El Siglo

Hacia dónde va Guatemala

En su epístola a Timoteo, Pablo aconsejaba, más o menos, así “medita bien sobre las cosas, ocúpate con atención de tu situación y de tu vida, para que tu progreso sea manifiesto para todos.” (Timoteo 4:16). Es un buen consejo para la construcción de un proyecto de desarrollo para Guatemala. Nos acercamos a celebrar el segundo centenario de la independencia. El 15 de septiembre del 2021 todos le vamos a cantar las mañanitas a Guatemala y apagaremos las dos velitas, cada una de cien años. Todo será alegría y corazones unidos en todo el territorio nacional. Para que la fiesta sea verdadera y no un ensueño sin fundamento hay que reconocer nuestras tareas nacionales.

En su más reciente Panorama social, la CEPAL, nos informa de la clasificación de los países de América latina de acuerdo a importantes indicadores sociales. Siempre es odioso comparar a los países. A todos nos cae mal que nos digan que nuestro país no es el mejor del mundo. Que fue lo más bonito que nació en la creación. Pero, hay que ser objetivos. Sí queremos progresar tenemos que conocer en qué indicadores económicos, sociales, ambientales y políticos nos superan otros países, para proponernos como meta nacional alcanzarlos y que en algún momento antes del juicio final podamos con orgullo decir que nosotros volamos más alto que el cóndor y el águila real.

En  cuanto a la distribución del ingreso Guatemala y Brasil lucen como los más desiguales, en una región altamente inequitativa. Guatemala concentra el ingreso en el quintil V en un 51%, Brasil un 50%, esto genera enormes desigualdades para generar empleo, consumo y comercio. La economía se hace ineficiente y atrasada. Sería engorroso mencionar otros datos. El asunto está planteado de esta manera: Guatemala tiene que rediseñar su estrategia nacional de desarrollo. Los gobiernos de los últimos 40 años han naufragado. Para el cercano proceso de cambio de autoridades urge tener una solución prevista, que ponga a caminar a Guatemala hacia el futuro y no hacia el pasado.

El consejo de Pablo es urgente: Ten cuidado de ti mismo y de tus proyectos, de tus metas. Traza un buen camino y persiste en ello, pues sabiendo hacia dónde vas, basado en principios de equidad, competitividad, innovación y solidaridad te salvarás a ti mismo. Como se dice en el proyecto de un grupo nuevo de guatemaltecos: Guatemala merece construir un proyecto de gobierno que permita reunificar a la familia guatemalteca, aún en medio de su gran diversidad. La riqueza cultural, natural, histórica, económica y social es enorme y compleja. Guatemala tiene condiciones para convertirse en uno de los países más desarrollados de América latina. Tenemos que iniciar el camino de la reconstrucción nacional recogiendo lo mejor de todos los sectores sociales, políticos, ambientales y económicos de la nación.

Guatemala necesita levantar un nuevo proyecto nacional, que responda a las mejores tradicionales culturales, históricas, multiétnicas y solidarias del pueblo chapín. El eje central tiene que ser un proyecto de educación universal, de calidad y con objetivos claros que permita que el 90% de la población sea alfabetizada, que se dedique el 10% del PIB a gasto en educación primaria y secundaria y que en plazos definidos alcancemos los objetivos del desarrollo planteados por la ONU. Como dice un gran poeta centroamericano: nunca es más oscuro que cuando pronto amanecerá.

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