El Siglo

Los valores en la gestión del cambio

Sin duda alguna, una verdadera Gestión de Cambio no debe desarrollarse a espaldas de los valores que constituyen la piedra angular del desarrollo humano, que se traducirá en un beneficio a la organización, ya que los cambios deben iniciarse en interior de la persona para que sea transmitido a la institución.

Es menester, antes de tratar a la temática de los valores, que tengamos una noción clara de gestión de cambio, ya que será en ella que se implantaran dichos valores, y por tanto, debemos saber que es un mecanismo o herramienta para romper ese habito que no nos deja alcanzar la visión y misión de la institución. Ese habito, precisamente se forma del conocimiento (conciencia), de habilidad (practica) y de actitud.

Vale acotar que, así como la misión y la visión representan los pilares sobre los cuales se sustenta una organización, de igual modo, los valores vienen a ser el tercer componente de una Gestión de Cambio, toda vez que representan el comportamiento socialmente aprobado por la organización. Estos valores demandan que realmente sean puestos en práctica como una forma de consolidarlos, logrando una actitud positiva de la organización frente al cambio, y por ende, la eficiencia del proceso de cambio, acogiéndose a la célebre máxima de Heráclito cuando dice que  “lo único permanente es el cambio, todo fluye”.

El enfoque en valores, supone un cambio cultural  en la organización  que naturalmente repercute  de manera directa en los resultados y las estrategias básicas que orientan las actividades cotidianas de los empleados. Es evidente que en una gestión de valores, que a la vez se incline por la proactividad, brindará  a sus servidores la oportunidad de elegir y seleccionar la respuesta ante cualquier estímulo, permitiendo la armonía entre lo que se piensa, lo que se dice y lo que se hace.

Estos valores podríamos decir que son los ejes que rigen la conducta de las personas que trabajan en una organización, y por qué no, en la Administración Pública, máxime sí esos valores serán los que vendrán a fortalecer y legitimar la imagen que se ha formado la sociedad de la Administración del Estado y sus servidores.

Finalmente, luego de exponer mi criterio, es bueno dar término con la concepción de  un entendido en la materia como lo es Edgar Schein, y señala que “los valores de la organización reflejan las presunciones subyacentes en torno a los cuales se forman los paradigmas culturales de esta: la relación del ser humano con la naturaleza; la naturaleza de la realidad y la verdad; la naturaleza del género humano; la naturaleza de la actividad humana y la naturaleza de las relaciones humanas.

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