El Siglo

De narrativas y ´mafiosadas´….

Durante la interpelación realizada el pasado día viernes a la Canciller Sandra Jovel (por parte del Frente Parlamentario por la Transparencia) se le cuestionó sobre cuáles casos – concretos- conoce de violaciones a derechos humanos por parte de CICIG. Esto, en razón que los mencionó como fundamento para pedir la remoción del comisionado Iván Velázquez. La respuesta fue: ´Ninguno´. ´No tengo un caso específico´.

Además de grave, resulta irrisorio que luego de tanto escándalo planteado a nivel internacional, no pueda la Canciller expresamente referir a los casos que sustentarían la posición oficial. La próxima vez que un representante del gobierno de Guatemala viaje a Naciones Unidas para dar con la ´cantaleta´, simplemente les recordarán que durante la interpelación a la Canciller esta no fue capaz de referir a ningún caso concreto. Aunque de hecho, si hubiese en serio casos así, ya se habría abierto un expediente formal en la ONU con todas las señas del caso. Lo interesante aquí es cómo el comportamiento del gobierno refleja perfectamente algo que es muy común en la sociedad guatemalteca, a decir, vivir de narrativas que por lo general no poseen ningún referente empírico. Y en lo que respecta al propio gobierno es muy triste que la política exterior del país se sacrifique por una agenda personal.

Pero volvamos al punto de plantear una queja oficial. Hay ejemplos de cómo se hacen las cosas. Cuando el gobierno israelí presenta sus casos de quejas ante los abusos o extralimitaciones de organismos de Naciones Unidas (concretamente la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos en Oriente Medio o la UNRWA) se asegura de documentar hasta el mínimo detalle. No basta solamente la verborrea del discurso ideológico porque como bien se dice, ´el diablo está en los detalles´. Allí no valen las respuestas del estilo ´ no conozco ni uno´. Otro ejemplo que aunque no refiere a un gobierno si está relacionado con impulsar una agenda para sobrevivir políticamente. Cuando la oposición venezolana tiene la oportunidad de plantear su caso (los abusos radicales del chavismo) ante los diferentes foros internacionales, ¿Acaso responderían con el ´no conocemos ninguno´? Claro que no. Si van a montar todo un escándalo gordo ante cualquiera que los escuche, se aseguran de tener los nombres, la garantía constitucional violada, el testimonio, la corroboración de terceros, videos, etc..

Si para la administración del presidente Morales es tan importante plantear estas reiteradas quejas con relación a las extra limitaciones cometidas en torno al mandato de CICIG, lo menos que se le puede pedir es que no reduzca su argumentación a lo que podrían parecer discusiones propias de una conversación de café. Pero, como no se hace el trabajo en serio, entonces una de dos: O son mediocres incluso para articular su agenda ó no hay nada en realidad. Precisamente por eso resulta que la respuesta de Naciones Unidas ha sido directa y lapidaria: ´Nos parece que esto es simplemente la incomodidad personal del presidente pues la queja no se sustenta en nada concreto´.

El tiempo pasa y el actual gobierno no parece reparar en la gravedad del terreno que pisa. Senadores estadounidenses de ambos partidos vuelven a reiterar la necesidad de mantener la hoja de ruta. La cooperación europea canaliza casi doscientos millones de euros (una buena parte dirigida a CICIG). Todo ´el mundo´ tiene claro la ruta excepto, el gobierno. Mientras este juega a las quejas, se viven ataques contra testigos protegidos y contra fiscales que llevan casos de DDHH. Y todo en un contexto de nuevo ´management´ en Gobernación

Se pierde el tiempo con ´narrativas´ y mafiosadas,´. Están jugando con fuego.

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