El Siglo

Nadal demuestra su poderío

Rafael Nadal volvió a demostrar su poderío y se impuso a un difícil Leonardo Mayer, por parciales de 6-3, 6-4 y 7-6. Con este triunfo el número 1 del mundo se instala en la tercera ronda del Abierto de Australia.

En un partido duro aunque dominado por el español que volvió a demostrar el poderío de su raqueta, al imponerse al tenista argentino que en este encuentro plantó cara ante un rival de talla mundial.

Rafael Nadal tuvo que esperar a que Caroline Wozniacki realizará una auténtica remontada en el partido anterior.

La danesa caía 5-1 en el tercer set contra Jeff, pero logró ir poco a poco avanzando en el marcador hasta lograr la victoria por 7-5. Pero no desequilibró la concentración del español, que empezó como ya lo había hecho antes en el estreno del Abierto de Australia, con mucha fuerza y sin dejar puntos innecesarios, ni centímetros en pista.

A pesar del resultado del primer set, Nadal tuvo enfrente un rival peligrosos que jugó con velocidad y fuerza, sobre todo para buscarle las dudas con una derecha muy poderosa a la que tuvo que hacer frente el español con todo su repertorio de defensas.

El balear supo trabajarse las situaciones a favor, y con apenas un break sacó rendimiento de su mayor nivel, al menos sobre el papel. Pero fue un triunfo esforzado y de paciencia, pues Mayer lograba muy buenos réditos con su servicio y hacerle pelear cada punto. Para muestra, los 46 minutos que duró el primer parcial, para el español por 6-3.

Igual de competido fue el segundo, aunque Nadal ya había aprendido ciertas lecciones de la primera manga y supo solventarlas con más holgura y rapidez. El servicio funcionó y desequilibró al argentino en los momentos de tensión.

Otra historia se contó en la tercera manga. El resultado se mantuvo igualado durante toda la contienda. Y las sensaciones variaban de un lado a otro de la red porque Mayer no se dejó impresionar ni venir abajo a pesar del resultado. El argentino sacó todo su repertorio para forzar los errores del español, que tuvo que hacer frente a un par de break en contra. También se ganó las suyas, y logró el premio en el décimo juego.

Sin embargo, cuando todo parecía sentenciado para el español, porque su porcentaje de primer servicio y sus saques directos habían dado buenas recompensas en los dos primeros sets, Mayer se sacó más velocidad de piernas y de brazo para alargar el partido un poco más. Ni siquiera en el tie break hubo un dueño claro porque, aunque el balear llegó a tener tres puntos de ventaja (5-2), Mayer logró acercarse para mantener el suspenso hasta el final.

Pero Nadal ha vuelto con más ganas que nunca y su servicio está cada vez más afinado. El español pasa una prueba muy un difícil en segunda ronda para seguir creciendo en el torneo y alimentar el orgullo, el ego y los recursos para lo que viene. Su siguiente rival será Damir Dzumhur.

Foto: EFE

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