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Al respecto de la minería a cielo abierto

Hablando de minería, la situación actual de la explotación minera en Guatemala constituye todo un caso, dado las múltiples aristas que sobresalen en los aspectos legales, ambientales, poblacionales y de atención o desatención a la conflictividad. Consecuentemente, surgen en la ciudadanía muchas preguntas. Una pregunta típica puede ser la siguiente:

Si la explotación minera a cielo abierto que se practica en Guatemala es tan beneficiosa para nuestro país, ¿por qué está prohibida en los Estados Unidos y en Canadá donde residen los accionistas dueños de las minas guatemaltecas?

Preguntas que suelen recibirse de personas inquietas al respecto de la situación minera en nuestro país y casi siempre relacionando con los beneficios y/o perjuicios que lo mismo pueda significar.

A continuación, la respuesta a la anterior pregunta:

Primeramente, la pregunta se refiere, en términos condicionales, a que la explotación minera en Guatemala es  beneficiosa para el país. Por otro lado, que la modalidad de “minería a cielo abierto” está prohibida en Estados Unidos y Canadá, siendo el núcleo de la pregunta, el porqué de la prohibición en esos países.

Repasando la información más actualizada, se tiene que ni en Estados Unidos ni en Canadá está prohibida o vedada la explotación minera a cielo abierto (“Open Pit” en ingles), no encontrándose lo mismo en las regulaciones mineras bajo ley, sea esta federal o estatal. Así, en Canadá, a la fecha se tienen operaciones mineras  a cielo abierto  a  gran escala, en las provincias de Ontario, British Columbia y North West Territories, en explotación de minerales metálicos y no metálicos, tal la extracción de arenas bituminosas (Tar Sands u Oil Sands) de las que se extrae petróleo, esto principalmente en la provincia de Alberta.

En Estados Unidos, actualmente se encuentran explotaciones mineras a cielo abierto, sobre todo en los estados de Colorado, New Mexico, Montana y otros.  En este país, algunas veces se han dado casos por excepción, cuando a través de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), se ha demostrado técnicamente algún tipo de daños ambientales, o también para el particular caso de antiguas minas, incluso trabajadas en el siglo XIX, que al ser abandonadas, la erosión por afluentes acuíferos arrastraba remanentes del mineral que contaminaba el agua potable de las poblaciones.

En Guatemala, la mina a cielo abierto denominada Marlin, en el departamento de San Marcos, se encuentre actualmente fuera de toda explotación, en fase de cierre definitivo y restauración ambiental total, incluyendo la reforestación completa y ampliada, del sitio en donde estuvieron las excavaciones  que constituían el área de trabajos a cielo abierto.

Contrariamente, la mina de oro y plata en San Rafael Las Flores, Santa Rosa, es del tipo subterráneo, debido esto a las características de la geología del lugar y a la localización de los minerales, en el subsuelo interior de formaciones montañosas.  Acá se ha dado el cierre temporal, no por causas ambientales, sino debidas a conflictividad poblacional.

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