Home > Columnas > Minería, ¿conocimiento o desinformación?

Minería, ¿conocimiento o desinformación?

Seguimos empantanados en lamentables esquemas legalistas que más bien responden a presiones manipuladas por partes interesadas, ahora ya en la etapa de la explotación.

.

A este respecto, nos referimos a un interesante estudio de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales –ASIES- realizado hace ya más de un lustro, con relación a “la Opinión Pública sobre la Minería de Metales en Guatemala.”  En el correspondiente resumen ejecutivo, resulta de mucho interés la parte que trata del “Conocimiento sobre la presencia de la actividad minera de metales y sobre la legislación relativa a la misma”.

Demás interesante es la mención, en el mismo estudio, de algunos hallazgos que aportan luces para mejor entender las razones y sin razones de la oposición a la minería.

Muy atinadamente, del lado de la población, que es donde están los genuinos actores, resaltaron observaciones a las que agregamos comentarios de nuestra parte, así:

Entre la población abarcada, en municipios que cuentan con al menos una licencia activa de exploración o explotación de metales, “la proporción de personas entrevistadas que conocían sobre esto era únicamente la mitad…esto refuerza la idea de que la población no ha sido consultada o al menos informada, puesto que una proporción esencialmente igual a la mitad, desconocía al respecto de la información acerca de licencias mineras en sus municipios”. Comentario: para poder opinar en consulta, antes se debe estar debidamente informado y por tanto “Esta misma falta de información da como resultado que exista poco conocimiento de la legislación minera. En particular, el tema de las regalías evidencia escaso conocimiento sobre los aspectos del derecho relacionados a la minería.” Comentario: he aquí que se descuida un fundamento básico para formar criterio en la ciudadanía, el mero conocimiento de la ley. En cuanto a las regalías, es de por sí, un tema de difícil comprensión, empezando por el mismo término que deriva del inglés “royalty”, merecedor por tanto de una más extensa explicación y divulgación.

Otro inquietante hallazgo: “En forma consistente con las respuestas dadas en otras preguntas, la población asigna una mayor importancia a que la próxima ley de minería incluya mejoras al procedimiento de consulta a las comunidades afectadas. “ Esta demanda ocupa el primer lugar entre los requerimientos de la población expresados en la encuesta. En segundo lugar, salta un aspecto ambiental con  “el manejo de los desechos tóxicos”. Lo de las regalías “ocupa un distante tercer lugar”.

Así pues, tenemos tres temas sobresalientes que denotan por dónde van las preocupaciones de los mismos pobladores, en aquellos municipios en donde hay actividades mineras. Ante todo, sobresale la necesidad de servir a los pobladores información precisa y veraz, no solamente sobre la situación minera en sus territorios, sino en aclararles detalles como los de la legislación y otros que ante todo, deben de constituir fundamento a ciencia y conciencia, como el asidero más robusto de criterios informados.

.
.