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Una verdad, el derecho al disenso

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Editorial

En cualquier sociedad del mundo moderno, existen leyes y normas de conducta que regulan el comportamiento humano a manera de mantener una armonía en el desarrollo de las actividades que realizan las personas que las integran, de otra forma volveríamos al periodo en el cual las tribus o las hordas, luchaban por hacer prevalecer su voluntad o criterio.

A un visitante que a sí mismo se definía como buscador de la verdad le dijo el Maestro:

– Si lo que buscas es la Verdad, hay algo que es preciso que tengas presente por encima de todo.

– Ya lo sé, una irresistible pasión por ella … -dijo el visitante-

– No, una incesante disposición a reconocer que puedes estar equivocado …-le respondió el maestro.

El cuento corto anterior lo tomamos como ejemplo para dar a conocer que, en el país del Realismo Mágico, nos hemos olvidado de la búsqueda de la verdad, ya sea por intereses económicos o políticos, que nos han cegado frente al fin último de nuestra carta magna, que reza que el principal objetivo como República es la búsqueda del bien común.

La disputa que se ha dado producto de la polarización ideológica imperante en nuestra sociedad, dicho sea de paso en las áreas urbanas, pues en el más recóndito lugar de Guatemala, la gente se enfrenta a la extrema pobreza, el hambre y la falta de salud y educación. Sin enterarse siquiera de la lucha por el poder imperante en las urbes.

Todos los contendientes en la descrita lucha se aferran a su verdad, olvidándose que todo es relativo y, lo que para la autodenominada sociedad civil sea la verdad, para el resto de la población, puede no serlo.  En todo caso, en vez de tratar de imponer la verdad de un grupo sobre otro, deberíamos los guatemaltecos recordar que todo ser humano tiene derecho a pensar diferente a otro y la búsqueda de consensos es lo más importante para poder desarrollarnos como seres humanos.

El día de ayer, nuevamente salto a la opinión pública la intención de algunos grupos de presión por postular a la Licenciada Thelma Aldana para su reelección como Fiscal General y Jefa del Ministerio Público y hacen un llamado a la sociedad para estar vigilantes en el proceso que según ellos debe ser transparente, por otro lado ya varios abogados de renombre han manifestado su intención de postularse en dicha contienda.

Para el efecto, vale la pena recordar que fueron las mismas organizaciones de la autodenominada sociedad civil con sus partidos políticos allegados, los que propusieron la estructuración de las comisiones postuladoras, no solamente para este cargo, sino también para otros que este mismo año deberán ser electos, como lo es el Contralor General de la Nación, en cuyo caso se abrió todo un universo de posibilidades de clientelismo político para tal objetivo.

¿Cómo es posible que las mismas organizaciones que propusieron el mecanismo de elección, hoy se manifiesten con duda hacia ellas? ¿Cómo es posible que quienes se manifiestan inconformes con dichos procesos, sean quienes se han adueñado de los mismos y han hecho todo a su sabor y antojo? ¿En que momento los guatemaltecos permitimos la cooptación del sector justicia de la nación que es nuestra? Lamentablemente esta lucha e interés no es de todos los habitantes de este bello país, sino que se da entre los adelantados por denominarlos de alguna manera que únicamente buscan su propio interés, olvidándose por completo del mandato de velar por el bien común.

Mientras en Guatemala exista la marginación social y la apatía hacia la participación ciudadana, no podremos encontrar el camino que nos lleve en la búsqueda de la verdad y el desarrollo para todos.

Por una nación libre, justa y solidaria.

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