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Guatemala al rescate

La democracia permite a los ciudadanos la libre expresión del pensamiento y expresarse de la manera como lo consideran conveniente, siempre y cuando prevalezca  el respeto al derecho de los demás y a su dignidad como seres humanos.   En el mundo actual las redes sociales están siendo utilizadas  especialmente para decir   medias verdades, desinformar, generan rumores, difamar,  calumniar e insultar escondidos en nombres ficticios e igualmente utilizando los famosos call center.

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Las redes sociales en sus inicios parecieron ser medios de interrelación ante la necesidad de una comunicación más rápida en las que se  propondría o plantearía información precisa y veraz y que serviría para mantener buenas relaciones en las comunidades, sin embargo, el tiempo se ha encargado de demostrar que lejos de ayudar a mantener las buenas relaciones y a  fortalecer la democracia, las redes están ayudando a destruirla porque en ellas se confabula, se juzga y se condena sin ningún derecho a defensa, ya que a la fecha no hay una ley que limite sus actuaciones.

Hoy participar en política es como lanzarse al mar sin ningún salvavidas, se está expuesto a cualquier ataque, a que se divulguen mentiras y se fomente el odio echando a perder el juicio de los electores y fomentando la confrontación en las comunidades, las redes sociales magnifican y amplifican esa confrontación y, ahí están actuando de manera irresponsable cual tiburones al acecho en mar abierto buscando su próxima víctima.

Esto agrava la confrontación que se ha instalado en el país en donde por lo menos en estos momentos, no es posible alcanzar un acuerdo político en el que se pudieran superar las diferencias politicas e impulsar al país hacia el desarrollo y a la paz, ya que  cada vez que uno utiliza las redes, se lee y se escucha que uno y  otro bando, porque hay dos bandos, el de los buenos y malos, los que están a favor de la corrupción y los que están en contra, los de la derecha y los de la izquierda, ambos afirman que su contrincante es malo y que no sirve absolutamente para nada sino solo para mentir, actuar de mala fe y calumniar y que solo ellos tienen la razón y son los buenos.

El resultado ha sido la debacle del sistema político, y hoy por hoy este tiene menos espacios para generar buenas relaciones y empatía, ya que los ciudadanos son atraídos por una vorágine de trivialidades en lo que se pierde de vista lo que es importante para la sociedad que compartimos, y a la vez se tiende a desacreditar los acuerdos políticos y las sutilezas de la democracia y de alguna manera se impulsa a los políticos que alimentan las conspiraciones, el etnicismo y el populismo.

Lamentablemente hay un abuso en la utilización de las redes sociales, por lo que resulta imperativo legislar, para que  especialmente no se utilicen  para desinformar, para calumniar, difamar y confabular.

GUATEMALA NECESITA DE SUS MEJORES HOMBRES Y MUJERES  PARA RESCATARLA.

TEXTO PARA COLUMNISTA
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