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Manipulación de información

Estamos viviendo en una época donde la curva de las comunicaciones informáticas se encuentra en estado ascendente, cada vez son más los usuarios que están utilizando las plataformas de las redes sociales. Entre las redes sociales más utilizadas a nivel mundial se encuentran Facebook (1), Whatsapp (2), Youtube (3), Instagram (6), LinkedIn (9) y Twitter (10); con millones de usuario cada una, las cuales a su vez son algunas de las más populares en Guatemala.

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Los medios de comunicación tradicionales todavía son frecuentados (radio, televisión y periódicos); sin embargo, incluso estos se han tenido que adaptar a estas plataformas para mantener los alcances.

Sin lugar a duda, el internet vino a cambiar la forma en como las personas pueden acceder a la información. Siendo cada vez más frecuente que el primer lugar en donde las personas buscan cualquier tipo de información sea a través de este medio. Además, con la llegada del internet se reformuló el modelo de transmisión de información, que venía siendo unidireccional, a un interactivo. El modelo tradicional de carácter vertical, ahora es horizontal; y permite compartir opiniones sin casi ninguna limitación y de forma inmediata.

Lo anterior quiere decir que cualquier persona con acceso a una de estas redes puede convertirse en un medio de generador de contenido para las masas. Estando en el albedrío de quienes componen estos grupos el aceptar recibir, procesar e internalizar la información. Lo que implica que aquellas personas en una red, que dirigen contenidos en éstas, pueden ejercer influencia sobre sus miembros. El problema se genera cuando la comunicación se realiza es mal intencionada, genera desinformación o efectos no deseables. Este riesgo se multiplica con el internet por la facilidad de publicación de contenido anónimo y sin regulación.

Los efectos que provoca la distorsión de la información que se publica en las redes sociales pasa, en primer lugar, porque se crean contenidos carentes de rigurosidad, confiabilidad y credibilidad; que provoca desinformación en los colectivos sociales. En segundo lugar, por la falta de validación de la información por parte de quienes reciben la misma, en los colectivos, y que se vuelve viral, por la repetición constante de la información, con la que se recibe y se transmite.

No es ningún secreto que los actores políticos han aprovechado e invertido en crear contenidos tendenciosos de información que responda a sus intereses. Los llamados “net centers” se han convertido en plataformas de creación de opiniones colectivas y tendenciosas, en favor de ciertos grupos de poder; además, se utilizan como armas de ataque a las opiniones de quienes presentan contrapesos argumentativos o personajes con influencia en las redes sociales que no se alienan a los mensajes que éstos transmiten.

El manejo de la información y quienes la controlan el mensaje siempre han representado un alto poder en las sociedades, es por ello que se los creadores de contenidos y difusores de la información deben siempre sujetarse a la ética, como máxima primaria.

El fenómeno que se está creando en las redes sociales respecto de la desinformación relevante para la política del país es insostenible. Se necesita buscar una solución para el abuso. El internet no puede ser una herramienta para generar violencia, irrespeto y difamación, a través de la desinformación. La información manipulada y tendenciosa restringe el derecho al acceso a la información, que es vital para asegurar el desarrollo de una sociedad.

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