El Siglo

La democracia del conocimiento

El conocer tiene múltiples usos para el ser humano, especialmente para aquellos que se dedican a la investigación, la inquietud para entender la vida, la orientación a las sociedades para estar muy bien y tener respuestas posibles a problemas económicos y políticos. Producir conocimiento es uno de los desafíos que el siglo 21 se plantea con el objetivo de no imponer solamente una forma de conocer debido a que el mundo cuenta con varias formas de interpretar el entorno inmediato. Gracias al conocimiento las personas y los pueblos viven según su pensamiento y las interpretaciones que tienen de la realidad.  La dictadura del conocimiento es un problema que cada vez desplaza y elimina otras interpretaciones y prácticas que comprenden de otras maneras la vida de las personas y de los pueblos.

Hablar de la vida tiene muchos significados y cada pueblo vive y practica lo que comprende acerca de este misterio.  Hay interpretaciones de dónde viene la vida y dónde termina.  Las edades tienen significado y celebraciones que inician desde el nacimiento y terminan con la muerte.  Como cada pueblo entiende los hechos a su manera, quiere decir que estamos frente a una democracia que funciona con base al conocimiento. El conocimiento que en forma oral o escrita orienta la organización, la economía, el servicio, la política, la trascendencia y el arte según como concibe determinado pueblo.

En contextos donde hay varios pueblos, el conocimiento debe servir para la convivencia debido al reconocimiento y respeto que merecen las personas. Hay conocimiento para la paz, la justicia y la confraternidad y por esa razón vale la pena que los pueblos conserven los conocimientos que sirven para fortalecer la vida, el amor y el afecto de manera que todas y todos construyan un mundo libre de conflictos.

Hay que reconocer que muchos conocimientos distancian a las personas y pueblos pero también se cuenta con oportunidades para revisar y plantear nuevos significados y prácticas que deberían hermanar a todas y todos.  Además, las personas que se dedican a producir conocimiento cuentan con la palabra para inventar más conceptos que interpretan los misterios que todavía inquietan al mundo actual.

Es de reconocer que muchos conocimientos propician odio, muerte y exclusión.  Será de analizar cuáles son los que necesita el mundo actual debido a que hay experiencia de sufrimiento, guerra y maltrato a la naturaleza.  En este sentido, es sano identificar todos los conocimientos que hay en todo el mundo y asumir aquellos que invitan a vivir con plenitud. Hoy necesitamos conservar la vida de las personas, de los animales y de la naturaleza.  Urge el planteamiento y uso de la democracia del conocimiento para diversificar cómo se entiende la vida, cómo se sirve para el prójimo, cómo mantener para siempre el verdor de la naturaleza que da vida a todos.

Nuestro país Guatemala, tiene mucho que aportar a la democracia del conocimiento.  Hay varios pueblos y cada uno vive según la cantidad de conceptos que deberían conocer los demás pueblos. Hay realidades y estas realidades son vistas por los pueblos de muchas maneras y la aceptación de todas es una manifestación de la democracia del conocimiento. Así la política y la economía se entienden con muchos significados, la trascendencia del ser humano con interpretaciones varias.

Hacemos una cordial invitación a todos los guatemaltecos para dedicar momentos a la identificación y vivencia de conocimientos que sirven para fortalecer el diálogo, el encuentro, la justicia, el amor, la paz y la disminución de la violencia.

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