inimaginables a la dignidad de quienes desde sus tumbas o caminando humillados por la vergüenza de verse avasallados por la entrega incondicional de nuestras decisiones soberanas, asistiendo con horror, a la humillación de tener que convivir con la anti-patria del oportunismo entreguista y cínico… siempre dispuesto a regalar el país a cambio de encabezar un gobierno títere… como lo han hecho a través de la historia de los pueblos…. canallas que al final se diluyen en la irresponsabilidad acreditadas a las masas sin tener nombres ni apellidos que defender… y por esa innominada condición de seres anónimos eternos… aunque ejerzan poderes ilegítimos, que cada cierto tiempo se dan vida a los 20 de octubre o a los 23 de marzo… don Edmundo… aunque los indignos siempre se diluyen… son sinvergüenzas y oportunistas que aparecen de nuevo al poco tiempo de caídos, disfrazados de burócratas o funcionarios incondicionales de todos los gobiernos…se van y regresan, y como gatos mimosos… le runrunean al que está de turno en el candelero y se les soban en los zapatos… están entrenados como esos felinos a caer parados aunque los lancen de espaldas muy cerca del suelo… son otro tipo de alimañas pero alimañas al fin… si fueran plantas pertenecerían a las cucurbitáceas, que se arrastran y trepan- Reafirmó una vez más la razón de ser de su intempestiva presencia y encendida participación.

Acepto su promesa don Historio- le animé a contarnos su versión del 23 de marzo – pero usted también hizo referencia a otra fecha que coincidió con el último viernes – le recordé

-Desde luego don Edmundo – reaccionó de inmediato Me refería al Viernes de Dolores y al Desfile Bufo que vea usted… por primera vez en mucho tiempo tuvo matices esperanzadores- me respondió exponiendo un rostro amable

-Yo me preguntaba don Edmundo- dada la orientación política que ha hecho pública la nueva dirigencia estudiantil liderada por la joven Lenina- hizo referencia a la nueva dirigente de la Asociación de Estudiantes Universitarios A.E.U de la San Carlos – Y su militante participación como adláteres agregados a la estrategia de la intervención – hizo la obligada observación

-Bueno- Pensé- continuó su historia -Insultar al Presidente y a los diputados, aparte de no significar riesgo de ninguna especie- aclaró – es práctica común para reservar espacios destacados en los medios de comunicación escrita y televisiva que uniforman la información y el tema editorial en total coincidencia con los fines de la intervención- señaló lo que también es público y notorio

-Bueno pensé- más de algún radical de esa corriente enfermiza quizá se anime a decir en coro “Saquen a Puerto Rico, Escojan a Guatemala” como auténtica petición de transformarnos en Estado Libre Asociado de la Unión Americana… haciendo caso omiso que nos quieren pero de lejitos y sin mayores costos, pero también pensé que dado nuestro sometimiento gratuito y festivo a las Naciones Unidas, sería mejor que nos proclamáramos Primer Estado de las Naciones Unidas que acepta su sumisión incondicional incluido territorio y soberanía por primera vez en la historia del mundo… siguiendo el ejemplo de la Cicig que es la única institución de su tipo en el mundo. Por lo menos nos daría la oportunidad de ser los primeros en el mundo por segunda vez… y en lugar de pedirle dinerito a los Estados Unidos nos mantendrían los presupuestos del mundo – continuó con la jocosa pero amenazante ficción

– Fíjese don Edmundo que ya nuestros caibiles se andan rajando la madre en países extranjeros en nombre de las Naciones Unidas… Pero que no se les ocurra cumplir su mandato constitucional de velar por la seguridad interna en Guatemala porque los chicotean los embajadores extranjeros en su calidad de socios privilegiados de los dueños del circo… Ya ve el Presidente los invita a Santo Tomás y los embajadores de los tantos grupos de insumisos y mandamases le contestaron: Na Nay… usted es mala junta y para dejar sentada su Posición… don Kompass, embajador de Suecia, prefirió ir a darle un abrazo a don Procurador de Derechos Humanos, reconociéndolo como su privilegiado empleado, que darle la mano al presidente… Así estamos don Edmundo- recalcó su ocurrencia, que más parecía un boletín de la huelga de dolores con matices jocosos pero ciertos.

-Pero sabe otra cosa don Edmundo La Huelga resultó al revés. Terminaron por repudiar a los socios de los interventores y surgió la crítica auténtica a sus posiciones autónomas. Se desveló que un movimiento reivindicador de la Huelga estudiantil y el espíritu Universitario…decidió rescatar la dignidad Sancarlista…purgó en consecuencia a los que consideran vende patrias…desconoció a la joven Lenina y a la directiva de la AEU y retomó la conducción de un movimiento universitario ajeno a las maniobras de los súbditos incondicionales de quienes han reducido a Guatemala a la triste condición de territorio ocupado y dirigido por extranjeros… Don Edmundo- nos aclaro los hechos

-Y vea usted la reacción orquestada de quienes se ven amenazados en sus intereses con  cualquier amenaza de independencia de independencia nacional.

Llegó al extremo uno de esos voceros… que una alusión dentro del espíritu huelguero a la secretaria general (ya desconocida por una población estudiantil mayoritaria) constituía una amenaza de violación sexual que debía ser perseguida por la policía y autoridades universitarias y judiciales por ser mucho más ofensiva que la hecha a la virgen María que está en el cielo no en la tierra frente al templo católico más importante del país en época de Semana Santa. No cabe duda don Edmundo – balbuceó indignado- que cuando el servilismo se transforma en religión editorial… no tiene límite ni mesura – concluyó

No obstante la extensa explicación de don Historio, no pude menos que pensar que se quedó corto.

La institucionalidad del país se está cayendo por pedazos… llevándonos a límites extremos. Uno de los últimos. Un abogado al servicio permanente de los de la banqueta de enfrente… los que insultan y denigran sabiendo que son impunes en todo e inmunes a todo, se permite presentar a la llamada Corte de Constitucionalidad que está labrando con especial entusiasmo y sin límites jurídicos, éticos ni morales… su segura desaparición del esquema jurisdiccional del país en algún momento del inevitable futuro… le presenta un recurso que advierta como ilegal, que el congreso de la república no puede realizar ninguna acción legislativa que atente en contra de la misma y desacreditada corte que tendría que resolver su propia condena,

¡Terrible por increíble! ¡Terrible por inmoral! ¡Terrible… porque es cierto!

.
.