Home > Columnas > Ubiquémonos

Ubiquémonos

En el proceso de postulación para Fiscal General hay muchos intereses y muchos de ellos, ocultos.  Si la frase anterior le “shoquea” usted no está en nada del acontecer nacional.  Siempre ha habido y habrá intereses y agendas ocultas, es la naturaleza humana.

.

La carrera por alcanzar la Fiscalía General está alimentada -y viciada- por intereses que van mucho más allá de la búsqueda de la verdad y la persecución de delitos.  A grandes rasgos hay tres grupos definidos: los que buscan impunidad, los que buscan que se luche contra la impunidad y los que aparentan querer que se luche contra la impunidad.

Entre los que buscan impunidad hay subdivisiones, pero la encabezan 99% de los procesados por el MP/Cicig por casos de corrupción.  Eso que ni qué.  Hay otros que buscan impunidad porque no han logrado sus corruptas aspiraciones y no quieren una fiscalía que esté blindada.  Habrá otros que quieren que haya impunidad solo por joder; ni modo.  Dentro de este primer grupo solo hay malosos, como diría el conejo Berger.

Por otro lado, están los que decididamente apoyan la lucha contra la impunidad.  Acá encontramos por supuesto a cualquiera con dos dedos de frente y sin intereses espurios, la enorme mayoría de guatemaltecos que vivimos y sufrimos el agonizante -pero vivo todavía- prevaleciente sistema que impide el acceso a servicios básicos a millones de chapines; el costo de la corrupción está más que diagnosticado y es patente para todos.  Este grupo, que por supuesto tiene un sinfín de subgrupos es el importante.  Acá estamos “los de a pie” y algunos líderes y miembros de la élite política y empresarial que se han dado cuenta que ya no podemos seguir como estábamos; de repente obtuvieron algunos privilegios en aquel sistema y pues no los quisieran perder, pero se dan cuenta que el costo es demasiado alto y están dispuestos a jugársela.  También están acá los cooperantes que se han cansado de ver escurrirse por las manos el dinero de sus contribuyentes que no llegaba a los que más lo necesitaban.  ¡Qué bueno!

Finalmente llegamos al último gran grupo, los que aparentan estar de acuerdo con la lucha contra la impunidad, pero en realidad tienen agendas ocultas e intereses creados; acá están los que ven la oportunidad de “quedar bien” con Cicig para que se sigan tapando sus gusaneras, como dijo Eddy Stein.  Yo no me atrevo a especular, pero se ha señalado a grandes grupos empresariales, a partidos políticos y sus líderes, como también a oenegeros y personas de la sociedad civil de pertenecer a este selecto grupo.  Podría usted imaginar que acá se encuentran una serie de personajes que son muy visibles y se mantienen vigentes, pero cual pavorreales en cortejo muestran todas sus plumas en el momento que les interesa más.  Acá estamos hablando que ellos se juegan la continuidad de muchas “plazas” en el MP y el interés de mantener enfocada la lucha contra la impunidad en un solo ámbito y que no se generalice y empiece a investigar los posibles hechos delictivos que pudiesen haber cometido (gusaneras).  En este costal yo SI me atrevo a meter a toda ralea; acá hay de derecha, de izquierda, viejos y jóvenes, hombres y mujeres, chaparros (yo sé de eso) y altos, gordos y flacos, pobres y ricos.  El elemento común es el interés particular o gremial, no la justicia ni la búsqueda de la verdad.

Así como en los textos de investigación criminal que señalan como los grandes motivos para cometer un crimen el beneficio económico, los motivos pasionales y el encubrir otro crimen, así son los intereses en la elección de Fiscal General.

¿Dónde ubicaría usted al comisionado Velásquez, por ejemplo? ¿Dónde a los “líderes de la sociedad civil”?  ¿Dónde al empresariado? Pero más importante, ¿dónde su ubica usted? Habrá algunos que me ubiquen a mí en un grupo que no me corresponde, pero yo siempre he sido claro: quiero que se erradique la corrupción en todos lados (incluye al MP), en todo el espectro político y que esa lucha no esté secuestrada por intereses particulares o gremiales y para eso no puede haber un Fiscal General “favorito” de Cicig ni de nadie; tiene que ser alguien que por sus méritos y capacidades prometa -porque nada ni nadie garantiza- una genuina y generalizada búsqueda de la verdad.  ¡Amén!

TEXTO PARA COLUMNISTA
.
.