El Siglo

Riesgos de la democracia

En un país de Centroamérica, cuyo nombre recuerdo en todos los sueños, hace algún tiempo se formó una nación privilegiada. Aquella nación surgió en medio de un valle lleno de sonidos, colores, vida silvestre y vegetación abundante. En aquel valle el amanecer confundo un azul brillante del cielo con un verde radiante de sus montañas. En el atardecer los colores se confunden con un murmullo amarillo del sol que se pone, como una gran burbuja de rojo.

Según cuenta la leyenda en aquel valle se formó originalmente una población bastante homogénea, llena de candidez, cuyas primeras decisiones fueron repartir entre todos los habitantes, que no eran muchos, partes más o menos iguales de tierra. Al no tener esclavos que explotar, cada uno trabajaba aquel pedazo de planeta para producir en pequeñas cantidades el producto de exportación, café. Pero, tenía que sembrar y cosechar, igualmente, el arroz, el frijol, y demás yerbas. Cuidaban las vacas, las gallinas y los cerdos. Todo era pobreza y equidad.

Con el tiempo esa sociedad idílica se modernizó. Se medio industrializó, generando una modernización del sector público, crecieron las empresas e instituciones del gobierno. Finalmente, una gran crisis internacional barrió el modelo de equidad, igualdad y solidaridad. Se pasó de un crecimiento propio y hacia adentro, hacia la apertura comercialización y la inclusión en la vorágine de la globalización y la integración internacional.

Repentinamente, a finales de los 70 se agotó el modelo de solidaridad socialdemócrata y se pasó al vértigo del comercio internacional, la inversión extranjera y los modelos de organismos internacionales. Apareció una gran brecha social, las corporaciones empresariales, formadas por empresarios nativos y extranjeros, se hicieron de una gran parte del botín generado por la apertura. Inteligentemente generaron alianzas con las cúpulas políticas y sindicales del sector gobierno, que se convirtieron en un gran sector que obtiene altas rentas de los ingresos de la apertura. La masa de la población se ve excluida de los beneficios del modelo de apertura.

Surge el afán de lucro y de poder por la vía fácil de extraer recursos del Estado. El Estado que posee recursos que son de toda la nación genera abundancia, y se forman líneas, alianzas, de grupos de interés para repartirse los excedentes. La democracia pasa de ser una democracia del pueblo para convertirse en una democracia corporativa. Los grupos de interés: cámaras empresariales, sindicatos públicos, cooperativas, colegios profesionales, etc. toman el poder y forman alianzas para conducir los órganos del gobierno.

¿Existirán condiciones para recuperar la democracia?, ¿quiénes podrían encabezar una reforma que devuelva las esperanzas a la nación?, el pueblo está consciente de la necesidad del cambio, pero no sabe a dónde ir.

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