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Un domingo de mercado en Chichicastenango

Siempre es agradable hacer un paseo de turismo un domingo a Chichicastenango pues es día de mercado. Eso significa un viaje de unas tres horas desde la capital hasta ese lugar. El desayuno es en Tecpán en el Chalet Suizo que está a la orilla de la carretera, sus ricas tortillas amarillas, verdes o blancas con queso de capas o queso tipo Chancol de herencia italiana derretido. Es todo un deleite para cualquier visitante. Además hay cantidad de comidas, como carne asada, chorizo, longanizas, frijoles volteados, chicharrones y de tomar chocolate negro, que es una delicia, o con leche, café, jugos de mango o mora hechos al propio estilo de este restaurante. Tienen sus propias recetas y tradiciones culinarias.
Uno de los aspectos necesarios de destacar es el cambio que se observa a lo largo del camino a este mercado. Son las casas, gran cantidad de ellas son nuevas, recién pintadas, con diseños originales. Puede relacionarse este cambio positivo con las remesas de Estados Unidos que reciben, pues pareciera que una cantidad apreciable de ingresos llegan por esta vía o, por la del turismo cuyo poder desarrollador a lo largo de décadas ha generado esta lugar. Las ventas de frutas locales como anonas, fresas, duraznos, melocotones y granadillas. Y las importadas como manzanas y uvas, es una de las primeras actividades comerciales que recibe a los visitantes. Así como la venta de leña que pareciera ser el proceso de explotación que se da y que puede incidir en la deforestación o de la actividad de reposición de especies locales. Si fuera por deforestación es un aspecto a corregir por las consecuencias negativas que esto produce en todas partes. Y si es por reposición, esta actividad y los buenos resultados están asegurados.
Pero lo más importante es el arribo al mercado. Lo primero que se imponen son las comparaciones con visitas anteriores que hemos tenido el privilegio de hacer. La presencia de extranjeros, europeos, estadounidenses o canadienses y de otros países ha disminuido significativamente. Y al contrario, la presencia en cantidad de población del lugar es superior. Pareciera que es una feria domingueña de la población local. Los artículos que se venden se han mezclado con productos no tradicionales, como ropa de paca, tiliches, trastos, comidas, entre otros. La producción artesanal multicolor está presente pero en menor cantidad y novedad. Se da una gran actividad culinaria para los consumidores que pareciera ser nueva. Esto indica su mayor capacidad de consumo de la población.
La visita a la iglesia siempre es un gran atractivo para el visitante que va por primera vez. La vivencia de la síntesis cultural y religiosa entre las culturas española y la maya deja perplejos a los visitantes. La explicación sobre el Popol Vuh es una gran enseñanza para entender la presencia de la cultura maya durante tantos siglos, su capacidad de resistencia y su lucha por no morir. Y la interpretación y el significado religioso que le dan a la religión católica. Esta es una de las características propias y profundas de la cultura guatemalteca que atrae las miradas y visitas para su conocimiento y disfrute.

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