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La imposición y hartazgo de la población

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Editorial

Imposición, del latín impositio, es la acción y efecto de imponer o imponerse. Este verbo refiere a poner una obligación o una carga, infundir respeto o miedo, poner dinero a rédito o instruir a alguien en algo.

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Una imposición, por lo tanto, puede ser la acción que intenta obligar a alguien a hacer algo. Para que alguien esté en condiciones de imponer algo a otra persona, debe contar con mayor fuerza, ya sea simbólica o física.

El concepto de imposición, entendido como la presión ejercida por una o varias personas sobre otra u otras para perseguir un objetivo determinado, es un fenómeno que tiene lugar en muchos ámbitos de la vida, aunque no siempre seamos conscientes de ello. En primer lugar, es importante distinguir entre dos tipos básicos de imposición, que pueden ser llamados directa e indirecta, según los medios utilizados para hacerla efectiva y la relación que exista entre las partes involucradas.

En Guatemala se observa la imposición indirecta, que recibe este nombre por tratarse de uno o más mandatos que se transmiten a través de una cultura de imposición, con ayuda de los medios de comunicación masivos o de entidades que se dedican a congregar gente en torno a una serie de ideales, entre otras posibilidades, con el fin de generar cambios en torno a sus objetivos planteados para la toma del poder político por la vía no democrática.

Desde que se ha dado la denominada lucha anticorrupción, se ha venido observando una serie de acontecimientos tendientes a la generación de caos, polarización ideológica y política, entre uno o varios grupos de poder que pretenden con ello llevarnos a la declaración de un estado por demás fallido y además generar la intervención del Estado por una vía que no acostumbra la población guatemalteca, como los golpes blandos o lawfare.

Históricamente, los guatemaltecos hemos luchado por alcanzar una vida democrática y mantener la paz y, hemos luchado por lograr nuestro propio desenvolvimiento político aún y cuando se han dado o registrado traiciones entre políticos o sujetos que han estado cerca y han saboreado el poder de una u otra manera.

Hoy se han registrado ya varios intentos por la defenestración de las autoridades electas popularmente, por parte de una dictadura que se ha enquistado en el Organismo Judicial y en la entidad encargada de la persecución penal, con el aval de un organismo internacional que ha rebasado los limites de su mandato inmiscuyéndose en asuntos internos que no le competen.

Opiniones van y vienen en torno al tema, pero los ponentes de dichas opiniones resultan ser en su mayoría personas y medios de comunicación afines a los grupos de presión que ansían paladear el poder que nunca han tenido y no lograron obtener por la vía armada.

¿Por qué en vez de tratar de generar mas caos y polarización, no son capaces de estructurar verdaderas propuestas de solución, que lleven a un proyecto de nación en el cual prevalezca el bien común? Los guatemaltecos estamos cansados de escuchar discursos negativos y observar acciones de divisionismo y traición, debemos encaminarnos en la búsqueda de la unidad nacional y generar un verdadero proyecto de nación que nos conduzca hacia el desarrollo para todos, la generación de empleos y el mejoramiento de la calidad educativa y de salud.

POR UNA NACIÓN LIBRE, JUSTA Y SOLIDARIA 

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