El Siglo

Desorden vial más imprudencia, igual muerte a la “N”

El diario vivir de esta patria linda en donde se puede apreciar su flora y fauna sin igual, la variedad de climas que cambian en el corto espacio que se recorre a través de su montañas, sabanas, cerros, ya sea por el placer de viajar, como recreación, compromisos sociales, religiosos y políticos o por el mismo trabajo que obliga trasladarse de un lugar a otro, significa exponerse a sufrir un accidente que provoca muerte o bien sufriendo en los hospitales, imposibilidad física como mutilaciones, secuelas de inconsciencia viviendo como vegetales y ser cargas de sus familias cuando quedn inutilizados para llevar una vida normal.

Cada día es común ser presa de la influencia mediática de accidentes viales en la ciudad o en las rutas abiertas, llámese Ruta Interamericana, Ruta del Atlántico, y en los cuatro puntos cardinales; sean asfaltadas, de terracería, calles, callejones, vías, cruces y en cualquier hora del día, que regularmente ocurren por imprudencia de los conductores, peatones, falta de señales, descuido  del mantenimiento de vehículos  y otras causas que pueden evitarse cuando la autoridad hace con eficiencia su labor.

Pero los responsables directos que son los encargados de poner orden y hacer  que se cumplan  la infinidad de reglamentos y normas para aplicarlas y evitar fatales accidentes, soslayando tal responsabilidad o aceptan dádivas o sobornos para franquearlas y no cumplir con lo que ya está establecido para evitar el sufrimiento de muchos.

Al enumerar esas causas iniciamos con los que hacen uso de vehículos de dos ruedas, en donde está establecido utilizar un casco para protegerlos, hay vías apropiadas para su desplazamiento y cada quien juega a no cumplir las leyes y los otros a evadir su responsabilidad de aplicabilidad rigurosas.

La falta del mantenimiento de los vehículos de carga pesada  y el transporte público, que esta normado que se debe de hacer con rigurosidad,  vemos y escuchamos noticias que los accidentes obedecen a desperfectos mecánico, neumáticos inservibles,  tren delantero en pésimo estado y otras averías que provocan la muerte; entonces porque no se previene estas circunstancia para que todos los responsables de resguardemos la seguridad ciudadana, cumplan con su misión.

Si seguimos analizando los percances  viales de transporte de carga pesada encontramos,  que la carga ha quedado tirada en el asfalto, que los furgones se zafaron, que se cayó la carga que llevaban, que derramo combustible y entonces ¿para qué están las autoridades encargadas de evitar estos percances?

Constantemente vemos vehículos sobrecargados, llevando carga que carecen de señales  y abarcan parte del carril, vehículos semidestruidos que carecen de las señales reglamentrias que son el lenguaje universal de los transportistas, sin embargo, los encargados de sacar de circulación los dejan transitar haciéndose cómplices de la muerte.

En conclusión debe de aplicar la ley con drasticidad a los conductores que irrespetan estas normas, para no volver a tropezar con el mismo error, por lo que muchos inocentes están hoy en el cementerio y en los hospitales.   ¡Es urgente que intervengan!

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