Home > Columnas > Desarrollo en la Primera Infancia y Educación Parte II

Desarrollo en la Primera Infancia y Educación Parte II

///
Comments are Off

Dos razones han motivado abrir un segundo fascículo del artículo ´Desarrollo en la Primera Infancia´ del pasado 24 enero, 2018.  La primera ellas, ha sido motivada por la reciente e impecable entrevista que ofreciera el neurólogo y neurocientífico argentino,  Dr. Facundo Manes, en el programa de Andrés Oppenheimer de CNN en español. Disertación ampliada acerca de la importancia de la aplicación de la neurociencia en la formación educativa de una sociedad.  La segunda razón concierne a los resultados de la evaluación educativa 2017 (a nivel diversificado = graduandos)  en las materias de lenguaje y matemáticas.  148,842 estudiantes fueron evaluados a nivel nacional; y no obstante que todos ganaron sus cursos y obtuvieron su título, solamente uno de cada diez alcanzó una nota sobresaliente en matemáticas y tres de cada diez en comprensión de textos de lectura.  Resultados que se agravan según el área geográfica en el que se localice al estudiante.

Durante  la entrevista, el doctor Facundo Manes indicó que la mejor capacidad productiva de un país gravita en la formación de su Recurso -talento- Humano; y en esto, interviene fuertemente la educación. Explicó que la educación de calidad llegará más afectiva y efectivamente siempre que desde la infancia se desarrolle un mínimo de empatía social con adecuados niveles de concentración y atención, concluyó;  en palabras más, palabras menos;  el destacado neurocientífico argentino. “La formación docente es igualmente clave ya que la conexión social que se genere en el aula es insustituible para el logro de mejores niveles de aprendizaje”.

En la parte I de este fascículo, como podrá recordar, se habló de la neuroplasticidad. Resaltando que, al igual a la leche materna de los primeros seis meses y a la alimentación complementaria después de este período; también, el afecto materno y paterno  durante los primeros mil días del bebé, tienen un impacto crucial positivo en la vida de toda persona. Justo en este punto, del desarrollo de la neuroplasticidad del cerebro, es donde las políticas públicas deberían arrancar y  orientarse  en busca de una mejor capacidad productiva de país.  Inicios de año es un buen momento para que el Ejecutivo tome la determinación instruir al Consejo Nacional de Seguridad Alimentaria  -Conasan-  trabajar fuertemente desde la salud neonatal hasta los primeros mil días. Estudios indican que en este período de crecimiento, el cerebro se forma hasta en un 70 por ciento de su tamaño en condiciones de nutrición balanceada.  Imagínese, cuán importante son estos primeros mil días en la formación neurosensorial del cerebro. De esto surge, la máxima que reza: ´No habrán otros mil días iguales´. Ver fascículo I.

Dado el deterioro nutricional de la población guatemalteca, expresado en cifras de la Encovi – 2014; que refleja el 59.3 por ciento de la población en pobreza y el 23.4 por ciento en extrema pobreza, unido al déficit de capacidad instalada del Sistema Nacional de Educación; la intervención como nación, debemos centrarla  en: ¿Qué tipo de políticas públicas deberíamos ocuparnos para ver a Guatemala,  en el año 2050,  una nación reconciliada con su pasado con estándares de calidad educativa para una mejor productividad de país? Tenemos como referente  los  Objetivos  de  Desarrollo  Sostenible 2030, que deberían convertirse en nuestra primera estación del viaje hacia el milagro educativo guatemalteco.

TEXTO PARA COLUMNISTA
Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com