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Hasta Trump, contra la corrupción

Guatemala tiene que abandonar el largo túnel de la corrupción, la desigualdad y el atraso. Hoy cuenta con grandes oportunidades para salir adelante. Las principales tareas son convertir la política en una fuente de la democracia popular y participativa; generar fuentes modernas de producción y exportaciones; eliminar la corrupción y la ineficiencia de los gobiernos; alcanzar la equidad en la educación primaria y secundaria para todos; y, fortalecer una visión de respeto por la naturaleza, generando protección a las pocas especies que aún sobreviven en el país.

Para ello Guatemala cuenta con aliados de gran envergadura. El Secretario de Estado Rex Tillerson ha remarcado como estrategia para la región americana tres pilares de compromiso de Estados Unidos: fortalecer el crecimiento económico, promover la seguridad, especialmente combatiendo la corrupción y el crimen organizado; y, generando opciones de gobernabilidad democrática.

No hay que olvidar las palabras de otro gringo amigo, Lawrence Harrison, un buen gobierno puede garantizar estabilidad y continuidad, para facilitar la inversión y la producción en términos democráticos, abarcando un gran número de productores. No podemos permitir que se continúe con enormes proporciones de tierra productiva en pocas manos, no se puede permitir que el uso de los recursos favorezca minorías.

La soberanía de un pueblo solo tiene valor si se fundamenta en valores de equidad, protección de la naturaleza, progreso inclusivo, educación generalizada y confianza y cooperación mutua. No es apoyando traslados de embajadas como se construye una nación. Por mencionar un caso, en su reciente apretón de manos Donald J. Trump lo que subrayó para el caso de Guatemala fue la importancia de detener la inmigración ilegal a los Estados Unidos y la solución de los desafíos subyacentes de Guatemala ante la seguridad y la prosperidad. El Secretario Tillerson no dejó dudas del apoyo a la intervención internacional, como parte de los esfuerzos anticorrupción e instó al presidente Morales a continuar la lucha contra la corrupción, que socava la seguridad, la prosperidad y la gobernanza en Guatemala.

Casi le dijeron al líder chapín: está bueno que nos apoye en nuestras políticas de intervención internacional, pero mantenga sus barbas en remojo. El gobierno actual de Guatemala puede dejar una herencia histórica. Las bases para la construcción de una sociedad próspera con el apoyo de la principal potencia del mundo.

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